[Literatura Juvenil]
Los muertos sin descanso
Varios Autores
Deborah Noyes (compiladora)
Jesús Guerra
La colección El Lado Oscuro de la editorial Océano Travesía publica libros de
terror de muy buena calidad para lectores jóvenes, por ejemplo el libro de
cuentos Los muertos sin descanso, compilado por Deborah Noyes, el
cual está compuesto por diez relatos francamente interesantes de diez autores
de lengua inglesa: Kelly Link, Chris Wooding, Annette Curtis Klause, Marcus
Sedwick, Herbie Brennan, Libba Bray, M.T. Anderson, Holly Black, Nancy
Etchemendy, y de la propia compiladora, Deborah Noyes. Algunos de ellos son más
conocidos que otros en nuestro idioma debido a que ya se han publicado obras
suyas.
Si con estos datos no he logrado picar su curiosidad para que consigan y lean
este libro que les recomiendo, permítanme comentarles brevemente los cuentos
que contiene Los muertos sin descanso: en «La tumba equivocada», de
Kelly Link, el joven Miles Sperry es poeta, o por lo menos se cree poeta. Su
novia es Bethany Baldwin. Cuando ella muere en un accidente automovilístico,
Miles, en un arranque de romanticismo, deposita los poemas que le escribió a
Bethany en el ataúd durante el funeral para que la entierren con ellos. Al
principio Miles no puede creer que Bethany haya muerto, pero pasado un año,
aunque aún la extraña, las cosas son diferentes; de hecho Miles quiere
recuperar sus poemas, porque por supuesto, los textos que dejó en el ataúd
estaban escritos a mano y Miles no tenía copias. Miles es un adolescente no
sólo romántico sino insensato, así que se le ocurre desenterrar el ataúd de su
novia. Eso sí, Miles es persistente. Compra una pala, una cuerda, una lámpara, baterías,
un mapa del cementerio y otros implementos necesarios para su labor, luego de
investigar en Internet cómo llevarla a cabo, y una noche va al panteón para
desenterrar a su novia. Luego de una escena bastante espeluznante en la que
logra su propósito, se da cuenta que la chica a la que desentierra no es
Bethany, pero eso no es lo peor: la muerta le habla y le dice que se la lleve
con él o se quede ahí con ella. Y este cuento apenas comienza. No sólo el
argumento es impredecible, sino que los diálogos son buenísimos, el narrador es
espléndido y el tema es extraordinario. La verdad es que se trata de un cuento bellísimo.
Hacía mucho que un relato no me sorprendía y o me gustaba tanto.
«La casa y el relicario», de Chris Wooding, toma algunas de las situaciones más
conocidas de los cuentos de terror y les da un giro interesante. El narrador es
el personaje principal, un joven de 18 años del Londres de fines del siglo XIX,
en tiempos de Jack el Destripador. Este joven está comprometido, casi por una
especie de obligación familiar, con una chica llamada Lizabeth. Y está bien, él
está conforme con eso pues de hecho la ama, lo que no le gusta es que el
matrimonio tenga que ser ya. Él quiere disfrutar de su juventud, y eso, por su
propio gusto y también por la influencia de su amigo Henry, quiere decir, salir
con otras mujeres. Aunque se siente un poco culpable por engañar a Lizabeth,
sigue haciéndolo muy contento. Una tarde, su novia le dice algo que a él le da
mala espina. Ella le dice: «Puedes irte de aventuras. No puedes evitarlo. Pero
esa época va a pasar y volverás a mí. Aunque no lo sepas, eres mío». Y le
regaló un relicario en el interior del cual se encontraba una foto de ella. El
tema es aterrador en sí mismo, y tanto las situaciones como los ambientes están
bien manejados y son muy eficaces.
«Razones para besar vampiros», de Annette Curtis Klause. Es muy posible que
existan diversas razones para besar vampiros, por lo pronto la joven narradora
y personaje central de este relato tiene una muy importante. El cuento es
interesante, ágil, muy bien ambientado en un mundo similar al de la serie de
novelas de Charlaine Harris, adaptado a la televisión con el título «True
Blood», en el cual la gente tiene conocimiento de la existencia de los
vampiros, y de una u otra manera convive con ellos, y éstos tienen sus propios
centros nocturnos a los que pueden asistir humanos a realizar una serie de
actividades muy variadas con estas criaturas de la noche.
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Edición en inglés |
«Un corazón ajeno», de Marcus Sedwick. Este escritor, Marcus Sedwick, es muy
conocido en el mundo literario de lengua inglesa para lectores jóvenes, ha
publicado un buen número de novelas para niños, para jóvenes y para adultos. En
este relato, «Un corazón ajeno», toma como inspiración el cuento «El corazón
delator» de Edgar Allan Poe, pero nos entrega una historia muy diferente. El
texto es intrigante, inteligente y ágil, y nos cuenta la historia de una joven
estudiante de letras que está haciendo su tesis sobre la literatura de Allan
Poe; a la chica le hacen un transplante de corazón, y poco a poco toma
conciencia de que algo sucede con ella pues siente que su nuevo corazón, un
corazón ajeno, parece estar tomando control de su vida.
«Los nigromantes», de Herbie Brennan, aunque es un cuento ambientado en el
género del terror es en realidad una obra de humor... humor negro, por
supuesto. Es un texto divertido y muy inteligente, acerca de dos hermanos
gemelos que logran traer de regreso a su abuelo desde el mundo de los muertos,
con la intención de que les diga en dónde dejó todo su dinero... pero las
consecuencias de sus actos son del todo imprevisibles. Muy divertido.
En «Fuerzas invisibles», de Deborah Noyes, se nos narran acontecimientos
relacionados con las casas embrujadas. Objetos que vuelan o se quedan
suspendidos en el aire, ropas que se disponen de tal manera que crean muñecos,
para terror de la familia que habita la residencia en cuestión, una familia
formada por los padres y varios hijos. Sin embargo, el relato va más allá,
puesto que experimenta con un narrador infantil desequilibrado, lo cual pone de
cabeza el relato mismo. Muy interesante y aterrador.
«Cosas malas», de Libba Bray, relata la trágica noche de un grupo de
adolescentes de un pueblo estadounidense que deciden ir al bosque, de noche, a
buscar a un supuesto grupo de adoradores del diablo. «El trabajo del muchacho
gris», de M.T. Anderson, es un extrañísimo cuento que se desarrolla en los
tiempos de la guerra de independencia de los Estados Unidos, en el contexto de
una familia que carga con la culpa de que el jefe de la familia era un desertor
del ejército independentista, todo esto mezclado con elementos sobrenaturales.
«Los envenenadores», de Holly Black, es un relato relacionado con los cuentos
de hadas, pero transformado a una versión oscura. Muy interesante y extraño.
«Miel en la herida», de Nancy Etchemendy, es un relato tremendamente efectivo,
narrado desde la perspectiva de una niña en un pueblo de los Estados Unidos en
el año de 1925. La historia es una tragedia familiar, algo doloroso pero común:
la muerte de un niño luego de un accidente, debido a una infección, en un
tiempo en el que los antibióticos aún no se descubrían. Pero tiene una vuelta
de tuerca sobrenatural que convierte este relato en algo realmente aterrador.
Es un texto que bien podría funcionar como un homenaje a Edgar Allan Poe. Un
texto espeluznante, inmerso en una atmósfera muy vívida.
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Los muertos sin descanso. Deborah Noyes (compiladora). Océano
Travesía. Colección El Lado Oscuro. 2009. 180 págs.