domingo, 13 de mayo de 2018

De Domingo a Lunes, de Francisco Hinojosa





De Domingo a Lunes
de Francisco Hinojosa

Jesús Guerra

De Domingo a Lunes es un cuento de Francisco Hinojosa, sin duda uno de los escritores preferidos de muchos niños y jóvenes mexicanos, y de él han aparecido en este blog comentarios de algunos de sus libros: Léperas contra mocosos, La peor señora del mundo, A golpe de calcetín, La fórmula del doctor Funes, Aníbal y Melquiades, Amadís de anís... Amadís de codorniz, Buscalacranes, y, para jóvenes, Con los ojos abiertos (si haces clic aquí abrirás la página con el comentario de su libro Buscalacranes, y en la parte inferior encontrarás las ligas a los comentarios de sus otros libros).

Les platico un poco de qué trata De Domingo a Lunes: en un lugar llamado Groentalia, un señor de nombre Juan Domingo Águila, que tiene muchísimo dinero, acostumbra hacerle regalos maravillosos al primer niño o niña que nace el primero de enero de cada año. Son regalos que se han vuelto famosos en el mundo. El autor nos dice que: «A su primer ahijado, de nombre Arnulfo, le dio un ferrocarril de juguete que recorría casi un kilómetro y pasaba por puentes, túneles, montañas, pueblos, desiertos y lagos en miniatura».

A otra ahijada, llamada Grunilla, «le regaló una máquina llamada Caja Golosa», y era una pequeña fábrica de golosinas verdaderamente fantástica. A otra ahijada, llamada Cristalina, le regaló un parque de diversiones completo. A Gelasio le regaló un enorme acuario, construido junto al parque de diversiones de Cristalina, en el que se podían admirar desde los animales marinos más pequeños, como los caballitos de mar, hasta animales grandísimos, como las mantarrayas gigantes.

Y en el siguiente primero de enero, el primer niño del año fue el hijo de Fortunato Feliz y de su esposa Estrella. Y como el niño nació en lunes, le pusieron así: Lunes Feliz. Fue un golpe de suerte maravilloso para Fortunato y Estrella, pues la verdad es que eran muy pobres. El día de la premiación, un chofer pasó por la familia Feliz, los llevó a la mansión del señor Juan Domingo Águila, y éste, después de las fotos y la conferencia de prensa, los llevó a la costa, y de ahí en barco a una media hora de distancia, a una pequeña isla en donde había mandado construir una casa enorme, la cual tenía, en el exterior, corrales con vacas y caballos, y en la huerta plantas de todas y árboles de frutas exóticas y deliciosas, y había un parque con juegos. Los Feliz le hacían honor a su apellido. Cuando Domingo Águila se despidió de ellos, les recordó que lo único que les pedía a cambio era que no faltaran a las comidas que les ofrecía a todos sus ahijados y a sus papás, cada 31 de diciembre. Fortunato y Estrella dijeron que ahí estarían...

Pero no pudieron estar ahí, ni ese 31 de enero ni los siguientes, porque cuando se le acabó la gasolina al pequeño barco que estaba en la isla, Fortunato se dio cuenta de que la gente que trabajaba para el señor Águila debió haber olvidado dejarles una reserva, así que durante los siguientes 12 años los Feliz vivieron separados del mundo. Muy contentos, eso sí, pues en su isla tenían todo lo necesario. Lo único malo de su situación era que, al no tener contacto con otras personas, Lunes, por ejemplo, no conocía a otros niños de su edad, aunque para remediar la falta de escuela sus papás se encargaron de educarlo.

Cuando Lunes tenía 12 años ocurrió una tragedia. Por la isla pasó un fuerte huracán que desprendió árboles del suelo y destruyó gran parte de la casa de los Feliz. Y cuando el huracán se calmó, escucharon un ruido extraño, Fortunato y su esposa decidieron salir a ver qué sucedía y le pidieron a Lunes que se quedara escondido bajo la mesa del comedor. Pues lo que pasaba por ahí era una enorme parvada de aves negras que oscurecieron el día como si fuera de noche. Luego transcurrieron horas y horas, y los papás de Lunes no regresaban. Y cuando Lunes salió de la casa, no encontró rastro alguno de sus padres. ¿Qué iba a hacer? Los buscó por toda la isla, que era muy pequeñita, y no los encontró. Supo entonces que tendría que ir a buscar a su padrino, Juan Domingo Águila, para pedirle que lo ayudara a buscar a sus papás. El problema era, ¿cómo llegar hasta la costa de Groentalia?

Y hasta aquí llegamos... Ya no puedo contarles más, salvo que es en este punto en donde comienzan las verdaderas aventuras de Lunes Feliz. También les puedo decir que De Domingo a Lunes es un cuento interesantísimo, sumamente entretenido, que se deja leer muy rápido, porque todo el tiempo queremos saber qué más sigue, hasta que llegamos al final.

Mi recomendación es que consigan este libro de inmediato y lo lean tan pronto puedan porque, la verdad, lo van a disfrutar muchísimo. Pero también les recomiendo que compren otros libros de este autor, si es que no los han leído ya, pues les va a encantar.

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De Domingo a Lunes. Francisco Hinojosa. Ilustraciones de Rafael Barajas, el Fisgón. Fondo de Cultura Económica, colección A la Orilla del Viento. Clasificación: Para los que Leen Bien. (Se puede conseguir tanto en formato de libro impreso como de libro electrónico.) 124 págs.



viernes, 4 de mayo de 2018

Tito y el misterioso Amicus, Joel Franz Rosell






Tito y el misterioso Amicus
Joel Franz Rosell

Jesús Guerra

A Úrsula, la abuela de Tito, se le cumplió uno de su deseo más grande: recuperar la mansión de su infancia y juventud, ubicada en un pueblo cercano a la ciudad en donde vivían Tito y su familia. Así que, en las vacaciones, la familia de Tito —su papá, su mamá, Damián (su hermano mayor)— y él se fueron a la casa de la abuela. Pero a Tito la idea no le gustaba mucho, pues suponía que en ese lugar no habría gran cosa qué hacer.

Al llegar, todos encontraron de inmediato que podían realizar lo que más les gustaba o lo que sabían que debían hacer: su hermano mayor se iba todos los días al mar, que estaba a unos cuantos minutos de distancia, a nadar y a hacer surf. Su padre, todas las mañanas se levantaba temprano para ir hasta las montañas, que también estaban muy cerca, para escalarlas. Y su mamá se instaló frente a la computadora para ver si en esos días lograba terminar su tesis de doctorado. Sólo Tito vagaba por la casa y el patio sin saber muy bien qué hacer. Además, como era un chavo de ciudad y para colmo tímido, no se le ocurría hacer lo que otros chavos hacen de manera natural, como subirse a los árboles o ir a la alberca del pueblo a nadar, a pesar de que Tito sabía nadar de manera aceptable.

Para empeorar su aburrimiento, después de las comidas, debido al calor, tanto su abuela como su madre se acostaban a dormir la siesta, la cual no duraba menos de dos horas. Y a su abuela le encantaba. Era como si esperara toda la mañana ese delicioso momento de la tarde.

A pesar de todo, la abuela de Tito parecía tener un cierto don para lo maravilloso, que nadie de la familia notaba, sólo Tito, que la miraba intrigado y se daba cuenta de pequeños detalles. Por ejemplo, a veces la abuela para detener una discusión o por darle gusto a su familia, les ponía sobre la mesa un postre recién hecho, aún caliente... pero Tito había notado que en ningún momento estuvo encendida la estufa... Extraño. En una ocasión entró Úrsula, con Tito junto a ella, a un cuarto que no parecía estar ahí... Muy extraño...

Pero las vacaciones de Tito comenzaron a cambiar una tarde, a la hora en que su madre y su abuela dormían su siesta. Por ahí apareció un chavo que por algún motivo se hizo amigo instantáneo de Tito. Y para un niño tímido como Tito, estas cosas son casi milagrosas, porque Tito de inmediato se sintió cómodo con su nuevo amigo. Y este amigo, que de momento parecía negarse a responder determinadas preguntas de Tito, incluso a decirle cómo se llamaba, le habló, por ejemplo, de los árboles del patio trasero, de cómo se quemó un pino, y de cómo Tito debería de subirse a algunos de esos árboles... Y con el paso de los días, este amigo, que una tarde le dijo que podía llamarlo Amicus, le enseñó muchas cosas a Tito. Pero Amicus tenía la costumbre de llegar y de marcharse de manera imprevisible.

Algunas tardes Tito esperaba a Amicus por un buen rato y éste no llegaba; otras veces, Tito se atrevía a hacer alguna cosa particularmente complicada para él, y Amicus llegaba, lo ayudaba de alguna manera extravagante, o simplemente le decía cómo resolver algo, y se volvía a ir... ¿Por qué era así Amicus, y por qué no le decía su verdadero nombre, pues Amicus no es un nombre? ¿Por qué era tan misterioso? Tito no lo entendía. Y cuando Tito le habló de su extraño amigo a su abuela, ésta se comportó de una manera muy enigmática... Si quieres saber por qué Amicus se comportaba así, y qué sucedió con el resto de las vacaciones de Tito, que se volvieron extraordinarias, tendrás que conseguir este libro espléndido y misterioso, divertido y emocionante, y leerlo hasta la última página. Y ni cuenta te vas a dar, de repente ya lo habrás acabado, y hasta lo vas a querer leer otra vez.

Ya han aparecido en este blog comentarios de dos libros de este escritor e ilustrador cubano, Joel Franz Rosell, igualmente espléndidos: Concierto No. 7 para violín y brujas y La leyenda de Taita Osongo. Te recomiendo que las leas, pues ahí encontrarás algunos datos biográficos y una buena parte de los títulos de los otros muchos libros que ha escrito este muy recomendable autor.

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Tito y el misterioso Amicus. Joel Franz Rosell. Ilustraciones de Luis Safa. Fondo de Cultura Económica, colección A la Orilla del Tiempo. Clasificación: «Para los que leen bien». México, 2017. 112 págs.



miércoles, 25 de abril de 2018

Cuando las panteras no eran negras, de Fabio Morábito





Cuando las panteras no eran negras
de Fabio Morábito

Jesús Guerra

Cuando las panteras no eran negras es un libro recomendado para niños preadolescentes de entre los 12 y los 14 años, aproximadamente, pues su clasificación (de la colección A la Orilla del Viento) es «Para los que leen bien»; pero sabemos que, en realidad, las lecturas dependen de cada niño, de cada joven, de cada lector. Las edades propuestas siempre son aproximadas y no limitan su lectura a ese rango de edad, y yo creo que este libro le gustará mucho a una buena cantidad de adultos: maestros, bibliotecarios, escritores, amantes de los mitos, y a todo aquel que guste de los animales, sobre todo de los felinos, y más aún de los grandes felinos...

El libro nos cuenta la historia de una cachorra de pantera y de su madre, en la época en que las panteras aún no eran negras, sino pardas, un color café amarillo, como el de los leones. Un día la madre y la hija se pierden en una cacería, y se quedan sin su manada, hasta que son aceptadas, pero no de muy buena gana, por otra manada de panteras. La cachorra era vista con desconfianza por la nueva manada porque acostumbraba a subirse a los árboles, y en esta manada había varias panteras muy conservadoras que creían que los felinos de su especie nunca debían dejar de pisar la tierra. Además, esta manada de panteras, cuyo territorio era vecino del territorio de una manada de leones, se la pasaba imitando a los leones en todo. Parecía que se sentían menos que los leones y querían ser como ellos, aunque esto les causaba muchos problemas prácticos, por ejemplo, a la hora de conseguir su alimento.

Una tarde, en una cacería, la madre de la cachorra murió. La cachorra se quedó muy sola, aunque estaba rodeada de panteras. La cachorra creció y se volvió, como su madre, una cazadora muy valiente, mucho más que las otras panteras, pero seguía siendo una pantera solitaria, que se sentía un tanto incómoda en esa manada que no era la suya, y en donde la miraban con suspicacia, es decir, con una cierta sospecha, con una cierta desconfianza. Y la pantera joven también las veía así a las otras, y no le gustaba que imitaran en todo a los leones. ¿Por qué lo hacían?

En las noches, la pantera joven a veces se despertaba y caminaba hasta el río que separaba el territorio de las panteras y el de los leones. Se quedaba mirando el agua y luego el territorio que estaba enfrente, como mirando la libertad. Una pantera vieja, de las conservadoras, que tampoco dormía mucho, fue la única en darse cuenta de las caminatas hasta el río de la pantera joven y una noche se le acercó y le dijo: «Si cruzas, no podrás volver», porque la pantera vieja pensaba que tan pronto como la pantera joven pusiera una garra en el territorio de los leones, éstos la matarían.

Pero la pantera joven siguió sus caminatas hasta el río, y fue avanzando, metiendo las patas al agua, luego llegando hasta la mitad, hasta que una noche su curiosidad fue tan fuerte que cruzó el río... Y ya no puedo contarles nada más, sólo que en este punto es en donde las aventuras de la pantera joven comienzan de verdad, y que se trata de un viaje insospechado y maravilloso. Si quieren saber por qué esta pantera pierde su color pardo y se vuelve negra, y todo lo demás que le pasa a ella y al resto de la manada, tienen que conseguir y leer este libro estupendo.

Este cuento, como los mitos, nos brinda algunas explicaciones por medio de la imaginación y la fantasía, y las motivaciones de los personajes, como en todos los mitos y en las fábulas, son motivaciones humanas. Algunos de los temas aquí tratados —como el crecimiento, la libertad, la búsqueda de la identidad, la exploración—, son temas con los que los niños y los jóvenes se identifican fácilmente, y con los que deberíamos de identificarnos todos, sin importar la edad, pues son fundamentales para los seres humanos.

Vale la pena apuntar, que el libro tiene unas ilustraciones buenísimas de Abraham Balcázar, un ilustrador y diseñador mexicano nacido en 1980.

El autor es Fabio Morábito, un escritor hijo de padres italianos pero nacido en Alejandría, Egipto, en 1955, que pasó luego su infancia en Milán, Italia, y luego se mudó a México con su familia, y en nuestro país ha desarrollado toda su carrera literaria, pues es poeta, ensayista, autor de libros infantiles, y traductor de literatura italiana al español.

Espero de verdad que este libro les interese, pues a mí me ha parecido estupendo y muy, muy recomendable.
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Cuando las panteras no eran negras. Fabio Morábito. Ilustraciones de Abraham Balcázar. Fondo de Cultura Económica, colección A la Orilla del Viento. 104 págs. 



jueves, 5 de abril de 2018

Recomendaciones para niños de la Librería del Fondo Carlos Monsiváis



Recomendaciones para niños
de la Librería del Fondo Carlos Monsiváis




La casa de los tres perros
Agustín Cadena

Esta novela es narrada por Mario, el fantasma de un niño que está atrapado entre los muros de un viejo edificio al que llaman La Casa de los Tres Perros. Allí habitan varios fantasmas más, algunos son buenos, en espera de pasar al siguiente plano; otros están perdidos en la oscuridad y buscan hacer el mal. Enrique deambula por el edificio recordando y compartiendo historias con sus amigos Arminda y Porfirio; también se da tiempo para observar a la guapa Albertina, una niña del plano de los vivos que quiere comunicarse con su papá muerto. Sin saberlo, los vivos cohabitan con los fantasmas, así, se desarrollan varias historias que se entrelazan por medio del personaje de Mario, quien al mismo tiempo nos cuenta sobre la época en la que estaba vivo.

Fondo de Cultura Económica
Colección A la Orilla del Viento
Ilustraciones de Patricio Betteo
México, 2017
224 págs.

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La Dama de la Selva
Antonio Ramos Revillas

Un chico corre solo en la selva. Un chico con las piernas cansadas y el coraje transformado en miedo se interna en ese verde que pronto se vuelve negro. Quiere volver a casa, pero está perdido. Intenta protegerse de los peligros que habitan esas tierras, pero la noche no lo hace fácil, ni la lluvia, ni los gritos de su madrastra que aún retumban en sus oídos. Alguien lo mira desde la oscuridad y siente que el miedo se le mete en el pecho y lo oprime por dentro. ¿Es la Dama de la Selva de quien tanto le habla su abuelo?, ¿son los Púcari que vienen por él para convertirlo en uno de sus sirvientes sin ojos? No, es una joven que lo llama desde una pequeña barca. Aún no lo sabe pero juntos atravesarán la selva. Aquel recorrido estará lleno de riesgos escalofriantes, encuentros con misteriosos personajes y recuerdos, recuerdos sobre su madre que murió hace años. Guiados por la luz de una poderosa luna, Manuel y Zuna avanzan por la selva en una noche que parece no tener fin.

Fondo de Cultura Económica
Colección A la Orilla del Viento
Ilustraciones de Zuzanna Celej
México, 2017
196 págs.

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El jinete del dragón
La pluma de un grifo
Cornelia Funke

Después de la primera aventura de Lung y Ben, todos los dragones del mundo se mudaron a un nuevo hogar: La Linde del Cielo. También los seres fantásticos encontraron refugio en Mímameír, un santuario protegido por Barbabas Wiesengrund, su esposa Vita y sus hijos Ben y Guinever; por si fuera poco, lograron encontrar a los últimos pegasos que habitan el mundo. Todo va bien hasta que la yegua de pegaso muere y deja a sus tres huevos desprotegidos. Ben, Lung y sus amigos se enfrascarán en la búsqueda de la pluma del sol de un grifo, uno de los seres fantásticos más temidos y peligrosos, para salvar a las tres últimas crías de pegaso que existen...

Fondo de Cultura Económica
Colección A la Orilla del Viento
Traducción de Margarita Santos Cuesta
México, 2017
446 págs.

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martes, 3 de abril de 2018

Recomendaciones para jóvenes de la Librería del Fondo Carlos Monsiváis


Recomendaciones para jóvenes
de la Librería del Fondo Carlos Monsiváis




El rastro
Antonio Ortuño

En El rastro, Antonio Ortuño sigue el ritmo vertiginoso que caracteriza a su obra, dando saltos en el tiempo y el espacio para confrontar al lector con el México donde todo es posible: Paulo, un joven que cursa la preparatoria, desaparece en Casas Chicas y es buscado por Luis, su mejor amigo, y su hermana Sofía. En su busca, Luis y Sofía descubren que el caso de Paulo no es el único; son más los desaparecidos. Durante esos días, Luis recuerda la noche en que conoció a Sofía oculta entre los arbustos de un parque, y los días que siguieron después de que decidieran emprender una aventura que reveló una historia mucho más tenebrosa de lo que imaginaron. Recuerda también el primer beso que se dieron, la carta que nunca se atrevió a entregarle y la furia que lo envolvió luego de que Sofía desapareció de su vida sin ninguna explicación para reaparecer, años más tarde, justo en la casa de su mejor amigo. El rastro ofrece una narración ágil que atrapa al lector por la trama y lo deleita por el audaz manejo del lenguaje, lo cual hace que esta novela sea una excelente puerta de entrada para que los jóvenes lectores transiten hacia otras lecturas.

El autor nació en Zapopan, Jalisco, en 1976. Es escritor, periodista y, ante todo, un lector insaciable desde niño. En 2010 la edición mexicana de la revista GQ lo eligió escritor del año y también fue incluido en la prestigiosa lista de los mejores narradores jóvenes en lengua castellana por la revista británica Granta. Algunas de las novelas que ha publicado son Recursos humanos, finalista del Premio Herralde de Novela en 2007, así como La fila india (2013) y Méjico (2015), ambas seleccionadas como libros del año por diferentes medios mexicanos y latinoamericanos. Novelas y relatos suyos han sido traducidos al inglés, alemán, francés e italiano, entre otros idiomas.

Fondo de Cultura Económica
Colección A Través del Espejo
México, 2016
168 págs.

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El país de la oscuridad
Andrés Acosta
Ilustraciones de Brenda Hinojosa

Ismael obtiene una beca para viajar a otro país y estudiar en una colonia de artistas jóvenes. Ahí se encontrará con una enigmática chica, que encierra un gran secreto en sus esculturas. Sin que Ismael lo sepa, ella terminará por alejarlo cada vez más de su lugar de origen y empujarlo hacia un destino completamente distinto a todo lo que imaginó.

Andrés Acosta nació en Chilpancingo, Guerrero, en 1964. Ha publicado varias obras de narrativa y de teatro para público infantil, juvenil y adulto. Con algunas de ellas ha obtenido importantes premios y reconocimientos literarios. Ha sido artista residente en Colombia, Canadá y Austria. En Ediciones El Naranjo ha publicado las novelas Tristania y El país de la oscuridad.

El Naranjo
Colección Ecos de Tinta
México, 2017
216 págs.

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Por una rosa
Laura Gallego, Javier Ruescas, Benito Taibo

Laura Gallego, Javier Ruescas y Benito Taibo, tres grandes autores de literatura juvenil, reinterpretan la historia de La Bella y la Bestia en tres historias inolvidables.

Por una rosa es una antología con un diseño muy cuidado e ilustraciones de Mar Blanco. Un libro que es una auténtica joya.

¿Y si Bella escondiese más secretos que la Bestia? ¿Y si la Bestia fuese en realidad un tren maldito, el convoy de la muerte, el único camino hacia la libertad? ¿Y si las hadas, como las rosas, también tuvieran espinas?

Laura Gallego, Javier Ruescas y Benito Taibo nos brindan tres relatos muy distintos de la historia de amor que nos recuerda que la belleza está en el interior. Tres autores. Tres cuentos. Un clásico.

Montena
Colección Ellas
México, 2017
192 págs.

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sábado, 17 de marzo de 2018

El cocodrilo de la tina, de Christian Lehmann





El cocodrilo de la tina
de Christian Lehmann

Jesús Guerra

El cocodrilo de la tina es un extraordinario cuento escrito por el francés Christian Lehmann. Se trata de un relato divertidísimo que tiene una característica especial, y es que, además del tema principal, trata también de la fuerza de las narraciones y su capacidad para transformar la vida de los seres humanos.

Para Almendra el mejor momento del día es cuando disfruta de su baño en tina. Le encanta. Se estira como sirena, nada, se sumerge, bucea... Pero un día, cuando su hermano menor, Tomás, ya ha cumplido dos años, su mamá lo pone en la bañera con Almendra para que lo cuide unos minutos, pues su mamá ese día tiene muchas cosas qué hacer... Y a partir de ese día, el baño para Almendra cambia radicalmente, pues Tomás ya no se quiere bañar más que con ella, en la tina. Y eso es desastroso, porque Tomás se baña acompañado de muchos de sus juguetes, y Almendra casi no se puede mover en esa tina llena de submarinos, barcos y animales de plástico.

Un día, viendo un documental de animales en la televisión, Almendra concibe la idea genial que la ayudará a deshacerse de Tomás a la hora del baño... Así que a la siguiente vez que Almendra y Tomás están en la tina, Almendra le cuenta —con lujo de detalles— que hace muchos años la gente compraba cocodrilos bebés en las tiendas de mascotas, pero cuando éstos crecían se volvían peligrosos y la gente los echaba por el excusado pues no encontraron mejor manera de deshacerse de ellos, pero que los cocodrilos crecían, allá, abajo de las casas, en el sistema de alcantarillado, y se la pasaban justo debajo de las tinas de baño, buscando vengarse...

Almendra ni siquiera estaba enterada de que tuviera ese don de narrar historias y, de hecho, lo hace tan bien, que Tomás está aterrado, y cada vez que lo meten a la bañera se la pasa mirando, muy atento, el desagüe de la bañera, esperando, quizá, que el tapón se mueva, debido a que un cocodrilo lo está empujando desde abajo...

Una tarde en que Almendra llega después de su hora habitual, debido a que fue a jugar a la casa de una amiguita, encuentra su casa sola. Su padre está en el trabajo a esa hora, pero ahí deberían estar su mamá y Tomás. Va a buscarlos al cuarto y luego, al entrar al cuarto de baño, encuentra que la bañera tiene manchas de sangre, y los juguetes de su hermanito están tirados en el piso... ¿Qué sucedió? ¿Lo habrá mordido un cocodrilo? Almendra cree que lo que debe hacer es bajar al sistema de alcantarillado, ese acueducto subterráneo lleno de túneles húmedos y malolientes, para salvar a Tomás... Si quieres saber cuáles fueron las aventuras de Almendra y lo que le sucedió a Tomás, tendrás que leer este cuento estupendo.

La verdad es que El cocodrilo de la tina es un cuento muy divertido pues está escrito con mucho sentido del humor, aunque también tiene una pequeña dosis de terror que lo hace aún más entretenido. Además, cuenta con unas ilustraciones estupendas del mexicano Juan Gedovius.

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El cocodrilo de la tina. Christian Lehmann. Traducción de Diana Luz Sánchez. Ilustraciones de Juan Gedovius. Fondo de Cultura Económica, colección A la Orilla del Viento. Clasificado «Para los que empiezan a leer». 48 págs.



lunes, 12 de marzo de 2018

Oveja con botitas, de Maritgen Matter





Oveja con botitas
de Maritgen Matter

Jesús Guerra

Hoy voy a recomendarles un cuento «para los que empiezan a leer», un cuento, por supuesto, que también pueden leerles los padres a sus hijos, en su casa, antes de dormir, o sus maestros a sus alumnos, en el aula, un cuento que me parece espléndido, tierno y sumamente divertido. Se llama Oveja con botitas y fue escrito por Maritgen Matter, una escritora e ilustradora holandesa. De hecho, fue su primer libro y en Holanda se publicó en el año 2002. El libro en español ha sido publicado por el Fondo de Cultura Económica en su colección A la Orilla del Viento. La edición mexicana, con traducción de Goedele de Sterck, contiene las sensacionales ilustraciones originales, del también holandés Jan Jutte.

Les platico más o menos de qué trata: Lobo camina sobre la nieve arrastrando su trineo. Hace un frío espantoso y Lobo tiene hambre. De repente, a lo lejos, ve una casa y al lado de ésta un establo. De inmediato se dirige para allá pues supone que ese es un buen lugar para encontrar algo de comida. Al llegar al establo, abre la puerta y se encuentra solamente con una oveja. Una oveja que está acostada, muy calientita, y es bastante inocente. Muy inocente, sí, pero muy platicadora.

Lobo le dice que tiene hambre, y la oveja le ofrece heno y avena. Pero Lobo responde que él no come eso... Se le ocurre, entonces, que para evitar que Oveja despierte a todo mundo en la casa de al lado tiene que idear algo para sacarla de ahí y llevarla muy lejos. La invita entonces a dar un paseo en su trineo. «¿Pero que no tienes hambre?», le pregunta Oveja. Y Lobo le respond con una frase que a Oveja le resulta enigmática: «En la vida hay cosas más importantes. Experiencias. Eso es lo que cuenta». «¿Está muy lejos Experiencias?», pregunta Oveja, que confunde el concepto con un lugar. «Menos de lo que usted se imagina», contesta Lobo, muy sagaz.

Oveja, entonces, se calza sus botitas, decidida a dar un paseo en trineo con Lobo, a quien para este momento ya considera un buen amigo, y para ir hasta Experiencias, un lugar que le suena prodigioso.

Por supuesto, no puedo contarles qué es lo que sucede a continuación, pero sí puedo asegurarles que se van a divertir mucho con esta pareja de personajes maravillosos: Oveja y Lobo. De verdad, me ha parecido un cuento deslumbrante.

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Oveja con botitas. Maritgen Matter. Traducción de Goedele de Sterck. Ilustraciones de Jan Jutte. Fondo de Cultura Económica, colección A la Orilla del Viento. Clasificado «Para los que empiezan a leer». 1a. ed. en español, 2005; 7a. reimpresión, 2015. 44 págs.