El alma de las cosas
de Gabriela Peyron
Jesús Guerra
El alma de las cosas es
el título perfecto para esta colección de cuentos, pues describe muy bien la
perspectiva de los 17 breves e interesantísimos relatos que la componen, en su
mayoría de corte fantástico (no confundir con el género de fantasía. Les
aconsejo buscar las definiciones de ambos géneros para que comprendan bien las
diferencias: literatura de fantasía y literatura fantástica).
1. Aldaba
En este cuento es la aldaba la que narra la historia (si no saben lo que es, les apunto aquí lo que dice el diccionario de la Real Academia Española: “Pieza de hierro o bronce que se pone a las puertas para llamar golpeando con ella”), y, consciente de que ha pasado de moda, se lamenta de haber quedado convertida en un simple adorno, uno, además, sin importancia, pues nadie le presta atención. Dice, con razón, que incluso la palabra que la nombra está en desuso. Hasta que sucede algo inesperado...
2. Jaula
En mitad del parque de la ciudad hay una jaula enorme, vacía y en ruinas. Algunas personas dicen que fue un invernadero, otras que fue un aviar. Varios niños que juegan por ahí, logran entrar, exploran y se ponen a jugar. Pero algo extraño sucede... Este cuento misterioso se encuentra a medio camino entre el cuento fantástico y el de terror. Sensacional.
3. El cuadro
El narrador es un cuadro de un museo. Describe el desfile de personas que pasan frente a él, y frente a todos los demás cuadros, durante todo el día, y sus reacciones. Pero al llegar la noche, el museo cierra sus puertas, se apagan las luces y empieza la verdadera magia. Es una variación a esa ¿fantasía? de que los objetos cobran vida cuando no los observamos...
4. La escoba
Este es otro cuento fantástico, más allá del hecho de que sean los objetos los que narran y protagonizan la historia. El narrador es un artefacto de limpieza que junto con otros hablan mal de la escoba, pues dicen que es caprichosa e impredecible. Más adelante descubrimos el motivo. Es un relato delicioso.
5. El autómata
El señor Gilberto Audín es un maestro relojero y su pasión es construir autómatas (yo ya les ayudé con la definición de aldaba, así que ustedes tendrán que consultar autómata). Su museo es visitado por personas de todo el mundo. Sus autómatas son famosos. Tiene un pastelero, un escribano y un trapecista, entre ellos, y también una gallinita que es un prodigio. Mueve las alas, bebe agua, pone huevos. Hasta que en una función la gallinita se queda paralizada. ¿Será sólo una falla mecánica? Este cuento responde, a su manera, a otra de las preguntas que acostumbramos hacernos acerca de las cosas.
6. La botella
Este es un cuento fantástico estupendo en el que los deseos y las acciones de los personajes más disímbolos se entrecruzan de maneras extraordinarias: una efrit, un genio, una botella, un biólogo y hasta un insecto. Otro relato delicioso.
7. La manzana
Otro cuento fabuloso, en sus dos sentidos. Una manzana roja lucha por quedar hasta arriba del montón en el mercado. Hace un esfuerzo por ser bella y lucir sabrosa. Una señora la compra y se la lleva a su casa. La manzana no tiene idea de lo que le depara el destino.
8. La piedra negra
Interesantísimo relato que mezcla elementos del cuento fantástico y del de misterio, contado en dos momentos históricos distintos y hasta en dos dimensiones diferentes, relacionado con el secreto de un faraón, y, miles de años después, con el misterio de la momia del faraón. Estupendo y muy bello.
9. Obras completas
Este es un cuento divertido y juguetón, aunque en el fondo tal vez sea algo triste. En una biblioteca con pocos usuarios algunos libros conversan, y por supuesto hablan desde la perspectiva de las obras que contienen. Uno dice que, si nadie los lee pronto terminarán por morir. En el grupo hay novelas, ensayos de filosofía y de adivinación, y también está uno con las obras completas de un premio Nobel. De pronto, llega una chica, una “candidata”, dicen ellos... y claro, sucede lo impensable. Un relato formidable.
10. Zapatos
Es un cuento muy bonito, extraño y con un final particularmente ambiguo que admite varias interpretaciones. Trata de un cuadro de Vincent van Gogh. Está contado también en varios tiempos, en el pasado cuando el pintor realizó la pintura de sus zapatos, y muchos años después, cuando un niño admira el cuadro en un museo. Y entonces, como en los otros relatos del libro, sucede algo que nos hace entender esta historia de una manera diferente. La verdad es que se trata de un cuento espléndido.
11. Luna
Luna es un cuento poético que nos permite ver la luna en las noches de una ciudad, y también lo que la luna observa. Al final descubrimos quién es el personaje que le habla de tú a la luna. Tremendo.
12. El muro
Es más bien una estampa y su contexto, un muro ruinoso y solitario en medio de un baldío y las cosas que de él se dicen, o sea, todo lo que el muro nos dice a nosotros.
13. Tino
Tino es el muñeco de un ventrílocuo. La historia principal se desarrolla años después de la muerte del dueño de Tino, cuando nos enteramos del extrañísimo destino del muñeco. Y esto, a su vez, nos obliga a reflexionar en el destino de los objetos que poseemos. Excelente.
14. El espejo
El personaje principal es un gran espejo que se encuentra semiolvidado en una de las muchas recámaras de un castillo. Lo peor está por venir. Es un cuento extraño, muy bonito, con la característica de ser triste y esperanzador al mismo tiempo, además de misterioso. Es otro ejemplo de relato fantástico, a medio camino entre el cuento de hadas y, a su manera, el cuento de terror.
15. La nube
Un relato espectacular, no sólo por lo que sucede sino por cómo está contado. Tiene diversos puntos de vista, incluido el de la nube, y el texto nos obliga a pensar en las perspectivas contrapuestas de las expectativas y las experiencias.
16. Tarjeta postal
El personaje principal es una joven que es aprendiz de bibliotecaria. Cuando le piden que limpie el área de los libros antiguos encuentra una misteriosa tarjeta postal entre las páginas de uno de los volúmenes, que la conduce a una revelación inesperada. Es un cuento fantástico fascinante.
17. Sueños
Este relato empieza casi como un ensayo acerca, por supuesto, de los sueños, y plantea algunas preguntas interesantísimas. Y luego nos muestra una suerte de ejemplo alarmante.
Hay que señalar que las
ilustraciones del libro son muy adecuadas no sólo por sus temas, sino porque
son tan inquietantes y ambiguas como los relatos a los que acompañan.
Gabriela Peyron nació
en la Ciudad de México. Ha sido bibliotecaria, maestra de literatura,
correctora de estilo y traductora. Tiene publicados más de una veintena de
libros infantiles y ha recibido importantes premios.
Raquel Labrador es
una ilustradora española. En 2011 obtuvo la beca de residencia del FONCA y
desde entonces vive en la Ciudad de México. Es maestra, dibujante e
ilustradora.
Me parece un volumen
sumamente interesante, inteligente y disfrutable, pero su contenido es de esos
que no son para leerse de manera superficial. Son cuentos para leerse con
atención, para releerse, y tal vez para ser comentados con alguien que los haya
leído también.
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El alma de las cosas.
Gabriela Peyron. Ilustraciones de Raquel Labrador. Fondo de Cultura Económica,
colección A la Orilla del Viento. (1a. ed. 2022; 3a. reimpresión 2025.)
Clasificación: Para los que leen bien. 80 págs. Existe edición digital.
de Gabriela Peyron
En este cuento es la aldaba la que narra la historia (si no saben lo que es, les apunto aquí lo que dice el diccionario de la Real Academia Española: “Pieza de hierro o bronce que se pone a las puertas para llamar golpeando con ella”), y, consciente de que ha pasado de moda, se lamenta de haber quedado convertida en un simple adorno, uno, además, sin importancia, pues nadie le presta atención. Dice, con razón, que incluso la palabra que la nombra está en desuso. Hasta que sucede algo inesperado...
En mitad del parque de la ciudad hay una jaula enorme, vacía y en ruinas. Algunas personas dicen que fue un invernadero, otras que fue un aviar. Varios niños que juegan por ahí, logran entrar, exploran y se ponen a jugar. Pero algo extraño sucede... Este cuento misterioso se encuentra a medio camino entre el cuento fantástico y el de terror. Sensacional.
El narrador es un cuadro de un museo. Describe el desfile de personas que pasan frente a él, y frente a todos los demás cuadros, durante todo el día, y sus reacciones. Pero al llegar la noche, el museo cierra sus puertas, se apagan las luces y empieza la verdadera magia. Es una variación a esa ¿fantasía? de que los objetos cobran vida cuando no los observamos...
Este es otro cuento fantástico, más allá del hecho de que sean los objetos los que narran y protagonizan la historia. El narrador es un artefacto de limpieza que junto con otros hablan mal de la escoba, pues dicen que es caprichosa e impredecible. Más adelante descubrimos el motivo. Es un relato delicioso.
El señor Gilberto Audín es un maestro relojero y su pasión es construir autómatas (yo ya les ayudé con la definición de aldaba, así que ustedes tendrán que consultar autómata). Su museo es visitado por personas de todo el mundo. Sus autómatas son famosos. Tiene un pastelero, un escribano y un trapecista, entre ellos, y también una gallinita que es un prodigio. Mueve las alas, bebe agua, pone huevos. Hasta que en una función la gallinita se queda paralizada. ¿Será sólo una falla mecánica? Este cuento responde, a su manera, a otra de las preguntas que acostumbramos hacernos acerca de las cosas.
Este es un cuento fantástico estupendo en el que los deseos y las acciones de los personajes más disímbolos se entrecruzan de maneras extraordinarias: una efrit, un genio, una botella, un biólogo y hasta un insecto. Otro relato delicioso.
Otro cuento fabuloso, en sus dos sentidos. Una manzana roja lucha por quedar hasta arriba del montón en el mercado. Hace un esfuerzo por ser bella y lucir sabrosa. Una señora la compra y se la lleva a su casa. La manzana no tiene idea de lo que le depara el destino.
Interesantísimo relato que mezcla elementos del cuento fantástico y del de misterio, contado en dos momentos históricos distintos y hasta en dos dimensiones diferentes, relacionado con el secreto de un faraón, y, miles de años después, con el misterio de la momia del faraón. Estupendo y muy bello.
Este es un cuento divertido y juguetón, aunque en el fondo tal vez sea algo triste. En una biblioteca con pocos usuarios algunos libros conversan, y por supuesto hablan desde la perspectiva de las obras que contienen. Uno dice que, si nadie los lee pronto terminarán por morir. En el grupo hay novelas, ensayos de filosofía y de adivinación, y también está uno con las obras completas de un premio Nobel. De pronto, llega una chica, una “candidata”, dicen ellos... y claro, sucede lo impensable. Un relato formidable.
Es un cuento muy bonito, extraño y con un final particularmente ambiguo que admite varias interpretaciones. Trata de un cuadro de Vincent van Gogh. Está contado también en varios tiempos, en el pasado cuando el pintor realizó la pintura de sus zapatos, y muchos años después, cuando un niño admira el cuadro en un museo. Y entonces, como en los otros relatos del libro, sucede algo que nos hace entender esta historia de una manera diferente. La verdad es que se trata de un cuento espléndido.
Luna es un cuento poético que nos permite ver la luna en las noches de una ciudad, y también lo que la luna observa. Al final descubrimos quién es el personaje que le habla de tú a la luna. Tremendo.
Es más bien una estampa y su contexto, un muro ruinoso y solitario en medio de un baldío y las cosas que de él se dicen, o sea, todo lo que el muro nos dice a nosotros.
Tino es el muñeco de un ventrílocuo. La historia principal se desarrolla años después de la muerte del dueño de Tino, cuando nos enteramos del extrañísimo destino del muñeco. Y esto, a su vez, nos obliga a reflexionar en el destino de los objetos que poseemos. Excelente.
El personaje principal es un gran espejo que se encuentra semiolvidado en una de las muchas recámaras de un castillo. Lo peor está por venir. Es un cuento extraño, muy bonito, con la característica de ser triste y esperanzador al mismo tiempo, además de misterioso. Es otro ejemplo de relato fantástico, a medio camino entre el cuento de hadas y, a su manera, el cuento de terror.
Un relato espectacular, no sólo por lo que sucede sino por cómo está contado. Tiene diversos puntos de vista, incluido el de la nube, y el texto nos obliga a pensar en las perspectivas contrapuestas de las expectativas y las experiencias.
El personaje principal es una joven que es aprendiz de bibliotecaria. Cuando le piden que limpie el área de los libros antiguos encuentra una misteriosa tarjeta postal entre las páginas de uno de los volúmenes, que la conduce a una revelación inesperada. Es un cuento fantástico fascinante.
Este relato empieza casi como un ensayo acerca, por supuesto, de los sueños, y plantea algunas preguntas interesantísimas. Y luego nos muestra una suerte de ejemplo alarmante.
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