sábado, 28 de febrero de 2026

Tengo un monstruo en el bolsillo, de Graciela Montes


 


Tengo un monstruo en el bolsillo
de Graciela Montes
 
Jesús Guerra
 
La narradora y protagonista de esta historia es Inés, una jovencita de 11 años. Su mamá se llama Estela y de su papá sabemos que le dicen el Negro, porque, por supuesto, es muy moreno. Inés comparte características de su padre, es también morena y callada, y en ciertas circunstancias, tímida. Su mamá, en cambio, es muy platicadora y todos los que la conocen siempre dicen que es muy simpática. A veces a Inés le gustaría ser un poco más como su mamá, pero las cosas son como son. Por lo mismo de que Inés es introvertida, se le da muy bien escribir, y lo hace con gusto, en cambio para hablar...
 
Así que es Inés quien escribe esta historia, un fragmento breve de su vida, pues dice que siempre ha tenido el deseo de que le sucedan cosas que no son las de todos los días, cosas que no son de “los días de morondanga”, como dice ella pues es argentina, quiere que le sucedan cosas Maravillosas, Terribles y Extraordinarias, y en los días que nos cuenta, le suceden.
 
Todas las historias tienen un principio, y su maestra de Español le recomienda que siempre hay que empezar por el principio, así que, aunque a Inés le cuesta un poco ordenar sus ideas, logra entender cuál es el principio de esta historia, y nos empieza a contar lo que le sucedió el lunes anterior. Ese día, que para empezar era lunes, el que menos le gusta a Inés, le sucedió algo (que no les voy a contar) que hizo que le diera mucho coraje, y tristeza, pero no dijo nada, ni siquiera a Paula, su mejor amiga.
 
Un rato después, Inés metió las manos al bolsillo delantero del delantal (que forma parte del uniforme de la escuela) y encontró que había un pequeño monstruo ahí, que además mordía.
 
Este pequeño monstruo, que Inés no sabe cómo, pero sabe perfectamente que es suyo, que es su monstruo, la mete en varios problemas a lo largo de la semana, tanto en su casa como en la escuela, hasta que llega un momento en que Inés, por primera vez, empieza a tenerle miedo. Por supuesto, ya no puedo contarles nada sin echarles a perder la experiencia de descubrir esta historia Maravillosa, Terrible y Extraordinaria a través de la lectura de este librito de Graciela Montes, autora de varios libros, tanto para niños como para jóvenes, que ya he comentado aquí.
 
Al leer este libro, hay que ponerle especial atención a la manera en que está escrito, pues ahí, en el estilo, está el verdadero mecanismo de la diversión. Los nombres de los capítulos son ya divertidos en sí mismos, y establecen una especie de complicidad entre Inés y el lector (por ejemplo: “En este capítulo cuento cosas de mí para que me vayan conociendo” o “Este capítulo empieza muy mal pero después mejora un poco”). Y es que Inés es muy simpática al escribir, incorpora expresiones curiosas de su mamá y de su abuela, y ella misma lo hace notar, porque no son expresiones de ella, aunque en realidad ya lo son, pues las ha aprendido de su familia.
 
Y al escribir de su familia (hay familiares que le caen muy bien pero otros no tanto), encontramos que su familia es muy normal y muy divertida, y lo más probable es que los lectores encontremos en estos personajes reflejos de nuestra propia familia. La abuela de Inés es un personaje particularmente importante, sobre todo al final, cuando en un diálogo con Inés, nos da la clave para entender plenamente esta historia maravillosa (y terrible y extraordinaria). Y como podrán apreciar al leer el libro, las ilustraciones de Delia Cancela son estupendas.
 
Graciela Montes, nacida en Argentina en 1947, además de escritora es traductora y editora. Y fue elegida en dos ocasiones para representar a su país como candidata al Premio Hans Christian Andersen.
 
Delia Cancela, nacida en Buenos Aires, estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes de su país. Es artista plástica, diseñadora de modas y creadora de vestuarios, y ha participado en numerosas exposiciones internacionales. Desde los años 90 ilustra libros infantiles.
 
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Tengo un monstruo en el bolsillo. Graciela Montes. Ilustraciones de Delia Cancela. Penguin Random House bajo el sello Sudamericana (Primera Sudamericana), Buenos Aires, 2021. 88 págs. La edición digital es de agosto de 2021.
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* Kanghuru, de Sandra Siemens

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miércoles, 18 de febrero de 2026

¡Aquí viene Lucas!, de Gabriela Peyron

 




¡Aquí viene Lucas!
de Gabriela Peyron
 
Jesús Guerra
 
Ya recomendé en este blog otro libro de Gabriela Peyron, El alma de las cosas, que me gustó muchísimo, pero ése es para lectores más avanzados, en cambio ¡Aquí viene Lucas! es para niños más pequeños, aunque, eso sí, que ya sepan leer; y, por supuesto, es un libro que se les puede leer a niños que no saben leer aún, o que están aprendiendo a hacerlo.
 
El personaje central, porque la historia está contada desde su punto de vista, es Lucas, la mascota de la familia, un perrito bastante simpático. Y Lucas está muy confundido, pues si bien antes se la pasaba jugando o durmiendo adentro de la casa, junto a la cama principal, sobre una manta de cuadros de colores, siempre apapachado por sus dueños: Él y Ella, ahora ha sido despachado al patio. Cierto que le siguen dando de comer muy bien, pero ahora apenas lo acarician, y si gime y rasca la puerta para que lo dejen entrar, nadie viene a ver qué le sucede. Lucas está confundido y triste, aunque a veces estos estados de ánimo los manifiesta con algo parecido al enojo, lo cual, por supuesto, no ayuda para nada.
 
Y esa situación comenzó desde que Ella y Él llegaron a la casa con eso. Ahora Ella y Él se preocupan más por eso que por él. Y Lucas no sabe cómo recuperar su lugar. Lo que sí ha entendido es que cuando se refieren a eso, sus dueños dicen una palabra nueva para él: Clementina. Si quieres saber qué sucede con Lucas y su familia, sólo tienes que conseguir y leer este entretenidísimo librito.
 
¡Aquí viene Lucas! es un librito interesante, divertido, tierno y útil, porque funciona para que los pequeños lectores aprendan a manejar los celos que sienten cuando llega a casa un nuevo hermanito, y también, por supuesto, para comprender lo que sienten las mascotas en una situación similar: el arribo de una nueva personita, o de otra mascota, a la casa, llegada que cambia toda la dinámica familiar.
 
La verdad es que es un librito estupendo, lleno de unas ilustraciones muy coloridas, simpáticas y expresivas de Cecilia Rébora, artista mexicana nacida en Guadalajara, quien ha ilustrado un buen número de libros infantiles publicados por diversas editoriales.
 
Gabriela Peyron, la autora, nació en la Ciudad de México. Ha sido profesora, bibliotecaria, correctora y traductora; ha escrito numerosos libros infantiles y ha ganado diversos premios, como el Premio Bellas Artes de Cuento Infantil Juan de la Cabada y el Premio FILIJ de Cuento para Niños.
 
¡Aquí viene Lucas! es un librito muy recomendable, y se consigue con facilidad en e-Book.
 
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¡Aquí viene Lucas! Gabriela Peyron. Ilustraciones de Cecilia Rébora. Ediciones SM, colección El Barco de Vapor. 1a. Ed. 2009; 1a. Ed. digital, 2014.
 
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viernes, 30 de enero de 2026

De unicornios e hipogrifos, de Sandra Siemens


 


De unicornios e hipogrifos
de Sandra Siemens
 
Jesús Guerra
 
De unicornios e hipogrifos es un librito delicioso, compuesto por cinco relatos doblemente fantásticos, habitados por criaturas mitológicas, y Sandra Siemens ha logrado que muestren sus lados tierno, poético y humorístico. Quienes hayan leído mis comentarios de sus libros Kanghuru, El bandido de los mares y Erizo (las ligas están al final de esta reseña) sabrán que esas tres obras me dejaron boquiabierto, aturdido y embobado, y que al terminar de leer la última página (me pasó con las tres), regresé a la primera y leí de nuevo el libro completo. Y De unicornios e hipogrifos no ha sido la excepción. Los cinco relatos son interesantes, inteligentes, poéticos y divertidísimos. ¿Qué más se puede pedir?
 
Seguramente saben qué es un unicornio, pero ¿saben qué es una anfisbena, un kraken, un minotauro, un hipogrifo y un goofus? Apuesto a que los van a tener qué consultar, lo cual está muy bien, para que tengan claro qué son los personajes principales de estos relatos.
 
El estornudo del unicornio
En un olivar de 17 olivos vivían un unicornio y una anfisbena. En un momento dado, la anfisbena se fue, básicamente porque estaba aburrida y quería conocer el mundo y tener aventuras... El unicornio se sintió solo y triste, y como la tristeza le daba hambre se comió todo lo que estaba enfrente. Después, seguía solo y triste, y además gordo. Hasta que llegó un hipogrifo bebé...
 
El kraken y el almirante
“Las islas flotantes son siempre krakens” nos dice Siemens que dice un libro muy antiguo de una biblioteca de Escandinavia. Y el almirante lo sabía. Una vez vio uno (no un libro sino un kraken) en medio de una batalla naval. Desde entonces lo buscó tercamente en todos los mares del planeta, hasta que él y su perro se hicieron viejos; el almirante se jubiló y compró una casita frente al Mar del Norte, y es entonces cuando sucede el milagro, aunque en realidad es un conjunto de milagros encadenados...
 
Los ojos de Goof
El cuento empieza así: “A los goofus no les interesa saber adónde van sino dónde estuvieron. Por eso vuelan hacia atrás”. Un arranque estupendo, ¿no es cierto? El personaje central es un pájaro goofus llamado Goof que es un desmemoriado, literalmente un cabeza hueca, aunque eso sí, tiene un gran corazón y unos ojos encantadores. Los demás goofus vuelan hacia atrás, pero siempre en círculos alrededor de un volcán. Pero Goof, por distraído, aunque siempre vuela hacia atrás, lo hace en línea recta, así que siempre se pierde. Es increíble la cantidad de aventuras que le suceden en unas cuantas páginas, lástima que a Goof siempre se le olvidan...
 
El minotauro y las mariposas
El narrador es el propio Minotauro, el verdadero, él único. Hasta hace poco vivía en una isla que era un laberinto. Todos le tenían miedo, y con razón. Le gustaba estar solo y mantener esa imagen de duro y salvaje, pero sabemos que en el fondo era un buenazo pues se quedaba dormido tendido en el pasto mirando a las mariposas. Pero un día se levantó con una sensación extraña que no era ni hambre ni sed, ni frío ni calor, aunque parecía todo eso junto. Llegó a la conclusión de que se sentía solo y necesitaba amor, sin embargo, a decir verdad, esto le daba vergüenza, ¿cómo que amor, él, un minotauro tan serio? Sin embargo, su lado práctico pudo más y de inmediato escribió una carta de amor, la puso en una botella y la tiró al mar. Por supuesto, pronto tuvo una respuesta...
 
El huevo
Y ahora el personaje central es la anfisbena, la cual, en realidad, ha aparecido en todos los relatos, aunque sea de pasada, y es el elemento que une todos los cuentos. Después de todas sus aventuras y de los miles de kilómetros recorridos desde que salió del olivar de 17 olivos, se encuentra hambrienta en un lugar en donde no hay nada para comer, hasta que halla un huevo, uno enorme, y le resulta imposible devorarlo. Así que decide esperar a que el huevo se abra para comerse lo que esté dentro. No tiene idea de qué puede ser y se le ocurren las suposiciones más descabelladas. Espera dos días y dos noches con extrema atención, la mirada fija en el huevo, y entonces el huevo se quiebra...
 
Vale la pena apuntar aquí que las ilustraciones del libro, del artista argentino Bianki, son igualmente deliciosas, expresivas y divertidas.
 
Sí, confirmado, De unicornios e hipogrifos me ha parecido un librito tan encantador, divertido y asombroso como los otros que he leído y recomendado de esta autora argentina, Sandra Siemens (nacida en junio de 1965), la cual rápidamente se ha convertido en una de mis escritoras favoritas de libros para niños y jóvenes. Súper recomendable.
 
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De unicornios e hipogrifos. Sandra Siemens. Ilustraciones de Bianki. Primera Sudamericana, colección Pan Flauta, 1a. ed., 2013, Buenos Aires (Random House Mondadori). Edición en formato digital: mayo de 2013. 64 págs.
 
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jueves, 15 de enero de 2026

El alma de las cosas, de Gabriela Peyron

 



El alma de las cosas
de Gabriela Peyron
 
Jesús Guerra
 
El alma de las cosas es el título perfecto para esta colección de cuentos, pues describe muy bien la perspectiva de los 17 breves e interesantísimos relatos que la componen, en su mayoría de corte fantástico (no confundir con el género de fantasía. Les aconsejo buscar las definiciones de ambos géneros para que comprendan bien las diferencias: literatura de fantasía y literatura fantástica).
 
1. Aldaba
En este cuento es la aldaba la que narra la historia (si no saben lo que es, les apunto aquí lo que dice el diccionario de la Real Academia Española: “Pieza de hierro o bronce que se pone a las puertas para llamar golpeando con ella”), y, consciente de que ha pasado de moda, se lamenta de haber quedado convertida en un simple adorno, uno, además, sin importancia, pues nadie le presta atención. Dice, con razón, que incluso la palabra que la nombra está en desuso. Hasta que sucede algo inesperado...
 
2. Jaula
En mitad del parque de la ciudad hay una jaula enorme, vacía y en ruinas. Algunas personas dicen que fue un invernadero, otras que fue un aviar. Varios niños que juegan por ahí, logran entrar, exploran y se ponen a jugar. Pero algo extraño sucede... Este cuento misterioso se encuentra a medio camino entre el cuento fantástico y el de terror. Sensacional.
 
3. El cuadro
El narrador es un cuadro de un museo. Describe el desfile de personas que pasan frente a él, y frente a todos los demás cuadros, durante todo el día, y sus reacciones. Pero al llegar la noche, el museo cierra sus puertas, se apagan las luces y empieza la verdadera magia. Es una variación a esa ¿fantasía? de que los objetos cobran vida cuando no los observamos...
 
4. La escoba
Este es otro cuento fantástico, más allá del hecho de que sean los objetos los que narran y protagonizan la historia. El narrador es un artefacto de limpieza que junto con otros hablan mal de la escoba, pues dicen que es caprichosa e impredecible. Más adelante descubrimos el motivo. Es un relato delicioso.
 
5. El autómata
El señor Gilberto Audín es un maestro relojero y su pasión es construir autómatas (yo ya les ayudé con la definición de aldaba, así que ustedes tendrán que consultar autómata). Su museo es visitado por personas de todo el mundo. Sus autómatas son famosos. Tiene un pastelero, un escribano y un trapecista, entre ellos, y también una gallinita que es un prodigio. Mueve las alas, bebe agua, pone huevos. Hasta que en una función la gallinita se queda paralizada. ¿Será sólo una falla mecánica? Este cuento responde, a su manera, a otra de las preguntas que acostumbramos hacernos acerca de las cosas.
 
6. La botella
Este es un cuento fantástico estupendo en el que los deseos y las acciones de los personajes más disímbolos se entrecruzan de maneras extraordinarias: una efrit, un genio, una botella, un biólogo y hasta un insecto. Otro relato delicioso.
 
7. La manzana
Otro cuento fabuloso, en sus dos sentidos. Una manzana roja lucha por quedar hasta arriba del montón en el mercado. Hace un esfuerzo por ser bella y lucir sabrosa. Una señora la compra y se la lleva a su casa. La manzana no tiene idea de lo que le depara el destino.
 
8. La piedra negra
Interesantísimo relato que mezcla elementos del cuento fantástico y del de misterio, contado en dos momentos históricos distintos y hasta en dos dimensiones diferentes, relacionado con el secreto de un faraón, y, miles de años después, con el misterio de la momia del faraón. Estupendo y muy bello.
 
9. Obras completas
Este es un cuento divertido y juguetón, aunque en el fondo tal vez sea algo triste. En una biblioteca con pocos usuarios algunos libros conversan, y por supuesto hablan desde la perspectiva de las obras que contienen. Uno dice que, si nadie los lee pronto terminarán por morir. En el grupo hay novelas, ensayos de filosofía y de adivinación, y también está uno con las obras completas de un premio Nobel. De pronto, llega una chica, una “candidata”, dicen ellos... y claro, sucede lo impensable. Un relato formidable.
 
10. Zapatos
Es un cuento muy bonito, extraño y con un final particularmente ambiguo que admite varias interpretaciones. Trata de un cuadro de Vincent van Gogh. Está contado también en varios tiempos, en el pasado cuando el pintor realizó la pintura de sus zapatos, y muchos años después, cuando un niño admira el cuadro en un museo. Y entonces, como en los otros relatos del libro, sucede algo que nos hace entender esta historia de una manera diferente. La verdad es que se trata de un cuento espléndido.
 
11. Luna
Luna es un cuento poético que nos permite ver la luna en las noches de una ciudad, y también lo que la luna observa. Al final descubrimos quién es el personaje que le habla de tú a la luna. Tremendo.
 
12. El muro
Es más bien una estampa y su contexto, un muro ruinoso y solitario en medio de un baldío y las cosas que de él se dicen, o sea, todo lo que el muro nos dice a nosotros.
 
13. Tino
Tino es el muñeco de un ventrílocuo. La historia principal se desarrolla años después de la muerte del dueño de Tino, cuando nos enteramos del extrañísimo destino del muñeco. Y esto, a su vez, nos obliga a reflexionar en el destino de los objetos que poseemos. Excelente.
 
14. El espejo
El personaje principal es un gran espejo que se encuentra semiolvidado en una de las muchas recámaras de un castillo. Lo peor está por venir. Es un cuento extraño, muy bonito, con la característica de ser triste y esperanzador al mismo tiempo, además de misterioso. Es otro ejemplo de relato fantástico, a medio camino entre el cuento de hadas y, a su manera, el cuento de terror.
 
15. La nube
Un relato espectacular, no sólo por lo que sucede sino por cómo está contado. Tiene diversos puntos de vista, incluido el de la nube, y el texto nos obliga a pensar en las perspectivas contrapuestas de las expectativas y las experiencias.
 
16. Tarjeta postal
El personaje principal es una joven que es aprendiz de bibliotecaria. Cuando le piden que limpie el área de los libros antiguos encuentra una misteriosa tarjeta postal entre las páginas de uno de los volúmenes, que la conduce a una revelación inesperada. Es un cuento fantástico fascinante.
 
17. Sueños
Este relato empieza casi como un ensayo acerca, por supuesto, de los sueños, y plantea algunas preguntas interesantísimas. Y luego nos muestra una suerte de ejemplo alarmante.
 
Hay que señalar que las ilustraciones del libro son muy adecuadas no sólo por sus temas, sino porque son tan inquietantes y ambiguas como los relatos a los que acompañan.
 
Gabriela Peyron nació en la Ciudad de México. Ha sido bibliotecaria, maestra de literatura, correctora de estilo y traductora. Tiene publicados más de una veintena de libros infantiles y ha recibido importantes premios.
 
Raquel Labrador es una ilustradora española. En 2011 obtuvo la beca de residencia del FONCA y desde entonces vive en la Ciudad de México. Es maestra, dibujante e ilustradora.
 
Me parece un volumen sumamente interesante, inteligente y disfrutable, pero su contenido es de esos que no son para leerse de manera superficial. Son cuentos para leerse con atención, para releerse, y tal vez para ser comentados con alguien que los haya leído también.
 
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El alma de las cosas. Gabriela Peyron. Ilustraciones de Raquel Labrador. Fondo de Cultura Económica, colección A la Orilla del Viento. (1a. ed. 2022; 3a. reimpresión 2025.) Clasificación: Para los que leen bien. 80 págs. Existe edición digital.

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martes, 30 de diciembre de 2025

Cómo cuidar un ángel, de Chihiro Nakagawa

 




Cómo cuidar un ángel
de Chihiro Nakagawa
 
Jesús Guerra
 
Éste es un libro breve, aunque tiene 96 páginas (no numeradas, para no interferir con las numerosas ilustraciones de la propia autora), porque está destinado a los que empiezan a leer. Y la historia, a su manera, es asombrosa y sumamente disfrutable.
 
Todos los amiguitos de Sachi tienen mascotas (un perro, una gata, una paloma, un gallo, una tortuga...), pero ella no. Su mamá no quiere mascotas porque, dice, viven en una casa muy pequeña y los animales son sucios. Un día, paseando por el campo, Sachi encuentra un ángel, que es un ser pequeñito y volador. Y con el ángel llega el primer problema, ¿cómo cuidar de él? Busca información, pero no encuentra nada sobre el tema. Sachi toma una caja de galletas y la decora, además le pone una camita para su ángel. Pero Sachi no sabe qué comen los ángeles hasta que se le ocurre preguntárselo, y la respuesta la deja sorprendida: historias.
 
Con el paso de los días, Sachi se da cuenta, experimentando un poco, de que a su ángel no le gustan las historias que vienen en libros, sino las que ella le cuenta de lo que le sucede en su vida de todos los días. Estas historias lo dejan satisfecho. Sachi y su ángel juegan a perseguirse y ella está encantada, lo único que le preocupa es que el angelito sólo aparece cuando ella está sola.
 
Un día llega a la escuela una nueva compañerita llamada Luz. La llegada de la nueva niña cambia las dinámicas entre Sachi y sus amigos, y como ella anda preocupada, también cambia la dinámica entre Sachi y su angelito... Pero de lo que sucede después ya no les puedo platicar nada, para que ustedes lo descubran al leer este librito delicioso, que a mí me sorprendió y me gustó muchísimo. Las ilustraciones que acompañan al texto son sencillas pero muy precisas, y, la verdad, encantadoras.
 
Chihiro Nakagawa es una reconocida artista japonesa. Con este libro ganó el IX Premio del Libro Ilustrado Japonés.
 
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Cómo cuidar un ángel. Chihiro Nakagawa. Traducción de Jaime Barrera Parra. Fondo de Cultura Económica, serie A la Orilla del Viento. Clasificación: Para los que empiezan a leer. 1a. ed. en japonés, 2002; 1a. ed. en español, 2008; 13a reimpresión, 2025. 96 págs.
 
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sábado, 20 de diciembre de 2025

Víboras vivas, de Hazel Townson

 




Víboras vivas
de Hazel Townson
 
Jesús Guerra
 
Ya las primeras líneas nos dan el divertido tono de este cuento: “Los padres de Bertín Bracho querían que, de grande, su hijo fuera neurocirujano. Pero Bertín tenía otros planes. ¡¿Por qué no mejor encantador de serpientes?!” Cuando sus padres le regalaron un libro de ciencia acerca de las maravillas del cerebro humano, Bertín se lo vendió al más inteligente de sus compañeros, llamado Sabihondo Pestaña, y con el dinero fue a una tienda de mascotas a comprar una víbora. Y con tanto tino la seleccionó que resultó ser la única víbora mágica que había en el establecimiento comercial.
 
Si al cuadro básico de personajes (Bertín, sus papás y su nueva víbora) agregamos al mago Mencos, que llega a recuperar a su víbora perdida, a la tía abuela Alicia, que llega a instalarse una temporada en la casa de Bertín, y a una maestra convertida en caja de chocolates, tenemos una muy buena receta para una historia caótica y sumamente entretenida.
 
Ya no les cuento más porque el cuento, en realidad, es muy breve pues está destinado a los que están aprendiendo a leer. Lo que sí les puedo decir es que se van a divertir mucho leyéndolo. El libro está repleto de sensacionales ilustraciones, del artista inglés Tony Ross, las cuales son muy sencillas, pero increíblemente expresivas y muy divertidas en sí mismas.
 
La autora, Hazel Townson, nació en 1928, en Inglaterra, y murió en 2010. Escribió poesía, cuento, novela y guiones para programas infantiles. Publicó más de 70 libros y fue muy reconocida. Lamentablemente, en español tenemos muy pocas traducciones de su obra. Así que aprovechen y lean este librito que sí se consigue con facilidad.
 
Tony Ross, el ilustrador, nació en 1938, en Londres, Inglaterra. Ha trabajado como diseñador gráfico, director de arte en una agencia publicitaria y profesor. Además de escribir e ilustrar sus propios libros, ha ilustrado los de otros autores, como la propia Hazel Townson y Roald Dahl.
 
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Víboras vivas. Hazel Townson. Ilustraciones de Tony Ross. Traducción de Joaquín Díez-Canedo F. Fondo de Cultura Económica, serie A la Orilla del Viento. Clasificación: Para los que están aprendiendo a leer. 1a. ed. en inglés: 1991; 1a. ed. en español: 1995; 2a. ed. 2022; 1a. reimpresión: 2024. 70 págs. Se consigue en edición digital.

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domingo, 30 de noviembre de 2025

Erizo, de Sandra Siemens

 



Erizo
de Sandra Siemens
 
Jesús Guerra
 
He leído y recomendado aquí dos libros infantiles de la escritora argentina Sandra Siemens, Kanghuru y el libro de cuentos El bandido de los mares (las ligas están al final de esta reseña), los cuales me dejaron gratamente sorprendido por su enorme calidad y porque son lecturas sabrosísimas. Así que decidí leer una novela de la misma autora, pero ahora para jóvenes, y me encontré con Erizo (un libro para lectores de 12 años en adelante), el cual, y eso ya no es una sorpresa con Sandra Siemens, me ha vuelto a dejar asombrado y feliz. Y mi reacción al finalizar el libro fue la misma que con Kanghuru y El bandido de los mares, tan pronto leí la última página, regresé a la primera y me puse a leerlo de nuevo.
 
La narradora de la historia es Lara, una jovencita de 12 años que vive en un pueblo de la Argentina con sus papás, Isabel y Juan, con su hermano, Dante, y su abuela, Dorita. Pero resulta que la abuela tuvo, años atrás, un ACV (un accidente cerebrovascular) que la dejó con un brazo y una pierna paralizados, y con problemas para hablar, y aunque en un principio tuvo rehabilitación y llegó a expresarse bien de nuevo, con el tiempo simplemente dejó de hablar, no se trataba de que no pudiera hacerlo, según les explicó un médico en su momento, sino más bien que no sentía el deseo de hacerlo, como si la señora simplemente se hubiera ido marchitando. Así que, para Lara, que casi toda su vida la había visto en esa condición, su abuela era prácticamente un mueble. En las mañanas ayudaba a su madre a levantarla, arreglarla, sentarla en su silla de ruedas y colocarla junto a la ventana, y por las noches ayudaba a acostar a la abuela, una persona de su familia que prácticamente no existía, aunque había que atenderla.
 
Un día, Dante enfermó de algo que le producía fiebre y problemas para respirar, y sus papás lo llevaron al hospital, y de ahí lo trasladaron en ambulancia a un hospital de la ciudad, así que sus papás tuvieron que irse también, y dejaron a Lara al cuidado de su abuela. En teoría esto duraría sólo un par de días. Y como Lara no podría sola con los cuidados de su abuela, le pidieron a Rosa, la vecina, que ayudara a Lara a acostar y levantar a la abuela, y que les llevara de comer.
 
El primer día que Lara estuvo sola con su abuela sucedió algo (que no les voy a revelar) que tuvo un efecto sorprendente: la abuela empezó a hablar de nuevo, pero en otro idioma que Lara no entendía (después se enteró de que era francés). Lara estaba aturdida, y cuando llegó Rosa en la noche para acostar a la abuela, ésta dejó de hablar. Más tarde, Lara se dio cuenta de que su abuela estaba inquieta y le llamó al médico (su papá le había dejado el número de teléfono en la puerta del refrigerador por si se requería) y al llegar el doctor resultó ser doctora, June, una mujer haitiana, que llegó a la casa acompañada de su hija, Maureen.
 
A lo largo de los siguientes días (pues Dante seguía enfermo y los padres de Lara tardaban más de lo esperado en regresar), Lara y Maureen se hicieron amigas, aunque al inicio la relación fue complicada, y como Maureen habla francés (recuerden que es de Haití), ella platicó con la abuela de Lara. Por medio de estas conversaciones y gracias a unas antiguas cartas de su abuela que encontró Lara, las dos jóvenes empezaron a descubrir aspectos interesantísimos de la vida de la abuela en su juventud (esto es fascinante, entre otras cosas, porque, claro, a la mayoría de los niños y los jóvenes no se les ocurre preguntarse cómo fueron sus padres y el resto de sus familiares mayores cuando eran jóvenes), y esto a su vez le permitió a Lara descubrir acontecimientos de la historia de su familia sucedidos antes de que ella naciera. Pero esta novela nos cuenta, también, el descubrimiento de Lara de algunas partes de la historia de Haití y de su cultura, del racismo de algunas personas del pueblo, y de lo que facilita o complica las relaciones familiares y de amistad.
 
Erizo toca temas importantes y entreteje varias historias con delicadeza y maestría, y el resultado es una novelita divertidísima, pero con elementos dramáticos, nostálgicos y emocionales cuya lectura, además de hacernos reflexionar, nos proporciona un enorme placer. Definitivamente, Sandra Siemens es una autora de un gran talento a la que hay que leer.
 
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Erizo. Sandra Siemens. AZ Editora. Buenos Aires, 1a. ed. impresa: agosto de 2024; 1a. ed. digital: septiembre de 2024. 82 págs.
 
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