Mostrando entradas con la etiqueta Sobre Sandra Siemens. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sobre Sandra Siemens. Mostrar todas las entradas

viernes, 17 de abril de 2026

El monstruo Groppopol, de Sandra Siemens

 




El monstruo Groppopol
de Sandra Siemens
 
Jesús Guerra
 
El cuento inicia con la descripción del personaje central: “Groppopol era un pequeño monstruo. Todo verde brillante. Sin pelos. Grandes ojos colorados. Y garras afiladas”. Y según vemos en las interesantísimas, divertidas, deliciosamente extrañas y muy coloridas ilustraciones de Carlus Rodríguez, Groppopol utilizaba pañal y usaba chupón para dormir. Y precisamente al dormir aparecía el gran problema de este monstruito verde, el cual, en su “cueva sucia y fría”, tenía dulces sueños.
 
¿Y por qué tener dulces sueños era un problema? Porque Groppopol era un monstruo, todavía chiquito, pero al fin y al cabo un monstruo, y se supone que debía prepararse para ser un ser horroroso y muy malo. Entonces, a mitad de la noche, Groppopol se despertaba asustadísimo y llamaba a gritos a su mamá, la cual llegaba a calmarlo con pellizcos y arañazos, y Groppopol se tranquilizaba y volvía a dormirse, y de nuevo tenía dulces sueños. Era un problema de nunca acabar. Y Groppopol, de dormir tan mal, terminó por enfermarse. Y la cosa no empezó a solucionarse hasta que su horrorosa mamá monstrua le contó un secreto.
 
Si quieren saber cuál es ese secreto y cómo se compuso el monstruito Groppopol, tienen que leer este divertido y esclarecedor cuento. Además, se van a quedar con los ojos cuadrados al admirar estas monstruosas ilustraciones. La verdad es que lo van a disfrutar muchísimo y tan pronto lo terminen van a querer comenzar a leerlo de nuevo.
 
Este cuento de la extraordinaria narradora argentina Sandra Siemens es para niños que apenas están aprendiendo a leer. Fue publicado por la editorial Sudamericana en el año 2013, y la manera más sencilla de conseguirlo es en edición digital. Búsquenlo y léanlo, no se van a arrepentir.
 
. . . . . . . . . . . . . . .
 
El monstruo Groppopol. Sandra Siemens. Ilustraciones de Carlus Rodríguez. Sudamericana, 2013, Buenos Aires, Argentina. 34 págs. Existe edición digital.
 
. . . . .
 
Te puede interesar:
 
* Kanghuru, de Sandra Siemens

* El bandido de los mares, de Sandra Siemens

* De unicornios e hipogrifos, de Sandra Siemens

* Víboras vivas, de Hazel Townson

* Jirafa africana, de Megumi Iwasa

* Diario de una planta carnívora, de Luis Eduardo García

 
 
 

viernes, 30 de enero de 2026

De unicornios e hipogrifos, de Sandra Siemens


 


De unicornios e hipogrifos
de Sandra Siemens
 
Jesús Guerra
 
De unicornios e hipogrifos es un librito delicioso, compuesto por cinco relatos doblemente fantásticos, habitados por criaturas mitológicas, y Sandra Siemens ha logrado que muestren sus lados tierno, poético y humorístico. Quienes hayan leído mis comentarios de sus libros Kanghuru, El bandido de los mares y Erizo (las ligas están al final de esta reseña) sabrán que esas tres obras me dejaron boquiabierto, aturdido y embobado, y que al terminar de leer la última página (me pasó con las tres), regresé a la primera y leí de nuevo el libro completo. Y De unicornios e hipogrifos no ha sido la excepción. Los cinco relatos son interesantes, inteligentes, poéticos y divertidísimos. ¿Qué más se puede pedir?
 
Seguramente saben qué es un unicornio, pero ¿saben qué es una anfisbena, un kraken, un minotauro, un hipogrifo y un goofus? Apuesto a que los van a tener qué consultar, lo cual está muy bien, para que tengan claro qué son los personajes principales de estos relatos.
 
El estornudo del unicornio
En un olivar de 17 olivos vivían un unicornio y una anfisbena. En un momento dado, la anfisbena se fue, básicamente porque estaba aburrida y quería conocer el mundo y tener aventuras... El unicornio se sintió solo y triste, y como la tristeza le daba hambre se comió todo lo que estaba enfrente. Después, seguía solo y triste, y además gordo. Hasta que llegó un hipogrifo bebé...
 
El kraken y el almirante
“Las islas flotantes son siempre krakens” nos dice Siemens que dice un libro muy antiguo de una biblioteca de Escandinavia. Y el almirante lo sabía. Una vez vio uno (no un libro sino un kraken) en medio de una batalla naval. Desde entonces lo buscó tercamente en todos los mares del planeta, hasta que él y su perro se hicieron viejos; el almirante se jubiló y compró una casita frente al Mar del Norte, y es entonces cuando sucede el milagro, aunque en realidad es un conjunto de milagros encadenados...
 
Los ojos de Goof
El cuento empieza así: “A los goofus no les interesa saber adónde van sino dónde estuvieron. Por eso vuelan hacia atrás”. Un arranque estupendo, ¿no es cierto? El personaje central es un pájaro goofus llamado Goof que es un desmemoriado, literalmente un cabeza hueca, aunque eso sí, tiene un gran corazón y unos ojos encantadores. Los demás goofus vuelan hacia atrás, pero siempre en círculos alrededor de un volcán. Pero Goof, por distraído, aunque siempre vuela hacia atrás, lo hace en línea recta, así que siempre se pierde. Es increíble la cantidad de aventuras que le suceden en unas cuantas páginas, lástima que a Goof siempre se le olvidan...
 
El minotauro y las mariposas
El narrador es el propio Minotauro, el verdadero, él único. Hasta hace poco vivía en una isla que era un laberinto. Todos le tenían miedo, y con razón. Le gustaba estar solo y mantener esa imagen de duro y salvaje, pero sabemos que en el fondo era un buenazo pues se quedaba dormido tendido en el pasto mirando a las mariposas. Pero un día se levantó con una sensación extraña que no era ni hambre ni sed, ni frío ni calor, aunque parecía todo eso junto. Llegó a la conclusión de que se sentía solo y necesitaba amor, sin embargo, a decir verdad, esto le daba vergüenza, ¿cómo que amor, él, un minotauro tan serio? Sin embargo, su lado práctico pudo más y de inmediato escribió una carta de amor, la puso en una botella y la tiró al mar. Por supuesto, pronto tuvo una respuesta...
 
El huevo
Y ahora el personaje central es la anfisbena, la cual, en realidad, ha aparecido en todos los relatos, aunque sea de pasada, y es el elemento que une todos los cuentos. Después de todas sus aventuras y de los miles de kilómetros recorridos desde que salió del olivar de 17 olivos, se encuentra hambrienta en un lugar en donde no hay nada para comer, hasta que halla un huevo, uno enorme, y le resulta imposible devorarlo. Así que decide esperar a que el huevo se abra para comerse lo que esté dentro. No tiene idea de qué puede ser y se le ocurren las suposiciones más descabelladas. Espera dos días y dos noches con extrema atención, la mirada fija en el huevo, y entonces el huevo se quiebra...
 
Vale la pena apuntar aquí que las ilustraciones del libro, del artista argentino Bianki, son igualmente deliciosas, expresivas y divertidas.
 
Sí, confirmado, De unicornios e hipogrifos me ha parecido un librito tan encantador, divertido y asombroso como los otros que he leído y recomendado de esta autora argentina, Sandra Siemens (nacida en junio de 1965), la cual rápidamente se ha convertido en una de mis escritoras favoritas de libros para niños y jóvenes. Súper recomendable.
 
. . . . . . . . . . . . . . .
 
De unicornios e hipogrifos. Sandra Siemens. Ilustraciones de Bianki. Primera Sudamericana, colección Pan Flauta, 1a. ed., 2013, Buenos Aires (Random House Mondadori). Edición en formato digital: mayo de 2013. 64 págs.
 
. . . . .
 
Te puede interesar:
 
* Kanghuru, de Sandra Siemens

* El bandido de los mares, de Sandra Siemens

* Erizo, de Sandra Siemens

* Víboras vivas, de Hazel Townson

* El alma de las cosas, de Gabriela Peyron

 
 
 

domingo, 30 de noviembre de 2025

Erizo, de Sandra Siemens

 



Erizo
de Sandra Siemens
 
Jesús Guerra
 
He leído y recomendado aquí dos libros infantiles de la escritora argentina Sandra Siemens, Kanghuru y el libro de cuentos El bandido de los mares (las ligas están al final de esta reseña), los cuales me dejaron gratamente sorprendido por su enorme calidad y porque son lecturas sabrosísimas. Así que decidí leer una novela de la misma autora, pero ahora para jóvenes, y me encontré con Erizo (un libro para lectores de 12 años en adelante), el cual, y eso ya no es una sorpresa con Sandra Siemens, me ha vuelto a dejar asombrado y feliz. Y mi reacción al finalizar el libro fue la misma que con Kanghuru y El bandido de los mares, tan pronto leí la última página, regresé a la primera y me puse a leerlo de nuevo.
 
La narradora de la historia es Lara, una jovencita de 12 años que vive en un pueblo de la Argentina con sus papás, Isabel y Juan, con su hermano, Dante, y su abuela, Dorita. Pero resulta que la abuela tuvo, años atrás, un ACV (un accidente cerebrovascular) que la dejó con un brazo y una pierna paralizados, y con problemas para hablar, y aunque en un principio tuvo rehabilitación y llegó a expresarse bien de nuevo, con el tiempo simplemente dejó de hablar, no se trataba de que no pudiera hacerlo, según les explicó un médico en su momento, sino más bien que no sentía el deseo de hacerlo, como si la señora simplemente se hubiera ido marchitando. Así que, para Lara, que casi toda su vida la había visto en esa condición, su abuela era prácticamente un mueble. En las mañanas ayudaba a su madre a levantarla, arreglarla, sentarla en su silla de ruedas y colocarla junto a la ventana, y por las noches ayudaba a acostar a la abuela, una persona de su familia que prácticamente no existía, aunque había que atenderla.
 
Un día, Dante enfermó de algo que le producía fiebre y problemas para respirar, y sus papás lo llevaron al hospital, y de ahí lo trasladaron en ambulancia a un hospital de la ciudad, así que sus papás tuvieron que irse también, y dejaron a Lara al cuidado de su abuela. En teoría esto duraría sólo un par de días. Y como Lara no podría sola con los cuidados de su abuela, le pidieron a Rosa, la vecina, que ayudara a Lara a acostar y levantar a la abuela, y que les llevara de comer.
 
El primer día que Lara estuvo sola con su abuela sucedió algo (que no les voy a revelar) que tuvo un efecto sorprendente: la abuela empezó a hablar de nuevo, pero en otro idioma que Lara no entendía (después se enteró de que era francés). Lara estaba aturdida, y cuando llegó Rosa en la noche para acostar a la abuela, ésta dejó de hablar. Más tarde, Lara se dio cuenta de que su abuela estaba inquieta y le llamó al médico (su papá le había dejado el número de teléfono en la puerta del refrigerador por si se requería) y al llegar el doctor resultó ser doctora, June, una mujer haitiana, que llegó a la casa acompañada de su hija, Maureen.
 
A lo largo de los siguientes días (pues Dante seguía enfermo y los padres de Lara tardaban más de lo esperado en regresar), Lara y Maureen se hicieron amigas, aunque al inicio la relación fue complicada, y como Maureen habla francés (recuerden que es de Haití), ella platicó con la abuela de Lara. Por medio de estas conversaciones y gracias a unas antiguas cartas de su abuela que encontró Lara, las dos jóvenes empezaron a descubrir aspectos interesantísimos de la vida de la abuela en su juventud (esto es fascinante, entre otras cosas, porque, claro, a la mayoría de los niños y los jóvenes no se les ocurre preguntarse cómo fueron sus padres y el resto de sus familiares mayores cuando eran jóvenes), y esto a su vez le permitió a Lara descubrir acontecimientos de la historia de su familia sucedidos antes de que ella naciera. Pero esta novela nos cuenta, también, el descubrimiento de Lara de algunas partes de la historia de Haití y de su cultura, del racismo de algunas personas del pueblo, y de lo que facilita o complica las relaciones familiares y de amistad.
 
Erizo toca temas importantes y entreteje varias historias con delicadeza y maestría, y el resultado es una novelita divertidísima, pero con elementos dramáticos, nostálgicos y emocionales cuya lectura, además de hacernos reflexionar, nos proporciona un enorme placer. Definitivamente, Sandra Siemens es una autora de un gran talento a la que hay que leer.
 
. . . . . . . . . . . . . . .
 
Erizo. Sandra Siemens. AZ Editora. Buenos Aires, 1a. ed. impresa: agosto de 2024; 1a. ed. digital: septiembre de 2024. 82 págs.
 
. . . . .
 
Te puede interesar:
 
* Kanghuru, de Sandra Siemens

* El bandido de los mares, de Sandra Siemens

* Y el árbol siguió creciendo, de Graciela Montes

* El fantasma de Canterville y otros cuentos, de Oscar Wilde

* La copa de plomo y oro, de Cornelia Funke

* La carta, la bruja y el anillo, de John Bellairs

* El fantasma de la casa del lago, de Ana Romero

* Erik Vogler: la venganza, de Beatriz Osés

* El misterio de Raspberry Hill, de Eva Frantz

 
 
 

viernes, 14 de noviembre de 2025

El bandido de los mares, de Sandra Siemens

 



El bandido de los mares
de Sandra Siemens
 
Jesús Guerra
 
Quienes hayan leído mi comentario de Kanghuru, de Sandra Siemens (la liga está al final de esta reseña), se habrán dado cuenta de que es un libro que me encantó, me voló la cabeza o me dejó tonto, como quieran expresarlo, tanto por la historia que cuenta como por el estilo de la autora. El libro es inteligente, tierno, nostálgico y divertido, entre otras cosas. Así que me he dado a la tarea de conseguir más obras de esta extraordinaria escritora argentina, y hoy les comento su libro El bandido de los mares, publicado por primera vez en 1993, el cual está compuesto por cuatro cuentos que, para no variar, me han encantado también: “El bandido de los mares”, “La señora”, “G & G” y “Una nariz congestionada”, y confirman que mi descubrimiento (algo tardío, obviamente) de la obra de esta narradora, y espero que también de ustedes, ha sido un acontecimiento muy afortunado.
 
El bandido de los mares
Los hermanos Sofía y Lucas ven una película de piratas llamada precisamente El bandido de los mares, pero no se ponen de acuerdo en su interpretación de lo que ven, para Sofía es, sobre todo, una historia de amor, y para Lucas una de aventuras. Lucas opina que Sofía nunca le entiende a las películas y se sale a jugar al patio, mientras Sofía se pone a verla por quinta vez. Hay una frase, dicha en la película por el pirata Sir Thomas a “una señorita española de vestido verde que había salido de Cádiz para llegar a La Habana pero no había llegado”, que desencadena el acontecimiento central de la historia.
 
Mientras Sofía ve la película su ojo derecho se va hinchando hasta ponerse como un huevo, va al baño a mirarse en el espejo y lo que ve la deja asombrada, y a nosotros también.
 
Se trata de un cuento muy eficaz, y por supuesto divertidísimo. Además, entre otros temas, trata de uno particularmente interesante, el hecho de que cada lector de libros, o espectador de cine, o testigo de la realidad, interpreta de manera personal lo que lee, escucha y ve.
 
La señora
El narrador de este cuento es el hermano mayor, y dice que su hermano menor siempre ha sido un estúpido. La madre lo defiende diciendo que está chiquito, pero el mayor no está tan seguro, piensa que cuando su hermano crezca dirá estupideces mayores. Dice que cuando a su hermanito se le mete una idea en la cabeza, es muy terco, y que eso sucedió con el incidente de “la señora”. Explica que la señora era la reproducción de un cuadro famoso que tenía su mamá en su oficina de la casa. Era el retrato de una mujer horrible (la descripción del cuadro es una maravilla), firmado por un tal Picasso. Y sí, esa mujer era horrible, pero de ahí a creer todo lo que su hermanito decía de la señora, había un trecho muy largo...
 
La primera vez que su hermanito acusó a la señora de ser culpable de algo fue el día que desaparecieron las milanesas. Ese día su mamá tenía que salir y les avisó que había dejado milanesas en el refri. Cuando el papá, muy contento, porque le encantan las milanesas, fue a sacarlas del refrigerador, encontró que sólo había un pedazo de milanesa, y además mordido. En ese momento el hermanito lo soltó por primera vez: "¡Fue la señora!" Y para demostrarlo, condujo a su hermano y a su papá hasta la oficina de la mamá para que vieran que en el cuadro de la señora había migajas... A partir de aquí todo empeoró, pues para el hermanito la culpable de todo era siempre la señora... hasta que incluso el hermano mayor, aterrorizado, se convenció.
 
Está claro que ya no les puedo contar nada más, pero les aseguro que es un cuento delicioso, interesantísimo, misterioso, con elementos de terror, muy inteligente y muy divertido, pues lo que más sobresale, además de los momentos de pánico, es el estupendo sentido del humor. Es una maravilla, otra maravilla de esta autora estupenda. La imaginación es el elemento clave, y la de la autora está desbocada.
 
G & G
O sea, G y G, que representan las iniciales de los nombres Gustavo y Germán, que son gemelos idénticos. Y siempre hacen lo mismo. Cuando hablan, se quitan uno al otro las palabras de la boca. Pero hay una diferencia: Gustavo sabe soñar y Germán no. Cada día de la semana, Gustavo lo dedica a un tipo de sueños. Germán sólo duerme, y le tiene envidia. Pero un día Gustavo se da cuenta de que está ocurriendo algo extraño, pues al parecer Germán le está robando sus sueños.
 
Otra muestra de literatura fantástica con el sello de la autora. Además de imaginativo y sorprendente, este cuento es bello, emocionante y poético.
 
Una nariz congestionada
El Sr. Grannapia es un hombre grande, en todos los sentidos, desde sus ideas hasta su nariz. Es inmenso. Una mañana sube a su gran auto, con chofer, y parte a su oficina. Por su parte, el Sr. Zito es un hombre pequeñito. Todo él y a su alrededor, incluida su casa, su esposa, sus hijos y su carro son pequeños. Esa mañana salen en su auto para ir de vacaciones. Por cosas del destino, en un semáforo del centro de la ciudad, quedan uno al lado del otro, el carrazo del Sr. Grannapia y el carrito del Sr. Zito. Y al otro lado del auto enorme, una camioneta cargada de gallinas. Y en este momento sucede lo increíble...
 
Todos los calificativos que les quieran dar a los tres cuentos anteriores, hay que aplicárselos a este cuento, y agregarle el de surrealista. Es un cuento de una imaginación desatada que nos ayuda a liberar la nuestra. Divertidísimo.
 
El libro está acompañado de unas ilustraciones fabulosas de Virginia Piñón, artista argentina nacida en Buenos Aires en 1966.
 
La autora, Sandra Siemens, nació en 1965 en un pequeño pueblo de Argentina llamado Wheelwright. Ha escrito una buena cantidad de libros y ha ganado un gran número de premios argentinos e internacionales. Hay que buscar los libros de esta narradora excepcional y leerlos tan pronto nos sea posible. A veces no están disponibles sus libros en versiones impresas, pero se pueden conseguir en ediciones digitales. ¡Recomendabilísimo!
 
. . . . . . . . . . . . . . .
 
El bandido de los mares. Sandra Siemens. Ilustraciones de Virginia Piñón. 1a. ed. 1993. Sudamericana, 1a. ed., Buenos Aires, 2013. Ed. en formato digital, Pan Flauta eBook, 2013 (Random House Mondadori). 65 páginas.
 
. . . . .
 
Te puede interesar:
 
* Kanghuru, de Sandra Siemens

* Y el árbol siguió creciendo, de Graciela Montes

* El fantasma de Canterville y otros cuentos, de Oscar Wilde

* La copa de plomo y oro, de Cornelia Funke

* La carta, la bruja y el anillo, de John Bellairs

* El fantasma de la casa del lago, de Ana Romero

* Erik Vogler: la venganza, de Beatriz Osés

* El misterio de Raspberry Hill, de Eva Frantz

* Jirafa africana, de Megumi Iwasa

* Diario de una planta carnívora, de Luis Eduardo García

* Marte y las princesas voladoras, de María Baranda



 
 
 
 

miércoles, 18 de junio de 2025

Kanghuru, de Sandra Siemens

 



Kanghuru
de Sandra Siemens
 
Jesús Guerra
 
En la casa de los García, que habitan en un lugar llamado Pueblito, en Argentina, viven miembros de cinco generaciones de diversas procedencias geográficas. La narradora dice: “Los García propiamente García éramos cinco (incluyendo a mamá, que en realidad no era García, pero se convirtió en una): mi papá Aníbal, mi mamá Flora, mi hermana Llara, mi hermano Ovidio y yo”. La narradora es, pues, la más joven de la familia García y, de hecho, de toda la gran familia que habita la casa, y más adelante lo aclara: “Mis abuelos Gabriela y Carlos McLeod, los padres de mamá, también vivían en la misma casa, junto con la bisabuela Niní Papagós, la madre de la abuela Gabriela, y la tatarabuela Doudou Savagnón, que era la madre de la Niní”.
 
En esa casa hay, pues, gallegos, escoceses, griegos, franceses y hasta italianos y guaraníes si cuentan dentro de la familia (y sí la cuentan como una García más) a la mujer de la limpieza y la cocina, que lleva muchísimos años trabajando para ellos y le dicen Apa, porque su nombre es Aparecida Tontarelli, quien es, junto con la narradora, la voz del sentido común, porque, además, la Apa es lectora apasionada de enciclopedias y fanática de Google.
 
Este pequeño libro es una verdadera maravilla pues se las arregla para contarnos con gran economía de medios lo que bien pudo ser una extensa novela familiar. Todos los miembros de la familia tienen una historia personal interesante, y una personalidad que los hace inconfundibles. Todos tienen una manera de hablar personal, lo mismo que intereses específicos, así que se vuelven reconocibles y entrañables para el lector.
 
La autora se las arregla para contarnos, con rapidez y eficacia, todas esas historias estupendas y extraordinarias, y aunque la familia de cada uno de los lectores no sea tan numerosa ni tan extravagante ni tan caótica, y quizá ni tan divertida, nos permite vernos reflejados en alguno de los personajes, lo mismo que podemos intuir ahí, también, el reflejo de nuestros padres, hermanos, tíos y abuelos, por lo menos.
 
Este libro es tan entretenido, rico, nostálgico y emocionante, que al acabar de leerlo lo que tenemos ganas de hacer es regresar a la primera página y leerlo de nuevo, que es lo que yo hice. Y mi consejo es que lo guarden en un lugar especial, porque muy probablemente van a querer releerlo varias veces más.
 
Este librito lo completan unas ilustraciones muy divertidas de Guridi.
 
Sandra Siemens es una autora argentina nacida en 1965. Su obra, compuesta de más de 30 libros y traducida a diversos idiomas, ha obtenido importantes distinciones, como el Premio Norma-Fundalectura y el Premio El Barco de Vapor; fue incluida en el catálogo The White Ravens y recibió los reconocimientos de Fundación Cuatrogatos y del Banco del Libro de Venezuela. En 2023 y 2024 fue candidata al Premio Astrid Lindgren. Actualmente, además de escribir, imparte talleres de escritura.
 
Guridi es un artista español. Estudió Bellas Artes y realizó una especialidad en pintura. Ha publicado un gran volumen de libros, varios como autor integral, los cuales han sido traducidos a más de 12 idiomas, premiados o recomendados por editoriales y museos.
 
De verdad, créanme, Sandra Siemens es una escritora maravillosa y Kanghuru es toda una experiencia de lectura, que probablemente se convertirá en uno de sus libros favoritos (y tal vez los García de Pueblito será una de sus familias más queridas).
 
. . . . . . . . . . . . . . .
 
Kanghuru. Sandra Siemens. Ilustraciones de Guridi. Fondo de Cultura Económica, colección A la Orilla del Viento. Clasificado Para los que leen bien. 1a. ed., 2024. 96 págs.