viernes, 18 de febrero de 2022

La casa con un reloj en sus paredes, de John Bellairs


 


La casa con un reloj en sus paredes
de John Bellairs
 
Jesús Guerra
 
La historia transcurre en el año 1948. Lewis Barnavelt tenía 10 años y hacía poco sus padres habían fallecido en un trágico accidente automovilístico. Por fortuna, Lewis tenía un tío —hermano de su padre—, llamado Jonathan van Olden Barnavelt —a quien Lewis nunca había conocido—, con quien podía vivir. Así, Lewis se fue en autobús del condado de Milwakee en donde hasta entonces residía, al pueblo de New Zebedee, en el condado de Capharnaum, en el estado de Michigan. Al llegar, lo recibió Jonathan —un hombre regordete y simpático— y lo llevó a su casa, que sería a partir de entonces, también la casa de Lewis.
 
Edición en inglés


Al recién llegado le impresionó: era una mansión preciosa, aunque vieja y algo siniestra. Al llegar conoció a la señora Florence Zimmermann, amiga y vecina de su tío. De inmediato, Lewis se dio cuenta de que eran algo excéntricos los dos, pero buenas personas y muy amables con él. Otra cosa que llamó su atención fue la enorme cantidad de relojes que tenía su tío, todos funcionando y haciendo tic-tac por toda la casa.
 
Con el paso de los días, Lewis se fue enterando, por conversaciones con su tío y su vecina, que Jonathan apenas tenía cinco años viviendo en esa casa, la cual compró cuando murió su antiguo residente, un poderoso hechicero llamado Isaac Izard, el cual, al parecer, había escondido un reloj mágico en algún lugar de la casa, cuyo tic-tac se escuchaba, a veces muy fuerte, a veces apenas perceptible, tras cada una de las paredes de la mansión. Por eso Jonathan tenía tantos relojes, para acallar el sonido de ese reloj fantasmal. Jonathan y la señora Zimmermann sospechaban que ese reloj tenía un propósito, y suponían que no debía de ser nada bueno, pero desconocían cuál podría ser.
 
Edición en francés


Cuando por fin llegó la fecha de que Lewis entrara a su nueva escuela, le pasó lo mismo que le pasaba en la anterior: que no tenía amigos, porque era gordito y malísimo para los deportes. Sin embargo, una tarde, comenzó a jugar con él Tarby, el niño más popular de la escuela, y el jugador estrella de todos los deportes. La razón era que Tarby se había roto un brazo y no podía hacer deporte con los demás.
 
Lewis estaba encantado. Así que una noche invitó a su amigo a cenar a su casa para que su tío hiciera algo de magia. Y, en efecto, Lewis, Jonathan y Florence se la pasaron de maravilla, pero la verdad es que Tarby se asustó, aunque por supuesto nunca lo aceptaría. Y a partir de ahí, Tarby comenzó a alejarse de Lewis. Entonces, Lewis concibió un plan bastante complejo para impresionar a Tarby, creyendo que con esto volvería a ser su amigo, como lo había sido en las recientes semanas. Pero las acciones de Lewis, que incluían realizar magia, tuvieron efectos inesperados y muy, muy peligrosos... pero esto ya no se los puedo contar.
 
Hay una película de 2018, basada en esta novela y con el mismo título (con Jack Black como el tío Jonathan y Cate Blanchett como la señora Zimmermann) que, si bien es bastante entretenida y algo aterradora, la verdad es que tiene muchos cambios con respecto a esta novela. Mi recomendación es que, independientemente de si ya vieron o piensan ver esta versión cinematográfica, lean la novela, que es de verdad estupenda.
 
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La casa con un reloj en sus paredes. John Bellairs. Traducción de Sara Cano. Alfaguara (1a. ed., septiembre de 2018). 186 págs.
 
 
 

martes, 18 de enero de 2022


 


Siwar,
el jaguar guardián
de Cristina Falcón Maldonado
 
Jesús Guerra
 
El narrador (es decir, el personaje que cuenta la historia) es un perro callejero, cuyo nombre nunca se menciona, muy probablemente porque no tenga. En las tardes, en los parques de la ciudad, se junta con otros perros, pero éstos sí tienen dueño, viven en casas y tienen su alimento asegurado, y al escuchar sus historias, a veces le da tentación de tener una vida así, pero luego se le quita porque en realidad prefiere su libertad.
 
Una noche le sucede algo extraño: de su sombra —o eso le pareció— salió un ser al que nunca había visto. Midieron sus fuerzas durante un rato y al final decidieron hacerse amigos. Al poco tiempo ya eran inseparables. Este nuevo amigo, llamado Siwar, dijo ser un jaguar guardián. Y le explicó que los perros y algunos otros animales, al morir se convierten en jaguares protectores o guardianes de sus compañeros. Y le explicó algunas cosas más (que yo no voy a contar aquí).
 
Un día en que el narrador y Siwar estaban juntos, apareció una niña que iba a toda velocidad en su bici. El narrador ya la conocía de vista, pues ya la había correteado varias veces, pero nunca pudo alcanzarla. Siwar le dijo que esa niña se llamaba Sisa, y que era muy especial y valiente. El narrador le preguntó cómo sabía eso, pero Siwar respondió con una frase misteriosa y luego se echó a correr tras ella.
 
Estas actitudes de Siwar le llamaban mucho la atención al perro, y le molestaban un poco, pues ya había perdido la costumbre de estar siempre solo. Tal vez se sintió abandonado. Pasados unos días, reaparecieron Sisa y Siwar. El perro estaba medio ofendido y Siwar le explicó algunas cosas (que tampoco voy a contar). Fue entonces, cuando Siwar le dijo al narrador que estaba preocupado porque Sisa no tenía un compañero nuevo, y le propuso al narrador que lo fuera él. Pero el perro no estaba seguro de desearlo, y si decidiera intentarlo no tenía idea de cómo lo podría lograr.
 
Este imaginativo, interesante y bellísimo cuento, escrito por la escritora venezolana Cristina Falcón Maldonado, te va a encantar. Sus tres personajes centrales son estupendos, divertidos, valientes y muy generosos.
 
Las fantásticas ilustraciones de este libro son de Francesca Massai.
 
Cristina Falcón Maldonado nació en Venezuela, pero emigró y desde fines de los años ochenta ha vivido en diversos países y ciudades. Desde 2003 vive en Cuenca, España. Es poeta y narradora. Entre sus libros infantiles y juveniles se encuentran: Caja de cuentos y aventuras, De aventuras por Cuenca; Letras en los cordones, y 1, 2, 3, de repente en...  
 
Francesca Massai nació en Italia, y al terminar la universidad se fue a vivir a Buenos Aires, Argentina. Ha ilustrado diversos libros y tiene también un libro como autora e ilustradora: Mares de invierno.
 
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Siwar, el jaguar guardián. Cristina Falcón Maldonado. Ilustraciones de Francesa Massai. Fondo de Cultura Económica, colección A la Orilla del Viento. Clasificado «Para los que empiezan a leer». 1a. ed., 2020. 64 págs.
 

viernes, 26 de noviembre de 2021

El gis mágico, de Geneviève Brisac


 

El gis mágico

de Geneviève Brisac

Jesús Guerra

La mamá de Violeta siempre la lleva al parque, porque a ella (a la mamá) le encantan las flores, y para que Violeta haga amigas (nunca ha hecho ninguna), o para que tome un paseo en burro (a Violeta los ojos de los burros le dan ganas de llorar), o para que corra tras las palomas (que nunca se dejan alcanzar) o para que juegue en el arenero (pero ahí hay puros niños llorones, ah, y las flores la aburren), así que Violeta detesta ir al parque.

Cuando llegan, siempre Violeta se pone a escarbar en el arenero para intentar hacer un túnel que le permita escapar del parque, pero nunca logra avanzar demasiado... Sin embargo, este día en particular, su estancia en el parque es diferente. Cuando Violeta está haciendo su túnel, milímetro a milímetro, una señora muy vieja se le acerca y le dice una frase amable, que en realidad es bastante más que eso. Cuando la señora se va, Violeta se da cuenta que hay un gis en el sitio en donde estuvo parada la señora... un gis que le llamó la atención (muy raro, porque a Violeta los gises le resultan aburridos), y muy pronto se pone a dibujar con él y se da cuenta de que ese gis es mágico. 


Edición en francés



El gis mágico es un cuento maravilloso que sirve para ayudar a los pequeños lectores a encontrar la puerta de la imaginación. Violeta, temperamental e inteligente, se une definitivamente a nuestra galería de personajes extraordinarios.

Geneviève Brisac es una escritora francesa cuya obra incluye libros para niños, para jóvenes y para adultos. Ha sido editora de libros infantiles y dirigió una revista especializada en libros para niños. En la Colección A la Orilla del Viento del Fondo de Cultura Económica ha publicado también Olga y Olga y los traidores

Heyliana Flores es una pintora mexicana y se especializó en Ilustración de Libros para Niños en Australia. Su trabajo se ha expuesto en diversos países.

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El gis mágico. Geneviève Brisac. Traducción de Natalia Cervantes Larios. Ilustraciones de Heyliana Flores. Fondo de Cultura Económica. Colección A la Orilla del Viento. (1a. ed. en francés: 2000) 1a. ed. en español: 2001. 10a. reimpresión: 2020. 48 págs. (Se consigue en libro electrónico desde 2016.) 

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Te puede interesar: 

Reseñas de otros libros de la misma autora:



jueves, 4 de noviembre de 2021

Yoyo sin miedo, de Bruno Heitz

 

Yoyo sin miedo

de Bruno Heitz

 

Jesús Guerra

 

Yoyo sin miedo, al igual que los otros dos cuentos de ese personaje estupendo llamado Yoyo (Yoyo el mago y Yoyo y el color de los olores) es un librito brevísimo (32 páginas), destinado también «Para los que están aprendiendo a leer», escrito por el francés Bruno Heitz, ilustrado por el mexicano Manuel Monroy, y traducido por Diana Luz Sánchez.

Yoyo no siente miedo. No le dan miedo las cosas que a sus amigos y compañeros de escuela les dan miedo, ni la oscuridad, ni la reacción de la maestra cuando no lleva la tarea, ni tirarse a la alberca desde el trampolín más alto, ni algunas escenas de películas de terror... Yoyo podía temblar de frío o de risa, pero jamás de miedo. Y esto lo hizo cometer algunas travesuras intentando provocarles miedo a algunos animales.

Edición en francés


Los papás de Yoyo estaban francamente preocupados, y un día decidieron hacer algo —que no les voy a contar— para ver si lograban asustar a su hijo. Las consecuencias no las esperaba nadie, pero Yoyo aprendió algunas cosas importantes ese día.

Yoyo sin miedo es tan divertido (o tal vez más) que los otros dos cuentos en los que aparece como personaje central, y es un librito maravilloso para que los niños pequeños inicien sus aventuras como lectores.

Otra edición en francés


Bruno Heitz nació en 1957 en el norte del Loira (Francia). Actualmente vive en Saint-Rémy-de-Provence. Desde la década de los 80 se ha dedicado a ilustrar libros para niños, lo que lo llevó a escribir sus propias historias. También es pintor y escultor.

Manuel Monroy, nacido en la Ciudad de México, se dedica a la ilustración desde los años 90.

El Fondo de Cultura Económica ha publicado tres libritos de Bruno Heitz: Yoyo el mago, Yoyo y el color de los olores y Yoyo sin miedo.

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Yoyo sin miedo. Bruno Heitz. Traducción de Diana Luz Sánchez. Ilustraciones de Manuel Monroy. Fondo de Cultura Económica. Colección A la Orilla del Viento. 1a. ed. en francés: 1995. 1a. ed. en español: 2000. 9a. reimpresión: 2020. (Se consigue en libro electrónico desde 2018.) 32 págs.

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Te puede interesar leer los comentarios:

* Yoyo el mago

* Yoyo y el color de los olores


 

 

martes, 19 de octubre de 2021

Yoyo y el color de los olores, de Bruno Heitz

 

Yoyo y el color de los olores

de Bruno Heitz

 


Jesús Guerra

 

Como el anterior libro comentado de Yoyo (Yoyo el mago) éste es también un librito muy breve, de sólo 40 páginas, porque al igual que ése está catalogado «para los que están aprendiendo a leer», según la colección A la Orilla del Viento, del Fondo de Cultura Económica. Por lo mismo, tiene también muy pocas líneas de texto en cada página, pero está lleno de ilustraciones, del artista plástico mexicano Manuel Monroy.

El autor, el francés Bruno Heitz, nos muestra cómo el pequeño Yoyo aprende a detectar las señales del mundo que lo rodea, y a partir de ellas sacar conclusiones, es decir, aprende a interpretarlas, por lo general de manera correcta, aunque no siempre es así, como nos lo deja ver este divertido cuento.


Edición en francés


Yoyo despertó y por el ruido de las llantas de los autos que pasaban en la calle, comprendió que llovía. Luego, por el olor del pan tostado se dio cuenta de que el desayuno estaba listo, así que se levantó. Cuando ya caminaba rumbo a la escuela, pensó, de manera más bien poética, que los olores y los ruidos de la ciudad tienen un color. Se dio cuenta de que, si cerraba los ojos, de todas maneras podía saber en dónde se encontraba, pues sentía, por ejemplo, el olor a pan caliente de la panadería del barrio. Entonces decidió irse con los ojos cerrados hasta la escuela pues según él iba detectando los lugares por los que iba pasando... ¡hasta que se encontró con una sorpresa!

Sí, Yoyo me sigue pareciendo un personaje sensacional.

Estos cuentitos de Yoyo me parecen muy, muy recomendable para que los pequeños empiecen a leer.



Otra edición en francés


Bruno Heitz nació en 1957 en el norte del Loira (Francia). Actualmente vive en Saint-Rémy-de-Provence. Desde la década de los 80 se ha dedicado a ilustrar libros para niños, lo que lo llevó a escribir sus propias historias. También es pintor y escultor.

Manuel Monroy, nacido en la Ciudad de México, se dedica a la ilustración desde los años 90.

El Fondo de Cultura Económica ha publicado tres libritos de Bruno Heitz: Yoyo el mago, Yoyo y el color de los olores y Yoyo sin miedo.

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Yoyo y el color de los olores. Bruno Heitz. Traducción de Diana Luz Sánchez. Ilustraciones de Manuel Monroy. Fondo de Cultura Económica. Colección A la Orilla del Viento. 1a. ed. en francés: 1996. 1a. ed. en español: 1999. 12a. reimpresión: 2020. (Se consigue en libro electrónico desde 2018.) 40 págs.

 

 

 


sábado, 9 de octubre de 2021

Yoyo el mago, de Bruno Heitz

 


Yoyo el mago
de Bruno Heitz
 
Jesús Guerra
 
Yoyo el mago es un librito de apenas 32 páginas porque es «para los que están aprendiendo a leer», según la clasificación de la colección A la Orilla del Viento, del Fondo de Cultura Económica. Por eso, además, tiene muy pocas líneas de texto por página y, a cambio, grandes ilustraciones en cada una de ellas.
 
Tanto el texto, del autor francés Bruno Heitz, como las ilustraciones, del mexicano Manuel Monroy, son muy eficaces. El cuento es muy divertido y, por supuesto, aporta unos cuantos granos de sabiduría y enseñanza, tanto para los niños lectores como —y esto es muy importante— para sus papás, y en realidad para cualquier adulto que esté relacionado con los niños lectores, como sus maestros.
 
«Yoyo quería ser mago» —esa es la primera línea del cuento—, y lo hacía con tanta pasión, y obstinación, que a veces sus papás, ocupados en sus cosas, no le prestaban la atención demandada, así que Yoyo, un personaje sensacional, decidió irse a practicar a la calle y actuar para desconocidos, pero esto, lo sabemos, puede tener sus peligros. Por fortuna, Yoyo es sumamente ingenioso.
 
Un librito muy recomendable para que los pequeños empiecen a dar sus primeros pasos por el fabuloso mundo de la lectura.

Edición en francés

 

Bruno Heitz nació en 1957 en el norte del Loira (Francia). Actualmente vive en Saint-Rémy-de-Provence. Desde la década de los 80 se ha dedicado a ilustrar libros para niños, lo que lo llevó a escribir sus propias historias. También es pintor y escultor.
 
Manuel Monroy, nacido en la Ciudad de México, se dedica a la ilustración desde los años 90.
 
El Fondo de Cultura Económica ha publicado tres libritos de Bruno Heitz: Yoyo el mago, Yoyo y el color de los olores y Yoyo sin miedo.
 
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Yoyo el mago. Bruno Heitz. Traducción de Diana Luz Sánchez. Ilustraciones de Manuel Monroy. Fondo de Cultura Económica. Colección A la Orilla del Viento. (1a. ed. en francés: 1995. 1a. ed. en español: 1998. 9a. reimpresión: 2020. Disponible en libro electrónico desde 2018.) 32 págs.
 
 
 

martes, 28 de septiembre de 2021

Recomendaciones para jóvenes de la Librería del Fondo Carlos Monsiváis

Recomendaciones para jóvenes
de la Librería del Fondo Carlos Monsiváis
 


 
Loop 1. El circuito
Ben Oliver
 
La única forma de sobrevivir es escapar.
 
CONTROL + ALT + SUPR
 
RECLUSO 9-70-981. HOY ES JUEVES 2 DE JUNIO. DÍA 737 EN EL CIRCUITO. FELIZ CUMPLEAÑOS.
 
Luka Kane morirá en el Circuito, una prisión bajo el CONTROL de inteligencia artificial donde llegan los presos condenados a muerte. Todos los días son iguales, todos son tortuosos, pero en su cumpleaños número diecisiete, la vida ahí dentro es ALTERADA: la lluvia programada por el gobierno deja de caer, se esparcen rumores de una guerra y algunos prisioneros son víctimas de sucesos extraños. Entonces la guardia que custodia a los presos le entrega un mensaje: «Luka, tienes que escapar», y huir del Circuito quizá sea su única oportunidad para sobrevivir, claro, si logra detener la catástrofe que amenaza con SUPRIMIR a la humanidad.
 
«Una compulsiva historia donde la única posibilidad de sobrevivir es el escape. ¿Pero qué te espera más allá de los muros de esa prisión?»
—LOUISE SUTTON, productor de Black Mirror
 
Editorial Destino
Colección: Infantil y Juvenil (a partir de 12 años)
376 págs.
 
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Loop 2. El Bloque
Ben Oliver
 
CONTROL + ALT + SUPR
 
LUKA KANE ESTÁ EN PRISIÓN DE NUEVO, PERO ESTA VEZ TODO ES PEOR. LUKA TENDRÁ QUE LUCHAR CONTRA LA DEMENCIA Y LA ENAJENACIÓN PARA PODER ESCAPAR.
 
El Bloque es un lugar donde se difuminan los límites entre lo real y lo virtual. El único descanso que tienen los prisioneros después de las doce horas continuas de cosecha es la Zona de la Cordura, un espacio de realidad virtual donde pueden simular sus fantasías en el mundo exterior.
 
LUKA TENDRÁ QUE LUCHAR CONTRA LA DEMENCIA Y LA ENAJENACIÓN PARA PODER ESCAPAR.
 
Escondido en el corazón de la ciudad destruida, Luka entiende la magnitud del reto que tiene ante sí: vencer a Feliz, la poderosa inteligencia artificial que domina el mundo. ¿Podrán mantenerse escondidos, formar un ejército y ganar la guerra?
 
Editorial Destino
Colección: Infantil y Juvenil (a partir de 12 años)
328 págs.