jueves, 30 de julio de 2026

El niño volador (1), de Amy Potter

 




El niño volador (1)
de Amy Potter
 
Jesús Guerra
 
La historia se ubica en Madrid. El protagonista se llama Daniel. Una mañana, aparentemente como cualquier otra, Alicia, la mamá de Daniel, entra a su cuarto a despertarlo para la escuela. Como todas las mañanas de escuela, Daniel tiene una pereza extraordinaria, así que, como siempre, Alicia jala el edredón, que Daniel tiene firmemente agarrado, pero como ningún otro día, en lugar de que Daniel simplemente quede acostado sobre la cama, destapado, sale disparado hacia el techo, y no choca porque está agarrado del edredón, como si fuera una cometa. Alicia, sorprendidísima, va bajando el edredón y Daniel, no menos asombrado, va bajando hasta la cama. Pero cuando Alicia le pregunta cómo ha hecho eso, Daniel, a quien no le gusta mentir, le dice una mentira pues no quiere que su mamá se preocupe por algo que ni él mismo entiende. Alicia, dudando seriamente de lo que acaba de ver, sale del cuarto.
 
Cuado ya va a pasar el autobús escolar, Daniel sale con su mochila colgada a la espalda. Sabe que su mochila impedirá que salga volando. Ya en el bus, se sienta junto a su mejor amigo, Jorge, y se pone la mochila sobre las piernas. Jorge está platicando y Daniel va pensando en su sorprendente experiencia de esa mañana. Y entonces, claro, pasan por un bache. La mochila cae. Todos saltan y rebotan en sus asientos, menos Daniel, que se queda flotando, y como está asustado empieza a manotear y a mover las piernas, y parece que va haciendo acrobacias sobre los respaldos de los asientos. O eso es lo que piensan todos los que lo ven. Jorge lo jala y Daniel cae sentado en su asiento. Todo es muy rápido. Jorge le pregunta cómo ha hecho eso. Daniel tiene que decir la segunda mentira del día.
 
Ya en el salón, cuando el maestro le dice a Daniel que pase al pizarrón, éste pasa con su mochila a la espalda. El profesor le dice que se la quite. Daniel dice que no, y tiene que decir su tercera mentira del día. El maestro, contrariado, termina por mandarlo a la oficina del director. Y ahí, Daniel tiene que mentir de nuevo. El director se sorprende, pero lo manda de nuevo a clase, y en eso suena el timbre para el recreo. Daniel, obviamente, sale al patio con su mochila puesta. Y Daniel se ve obligado a decir otra mentira, bastante más absurda e increíble que las anteriores. Jorge le cree, pero quiere que su amigo le muestre el interior de la mochila, y lo mismo Clara. Y ahí las cosas se complican. Se acerca Marcos, un chavo más grande que ellos, mandón y de mal carácter, le arrebata la mochila a Daniel y lo avienta. Nunca lo hubiera hecho, ese impulso es catastrófico...
 
Si quieren saber qué sucede a continuación, y cuáles son las mentiras cada vez más ridículas que inventa Daniel, debido a la confusión y la desesperación en las que se encuentra, tienen que leer este original librito, que la verdad es bastante interesante y divertido. Volar es una fantasía común, pero ¿cómo reaccionarías tú si una mañana, de buenas a primeras, pudieras volar, pero no supieras cómo controlar tu vuelo? Suena emocionante y aterrador, ¿verdad? Les recomiendo que lo compren en versión digital, que es más fácil de conseguir y mucho más económica que la versión impresa.
 
Amy Potter es profesora y madre de dos niños. Ha escrito algunos títulos autónomos y dos series, la del Niño volador (que hasta donde sé lleva cinco libros) y la de Una princesa diferente. La verdad es que no he encontrado mucha información sobre la autora. Supongo que es estadounidense.
 
El libro dice que es para lectores de 9 años en adelante.
 
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El niño volador. Amy Potter. (No trae el nombre del traductor.) Ilustraciones de Linda Sheppard. Smashwords Edition. (1a. Ed. 2013.) 42 págs.
 
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miércoles, 15 de julio de 2026

Loros en emergencias, de Emilio Carballido

 




Loros en emergencias
de Emilio Carballido
 
Jesús Guerra
 
Imaginen lo siguiente: un enorme jet vuela por encima de las nubes, va en un viaje largo de México a París. Los pasajeros hacen lo que siempre hacen los pasajeros de estos viajes largos: ven películas, escuchan música, platican, leen, duermen, beben, comen, miran las nubes por las ventanillas, caminan por los pasillos para estirar las piernas. De repente, una señora mayor se quita un chal y se levanta para colgarlo en un perchero móvil de un pequeño guardarropa del avión, y se sorprende enormemente cuando un loro sale del interior, seguido de muchos otros. ¿Qué hacen esos loros en el avión?
 
Una azafata va a la cabina de los pilotos para decirles lo que sucede, pero ellos no le creen, pues no tiene sentido, hasta que entra volando una guacamaya por la rendija de la puerta a la cabina; y cuando los pilotos se comunican al aeropuerto más cercano para decir lo que sucede, no les creen... Y es que el caso es increíble. Y faltan muchas horas para llegar al aeropuerto de París...
 
Mientras tanto, los loros y guacamayas multicolores vuelan por las secciones de pasajeros y se posan sobre hombros, cabezas, brazos y piernas de señores, señoras, señoritas, jovencitos, niños y respaldos de sillones. Algunas personas gritan, otras ríen, otras empiezan a enseñarles a los loros frases chistosas y fragmentos de canciones en varios idiomas (porque los pasajeros son de varias nacionalidades). Otros les dan galletas a las aves, y agua y hasta vino. No faltan los niños que le jalan la cola a uno de los loros y éste responde con un picotazo. Un rato después hay varios heridos. Sin duda un viaje singular e inolvidable para los pasajeros de ese vuelo.
 
Al llegar a París, los planes de contención fallan, pues los oficiales de seguridad y los bomberos del aeropuerto de París tienen planes de contención para cualquier emergencia, menos para una inundación de loros tropicales. Por supuesto, esta historia sigue, y no sólo eso, la extraña situación del avión lleno de loros tiene su propia historia previa, pero si quieren conocer lo que sucedió antes del vuelo y lo que sucedió cuando el avión llegó al aeropuerto de la capital francesa, tienen que leer este libro divertidísimo y encantador. Además, las ilustraciones de la mexicana María Figueroa son estupendas, bellas, y nos muestran, de una manera artística, el caos desencadenado en el interior del avión. Un libro sumamente recomendable, no se lo pueden perder.
 
Emilio Carballido nació en Córdoba, Veracruz, el 22 de mayo de 1925 y falleció en Xalapa, Veracruz, el 11 de febrero de 2008. Fue uno de los dramaturgos más importantes del teatro latinoamericano del siglo XX. Publicó también en el FCE La historia de Sputnik y David, Los zapatos de fierro y el álbum ilustrado Un enorme animal nube.
 
María Figueroa nació en la Ciudad de México. Además de diseñadora gráfica es ilustradora, actividad por la que ha obtenido varios reconocimientos.
 
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Loros en emergencias. Emilio Carballido. Ilustraciones de María Figueroa. Fondo de Cultura Económica, colección A la Orilla del Viento (1a. Ed., 1994; 12a. reimpresión, 2024). Clasificación: Para los que empiezan a leer. 40 págs. Existe edición electrónica.
 
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