lunes, 15 de junio de 2026

Éste era un lápiz, de Antonio Granados

 




Éste era un lápiz
de Antonio Granados
 
Jesús Guerra
 
De Antonio Granados ya había leído, y comentado aquí, un cuento muy divertido llamado El rey que se equivocó de cuento, el cual tiene algunas características compartidas con el que comento ahora, como que está escrito en verso, y el texto mismo nos recuerda que lo que hacemos los lectores al leer el cuento es, precisamente, leer un cuento. Sí, yo sé que suena complicado, pero el cuento no lo es, al contrario, se deja leer con facilidad y es sumamente entretenido.
 
El libro es en realidad un cuento dentro de otro cuento: el narrador nos cuenta cómo un lápiz escribió un cuento, pero el lápiz es un desmemoriado y además torpe, no sólo se le va la onda de lo que escribe y hasta deja palabras sin terminar, sino que, en algunos momentos, a veces con intención y otras sin ella, borra algunas letras que ya había escrito.
 
El cuento propone a sus lectores un juego: completar mentalmente las palabras que quedaron sin terminar. Por eso empieza el libro con una nota a los que tienen el libro en sus manos:

“¡Pst, pst! ¡Oye lector!
»Te recomiendo que tengas paciencia
»con este lápiz tan olvidadizo
»y eches mano de tu inteligencia
»para así completar lo que él no hizo”
 
El juego, es decir, el cuento que escribe el lápiz desmemoriado se vuelve tan absurdo con todas las cosas que el lápiz hace mal, que hasta el personaje principal protesta de manera contundente.
 
Como algunas de las palabras que dejó sin terminar el lápiz, o cuyos finales borró, pueden resultar difíciles de completar para algunos de los lectores más pequeños (éste es un cuento para niños que están aprendiendo a leer), cuando el cuento termina, hay una segunda sección en que el cuento aparece escrito con todas las palabras completas. Esto sirve para que el lector verifique que adivinó correctamente algunas de las palabras, o para ver cuál era la palabra que lo dejó confundido... pero ¡ojo!, ¡no hagan trampa!, lean el libro desde el principio, pues la verdad es que se van a divertir.
 
Las ilustraciones, por supuesto, siguen el juego y lo complementan, y la verdad es que son estupendas.
 
Antonio Granados nació en la Ciudad de México en 1958. Escritor, juglar, poeta y actor, ha recibido numerosos reconocimientos, entre otros, el Premio Nacional Promotores de Cultura Infantil en 1994.
 
Rosario Valderrama nació en la Ciudad de México. Estudió en la UAM y en el Istituto Europeo di Design, en Milán. Desde 1982 se dedica a la ilustración de libros infantiles y juveniles, al tiempo que colabora en revistas y otros proyectos editoriales en México y otros países.
 
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Éste era un lápiz. Antonio Granados. Ilustraciones de Rosario Valderrama. Fondo de Cultura Económica, colección A la Orilla del Viento (1a. Ed., 2002; 8a. reimpresión, 2017; 1a. Ed. electrónica, 2017). Clasificación: Para los que están aprendiendo a leer. 32 págs.
 
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