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martes, 27 de junio de 2023

La carta, la bruja y el anillo, de John Bellairs

 


La carta, la bruja y el anillo
(Trilogía de Una casa con un reloj en sus paredes #3)
de John Bellairs
 
Jesús Guerra
 
La carta, la bruja y el anillo es la tercera novela de la trilogía que empezó con La casa con un reloj en sus paredes (y que por eso se llamaba así a la trilogía también, aunque ahora la editorial la rebautizó como Los casos de Lewis Barnavelt) y que continuó con Una figura en las sombras. Curiosamente, en esta tercera aventura los personajes centrales no son ni Lewis Barnavelt ni su tío Jonathan, aunque por supuesto están presentes en el libro, sino la amiga de Lewis que conocimos en la novela anterior, Rose Rita Pottinger, y la vecina de Lewis y su tío, la señora Florence Zimmermann, que son personajes sensacionales.
 
La historia comienza en el verano siguiente al de la novela anterior. Lewis se prepara para irse a un campamento juvenil y, por lo tanto, su amiga, Rita Rose, no tiene ninguna perspectiva de diversión para esas semanas de vacaciones. Eso la tiene insoportable, y muy a fuerza asiste a la merienda de despedida de Lewis (a la que, como siempre, sólo asisten ella, Jonathan, la señora Zimmermann y el propio Lewis). Al final de la fiesta, como ya es tarde, Rose Rita se queda a dormir, como en muchas otras ocasiones, en el cuarto de invitados de la casa de la señora Zimmermann, pero antes de dormir platican un rato en la cocina y la señora le explica algunas cosas para ayudar a Rose Rita a entender por qué Lewis prefirió irse al campamento en lugar de pasarse todo el verano con ella. Con esto, Rose se tranquiliza un poco. También platican de otra cosa importante: la señora le cuenta que unos días atrás recibió una carta escrita por un primo suyo, en la que le decía que cuando recibiera esa carta él ya estaría muerto, se despedía de ella y le comunicaba que le dejaba en herencia el rancho en que vivía. Así que Florence Zimmermann irá en su auto nuevo al rancho, a ver en qué condiciones se encuentra, a firmar papeles con el notario y a hacer otros pendientes, y va a aprovechar de pasear unos días más, puebleando, y entonces sorprende a Rose Rita: la invita a que la acompañe en el viaje, para que no se quede todas las vacaciones en el pueblo aburrido en el que viven. Rose Rita se pone feliz. Además, la señora Zimmerman, que piensa en todo, ya arregló lo del permiso con la mamá de Rose Rita, pero habían acordado que ésta no le diría nada a Rose para que la señora Zimmermann le pudiera dar la sorpresa.
 
La trilogía, en inglés



A la mañana siguiente, luego de despedir a Lewis, y a Jonathan que lleva a su sobrino al campamento, la señora Zimmermann y Rose Rita parten también a sus merecidas vacaciones, que se convierten, aunque ellas no lo saben aún, en una verdadera y peligrosísima aventura.
 
Hay otro dato importante de la carta que le envió el primo a la señora Zimmermann. Le comunicaba que había encontrado un anillo mágico, y le explicaba en dónde lo guardó para que ella lo encuentre al tomar posesión de su nueva propiedad. Zimmermann no le da importancia pues dice que su primo probablemente ya no estaba bien de la cabeza, aunque la idea de un anillo mágico ilusiona a Rose Rita.
 
Cuando las dos viajeras llegan al rancho lo encuentran con la puerta abierta. Al entrar ven de inmediato que alguien estuvo ahí y revolvió todo y quebró cosas. Luego encuentran roto el cajón secreto del escritorio en donde se suponía que estaba guardado el anillo mágico, y un estuche vacío. La conclusión es lógica: alguien entró buscando precisamente ese anillo, lo encontró y se lo robó. La señora Zimmermann aparentemente no le da importancia al hecho, pero Rose Rita, que conoce bien a la señora, se da cuenta de que es una fachada. Al día siguiente van al pueblo a que Zimmermann arregle algunos de los asuntos de la herencia y comienzan su viaje por varios pueblos. Y es en este punto de la novela en que comienzan a suceder cosas extrañas: misteriosas primero y francamente aterradoras después. Pero ya no les puedo contar nada más, para no echarles a perder esta estupenda historia.
 
La edición brasileña



Si ya leyeron las dos primeras novelas de esta trilogía (lo cual les recomiendo, no sólo que las lean sino que las lean en orden), sabrán que vale la pena leer esta tercera aventura, y aunque ya sepan que les va a gustar, esta novela los va a sorprender, en primer lugar por la relación entre la señora Zimmermann y Rose Rita, que es como de madre e hija (de hecho para Rose Rita, Zimmermann es como su segunda mamá), y por las conversaciones entre ambas, en las que Zimmermann muestra una enorme sabiduría y un gran conocimiento de los seres humanos; y en segundo lugar, por el misterio planteado y las aterradoras situaciones que viven las protagonistas. De verdad, es una novela sumamente disfrutable.
 
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La carta, la bruja y el anillo. John Bellairs. Traducción de Sara Cano Fernández. Alfaguara (1a. ed. en España: abril de 2019; 1a. ed. en México: julio de 2019). 240 págs.
 
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lunes, 24 de abril de 2023

Una figura en las sombras, de John Bellairs


 

Una figura en las sombras
(Trilogía de Una casa con un reloj en sus paredes #2)
de John Bellairs
 
Jesús Guerra
 
Esta novela es el segundo volumen de la trilogía iniciada con Una casa con un reloj en sus paredes, la cual transcurre en 1948. Esta nueva aventura se ubica más o menos un año después, así que nuestro pequeño héroe, Lewis Barnavelt, ya está acostumbrado a vivir con su tío Jonathan, y a la presencia constante de la simpática vecina, la señora Zimmermann, y a que la magia forme parte de sus vidas, a pesar de que Jonathan no quiere que Lewis se interese mucho en la magia todavía, sobre todo después de la peligrosa aventura de la novela anterior.
 
Uno de los problemas constantes de Lewis en la escuela es que es blanco del bullying de varios alumnos, pero por suerte tiene una nueva amiga, de hecho, una gran amiga, Rose Rita Pottinger, una chica medio ruda que es un año más grande y es algo más alta que Lewis pero que está en el mismo nivel escolar que él, a la que por cierto no le da miedo defender a su amigo de los aprovechados que lo agreden, aunque esto a Lewis le da vergüenza.
 
Por esto, a Lewis le encantaría contar con algún amuleto mágico que le permitiera tener el valor y la fuerza para defenderse. Y para sorpresa de Lewis, una noche su tío Jonathan le dice que le permitirá revisar con él y con la señora Zimmermann el viejo baúl del abuelo Barnavelt (o sea el bisabuelo de Lewis). Lewis tenía meses pidiéndole ese favor a su tío y éste se había negado, pero Jonathan pensó que ya había llegado el momento.

 
Edición en inglés



El baúl contenía muchas cosas de interés, incluyendo una espada de los tiempos de la Guerra Civil estadounidense, y una moneda de tres centavos que se suponía era la moneda de la suerte de un hombre a quien el abuelo se la ganó en una apuesta. Jonathan se extiende contándole a Lewis y a Rose (y de paso a los lectores) la interesante historia de esa moneda. Lewis pregunta si esa moneda podría ser mágica. La señora Zimmermann, especialista en esas cosas debido a su doctorado en Artes Mágicas, sostiene la moneda entre las manos unos segundos y responde que no siente nada, que no es mágica... Luego, para rematar la noche, Jonathan le regala la moneda a Lewis.
 
Lewis empieza a portar la moneda a todas partes, y es por esos días que comienzan a sucederle cosas muy, pero muy extrañas, como la aparición y posterior desaparición de postales en latín, y su sensación de que una figura que siempre permanece en las sombras, lo sigue.
 
Más tarde, Lewis encuentra un viejo libro de magia que lo ayuda, por decirlo así, a recargar su moneda antigua con magia. Lewis hace estas cosas en secreto, por temor a que su tío lo regañe. Pero de pronto se da cuenta de que los peligros que sin saber cómo atrajo con sus hechizos están fuera de control... Ya no puedo contarles más, pero es en este punto de la historia que lo verdaderamente aterrador empieza a suceder…

 
Edición en inglés



Una figura en las sombras es una novela interesantísima y emocionante, muy bien contada y muy simpática, que continúa con las aventuras mágicas y siniestras de los Barnavelt y sus amigos, que además es bastante breve y se deja leer con gran rapidez. Muy, muy recomendable para niños y jóvenes a partir de los 11 años. Es posible leerla como una historia autónoma, porque los acontecimientos no dependen de lo sucedido en el primer volumen de la trilogía, pero sí es recomendable leerla después del primer libro, para tener los antecedentes de la familia Barnavelt.
 
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Una figura en las sombras. John Bellairs. Traducción de Sara Cano. Alfaguara (1a. ed. en España: noviembre de 2018; 1a. ed. en México: febrero de 2019). 148 págs.
 
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viernes, 18 de febrero de 2022

La casa con un reloj en sus paredes, de John Bellairs


 


La casa con un reloj en sus paredes
de John Bellairs
 
Jesús Guerra
 
La historia transcurre en el año 1948. Lewis Barnavelt tenía 10 años y hacía poco sus padres habían fallecido en un trágico accidente automovilístico. Por fortuna, Lewis tenía un tío —hermano de su padre—, llamado Jonathan van Olden Barnavelt —a quien Lewis nunca había conocido—, con quien podía vivir. Así, Lewis se fue en autobús del condado de Milwakee en donde hasta entonces residía, al pueblo de New Zebedee, en el condado de Capharnaum, en el estado de Michigan. Al llegar, lo recibió Jonathan —un hombre regordete y simpático— y lo llevó a su casa, que sería a partir de entonces, también la casa de Lewis.
 
Edición en inglés


Al recién llegado le impresionó: era una mansión preciosa, aunque vieja y algo siniestra. Al llegar conoció a la señora Florence Zimmermann, amiga y vecina de su tío. De inmediato, Lewis se dio cuenta de que eran algo excéntricos los dos, pero buenas personas y muy amables con él. Otra cosa que llamó su atención fue la enorme cantidad de relojes que tenía su tío, todos funcionando y haciendo tic-tac por toda la casa.
 
Con el paso de los días, Lewis se fue enterando, por conversaciones con su tío y su vecina, que Jonathan apenas tenía cinco años viviendo en esa casa, la cual compró cuando murió su antiguo residente, un poderoso hechicero llamado Isaac Izard, el cual, al parecer, había escondido un reloj mágico en algún lugar de la casa, cuyo tic-tac se escuchaba, a veces muy fuerte, a veces apenas perceptible, tras cada una de las paredes de la mansión. Por eso Jonathan tenía tantos relojes, para acallar el sonido de ese reloj fantasmal. Jonathan y la señora Zimmermann sospechaban que ese reloj tenía un propósito, y suponían que no debía de ser nada bueno, pero desconocían cuál podría ser.
 
Edición en francés


Cuando por fin llegó la fecha de que Lewis entrara a su nueva escuela, le pasó lo mismo que le pasaba en la anterior: que no tenía amigos, porque era gordito y malísimo para los deportes. Sin embargo, una tarde, comenzó a jugar con él Tarby, el niño más popular de la escuela, y el jugador estrella de todos los deportes. La razón era que Tarby se había roto un brazo y no podía hacer deporte con los demás.
 
Lewis estaba encantado. Así que una noche invitó a su amigo a cenar a su casa para que su tío hiciera algo de magia. Y, en efecto, Lewis, Jonathan y Florence se la pasaron de maravilla, pero la verdad es que Tarby se asustó, aunque por supuesto nunca lo aceptaría. Y a partir de ahí, Tarby comenzó a alejarse de Lewis. Entonces, Lewis concibió un plan bastante complejo para impresionar a Tarby, creyendo que con esto volvería a ser su amigo, como lo había sido en las recientes semanas. Pero las acciones de Lewis, que incluían realizar magia, tuvieron efectos inesperados y muy, muy peligrosos... pero esto ya no se los puedo contar.
 
Hay una película de 2018, basada en esta novela y con el mismo título (con Jack Black como el tío Jonathan y Cate Blanchett como la señora Zimmermann) que, si bien es bastante entretenida y algo aterradora, la verdad es que tiene muchos cambios con respecto a esta novela. Mi recomendación es que, independientemente de si ya vieron o piensan ver esta versión cinematográfica, lean la novela, que es de verdad estupenda.
 
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La casa con un reloj en sus paredes. John Bellairs. Traducción de Sara Cano. Alfaguara (1a. ed., septiembre de 2018). 186 págs.