
La búsqueda del espíritu
de Susan Sharpe
Jesús Guerra
Aarón Singer tiene 11 años y
vive en Seattle, Washington (Estados Unidos), con sus papás. Su madre es
Rosalind y es bióloga marina, y su padre es Larry, que es pintor y dueño de una
galería de arte. Para las vacaciones de ese año los Singer han decidido ir a
pasar una semana a un pueblo llamado La Push, que está dentro de una reservación
india de la tribu quileute. La Push está relativamente cerca de Seattle (unas cuatro
horas en carro), pero aun así a Aarón no le hace demasiada gracia ir ahí, pues
no quiere dejar a sus amigos y ni siquiera sabe si encontrará algún chavo de su
edad en esa comunidad. Sus papás quieren ir a La Push porque, además de estar
interesados en las culturas indígenas de su país, tiene muy bonitos paisajes (y
su papá quiere inspirarse en ellos para pintar), y tiene algunas pozas en las
playas que su mamá quiere estudiar. Así que sus papás tienen cada uno su propio
plan, pero Aarón no.
Llegan al pueblo y se
instalan en la cabaña que tenían reservada. Les dicen que esa noche se
presentará un contador de historias (o un narrador de cuentos) en una gran
tienda de campaña, y los recién llegados asisten. El hombre cuenta una historia
interesantísima que impresiona a Aarón, pero además le llama la atención que ve
a un niño indio, más o menos de su edad, que a su vez los mira a él y a sus
papás.
A la mañana siguiente,
Rosalind se va hacia la playa a estudiar pequeños animales marinos, Larry se
pone a pintar, y, por supuesto, Aarón sale al pueblo a ver si logra encontrarse
con el único chavo de su edad que ha visto en el lugar. Y, en efecto, lo
encuentra, y con rapidez se hacen amigos. El niño indio se llama Roberto
Greene. Así empieza la gran experiencia de las vacaciones de Aarón, quien no
sabía lo mucho que iba a divertirse, y lo mucho que iba a aprender en esos
pocos días, pues él, que es un “niño blanco” (Aarón nunca había tenido la
experiencia de ser el “diferente” en una comunidad), se enfrenta a una cultura
distinta, con su propia historia y sus propias creencias. Y a Roberto Greene le
sucede lo mismo.
Y dentro de esta intensa
semana, ambos chavos viven juntos una aventura inolvidable cuando deciden
realizar, a su manera y dentro de sus posibilidades, lo que los quileute llaman
la búsqueda del espíritu. Y ya no les cuento más, porque es importante
que los lectores descubran esta historia por sí mismos. Lo que sí les puedo
decir es que, a los lectores de espíritu aventurero, este libro les va a
encantar. Pero a los lectores más reflexivos, este libro les gustará también,
pues está lleno de pasajes y diálogos que nos hacen pensar.
Susan Sharpe nació
en Nueva York, Estados Unidos. Ahora vive en Virginia y se dedica a enseñar
redacción, escritura creativa y literatura. Su novela Suspenso en la bahía está
publicada también en la colección A la Orilla del Viento del Fondo de Cultura
Económica.
Joel Rendón nació
en Puebla, México. Es reconocido por su trabajo como ilustrador y grabador.
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La búsqueda del espíritu.
Susan Sharpe. Traducción de Mónica Mansour. Ilustraciones de Joel Rendón. Fondo
de Cultura Económica, colección A la Orilla del Viento. Clasificado “Para los
grandes lectores”. 1a. Ed. en inglés, 1991; 1a. Ed. en español, 1994; 13a.
reimpresión, 2025. 120 págs.
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Antonio Ventura
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Alicia Molina
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Siemens
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Éste era un lápiz
de Antonio Granados
Jesús Guerra
De Antonio Granados ya había
leído, y comentado aquí, un cuento muy divertido llamado El rey que se
equivocó de cuento, el cual tiene algunas características compartidas con
el que comento ahora, como que está escrito en verso, y el texto mismo nos
recuerda que lo que hacemos los lectores al leer el cuento es, precisamente,
leer un cuento. Sí, yo sé que suena complicado, pero el cuento no lo es, al
contrario, se deja leer con facilidad y es sumamente entretenido.
El libro es en realidad un
cuento dentro de otro cuento: el narrador nos cuenta cómo un lápiz escribió un
cuento, pero el lápiz es un desmemoriado y además torpe, no sólo se le va la
onda de lo que escribe y hasta deja palabras sin terminar, sino que, en algunos
momentos, a veces con intención y otras sin ella, borra algunas letras que ya
había escrito.
El cuento propone a sus
lectores un juego: completar mentalmente las palabras que quedaron sin
terminar. Por eso empieza el libro con una nota a los que tienen el libro en
sus manos:
“¡Pst, pst! ¡Oye lector!
»Te recomiendo que tengas
paciencia
»con este lápiz tan
olvidadizo
»y eches mano de tu
inteligencia
»para así completar lo que
él no hizo”
El juego, es decir, el
cuento que escribe el lápiz desmemoriado se vuelve tan absurdo con todas las
cosas que el lápiz hace mal, que hasta el personaje principal protesta de
manera contundente.
Como algunas de las palabras
que dejó sin terminar el lápiz, o cuyos finales borró, pueden resultar
difíciles de completar para algunos de los lectores más pequeños (éste es un
cuento para niños que están aprendiendo a leer), cuando el cuento termina, hay
una segunda sección en que el cuento aparece escrito con todas las palabras
completas. Esto sirve para que el lector verifique que adivinó correctamente
algunas de las palabras, o para ver cuál era la palabra que lo dejó
confundido... pero ¡ojo!, ¡no hagan trampa!, lean el libro desde el principio,
pues la verdad es que se van a divertir.
Las ilustraciones, por
supuesto, siguen el juego y lo complementan, y la verdad es que son estupendas.
Antonio Granados nació
en la Ciudad de México en 1958. Escritor, juglar, poeta y actor, ha recibido
numerosos reconocimientos, entre otros, el Premio Nacional Promotores de
Cultura Infantil en 1994.
Rosario Valderrama nació
en la Ciudad de México. Estudió en la UAM y en el Istituto Europeo di Design,
en Milán. Desde 1982 se dedica a la ilustración de libros infantiles y
juveniles, al tiempo que colabora en revistas y otros proyectos editoriales en
México y otros países.
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Éste era un lápiz.
Antonio Granados. Ilustraciones de Rosario Valderrama. Fondo de Cultura
Económica, colección A la Orilla del Viento (1a. Ed., 2002; 8a. reimpresión,
2017; 1a. Ed. electrónica, 2017). Clasificación: Para los que están aprendiendo
a leer. 32 págs.
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Ephraim Sidon
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Berta sueña
de Antonio Ventura
Jesús Guerra
Berta es una chavita de unos
8 años que tiene una vida muy normal; vive con sus papás, Laura y Luis, y con
su hermano pequeño, Pablo; tiene amigos cercanos, como Clara y Daniel, y un
amigo cercano que se volvió lejano, Miguel, a quien extraña porque Miguel y su
familia se fueron a vivir a otra ciudad. Tiene tías y vecinas, maestras y
compañeros de clase. Tiene una vida muy normal, y eso incluye ciertos momentos
de celos de su hermano, algunas pequeñas peleas, los inicios del enamoramiento,
y ya, tan joven, algunas nostalgias, ciertas tristezas, algún secreto muy
personal, muchos sueños, muchos deseos que pide cada vez que ve una estrella
fugaz o salta tres charcos seguidos después de la lluvia.
A Berta le gusta dibujar
planos y casas, porque su papá es arquitecto, y también le gusta coleccionar
hojas de árboles que encuentra tiradas y las pone a secar entre las hojas de un
periódico, y algunos de sus amigos también las coleccionan e intercambian las
que tienen repetidas, como si fueran estampas coleccionables de un álbum. Y
tiene una caja con sus tesoros, sus cosas importantes, que son pequeños
recuerdos de momentos de su vida, momentos que atesora, representados en esos objetos
que guarda celosamente en una cajita especial.
Berta está en el momento
preciso en el que empieza a descubrir la belleza de la vida, la belleza de lo
cotidiano, de las pequeñas cosas que causan la felicidad. Berta sueña es
un librito bellísimo que muestra que las aventuras suceden todo el tiempo si
sabemos verlas, si sabemos reconocerlas. Berta es inteligente, imaginativa y
sensible, y por eso Berta es un personaje entrañable, y este libro es una
experiencia de lectura verdaderamente deliciosa. Las estupendas ilustraciones
de Juan Carlos Palomino logran expresar ese carácter introspectivo, reflexivo y
melancólico de Berta, pero también su chispeante imaginación.
El autor, Antonio Ventura,
nació en Madrid en 1954. Es maestro, escritor, editor y pintor. En 1989 fundó
la revista de literatura infantil y juvenil Babar. Publica libros para
niños, jóvenes y adultos.
Juan Carlos Palomino, el
ilustrador, nació en la Ciudad de México. Estudió Filosofía en la UNAM y se
dedica a las artes plásticas y a la ilustración de libros infantiles.
Berta sueña es
un libro francamente recomendable. No se lo pierdan.
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Berta sueña.
Antonio Ventura. Ilustraciones de Juan Carlos Palomino. Fondo de Cultura
Económica, colección A la Orilla del Viento. Clasificado "Para los que
leen bien". 1a. Ed., 2010. 5a. reimpresión, 2025. Se consigue también en
libro electrónico. 80 págs.
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* El gis mágico, de
Geneviève Brisac

El tigre que vivió conmigo
de Gustavo Rodríguez
Jesús Guerra
A Fernando, un chavo de unos
9 años, que vive con sus papás y su abuelo, le dieron la noticia de que se iban
a cambiar de casa, y Fer, como le dicen sus amigos, o Dito, como le dice su
abuelo, protestó, pues no le gustaba la idea de abandonar su barrio, su escuela
y a sus compañeros. Pero el asunto estaba decidido por los adultos y poco
después se realizó la mudanza.
Al llegar a su nueva casa,
que era más pequeña que la anterior, lo deslumbró el nuevo barrio porque le
pareció más bonito, además, justo enfrente había un gran parque con plantas y
árboles, y ahí vio por primera vez a una chica de su edad, que examinaba las
hojas de las plantas con una gran lupa. Cuando habló con ella supo que se
llamaba Amalita, que le gustaba la biología, que era muy lista y tenía un gran
sentido del humor. Y se hicieron amigos de inmediato.
Una tarde, jugando en el
parque, Amalita y Fer descubrieron un cachorro de gato, dormido junto a una
planta de geranio, así que decidieron bautizar así al gatito atigrado. Geranio
era de los dos, pero se quedó en la casa de Fer porque la mamá de Amalita era
alérgica al pelo de estos animales. Y más o menos al mismo tiempo adoptaron
también una planta supuestamente mágica, que también se quedó, en un bote de
café, en la cocina de la casa de Fer. Así que Amalita iba todos los días a ver
a su amigo, a su gato y a su planta.
Por supuesto, pasan muchas
cosas más que no les quiero platicar para no echarles a perder la lectura de
este librito estupendo. Sólo les digo que el tiempo pasa, los niños y los gatos
crecen, los adultos envejecen y las circunstancias cambian. Ya de adulto, Fer
mira hacia atrás, a su infancia, y le agradece a su abuelo, que fue quien, de
alguna manera, le enseñó que el cambio es inevitable, que es parte de la vida y
hay que saber afrontarlo.
El libro es interesante,
divertido y conmovedor. Está ubicado en Perú, así que posiblemente se
encontrarán con algunas palabras que se usan allá y no en México, nada que no
puedan consultar en Internet. Muy recomendable.
Gustavo Rodríguez, el
autor, es un escritor y comunicador peruano. Desde 2001 ha publicado, entre
otras, las novelas La furia de Aquiles, Te escribí mañana, Madrugada,
Treinta kilómetros a la medianoche y Mamita, así como la serie
para chicos Juan Chichones. En 2023 ganó el Premio Alfaguara.
Las estupendas ilustraciones
son de la artista gráfica peruana Andrea Lértora, quien ha expuesto en
distintas galerías y centros culturales, y su trabajo se ha presentado en
ferias del libro de Perú, Chile y México, y ha ilustrado una buena cantidad de
libros infantiles.
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El tigre que vivió conmigo.
Gustavo Rodríguez. Ilustraciones de Andrea Lértora. Fondo de Cultura Económica.
Colección A la Orilla del Viento. Clasificación: Para los que leen bien. 1a.
Ed. FCE Perú, 2025. 80 págs.
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Alicia Molina
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Siemens
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De mano en mano
de Alicia Molina
Jesús Guerra
De mano en mano es
un libro de la escritora mexicana Alicia Molina, que quizá pueda clasificarse
de dos maneras: o bien es un libro de cuentos, los cuales tienen un par de
relaciones entre sí, como ciertos personajes que aparecen en más de una narración,
y un objeto que encontramos en todos los relatos y así les da unidad, o bien
puede verse como una novela, aunque no una tradicional, más bien episódica y
fragmentaria. El libro, en realidad, se encuentra en el límite entre estas dos
clasificaciones, que a la hora de la hora no es tan importante como el hecho de
leer el libro y disfrutarlo.
Es un libro de la colección
A la Orilla del Viento, del Fondo de Cultura Económica, y tiene el lomo verde,
lo que significa que pertenece a la serie Para los que leen bien, que a
su vez quiere decir que es para chavos de 9 o 10 años en adelante, pues es la
edad de los personajes principales de estas narraciones.
En el cuento 1 (o capítulo
1, si terminan opinando que este libro es una novela), la protagonista es
Mariana, quien lo que más desea (de momento) son unos tenis nuevos, y lo que
hace para conseguirlos está mezclado con su cambio de turno en la escuela, del matutino
al vespertino, hacer mandados, cuidar a su bisabuela, y otras tareas, pues las
cosas en su familia cambiaron desde que su papá se fue a trabajar al otro lado.
En el 2, el personaje central es Toño, para quien el futbol lo es todo, y es
bastante bueno, pero un día su vida cambia cuando una patada en un partido le
quiebra una pierna, y se da cuenta de que, por lo menos por un buen tiempo,
tendrá que replantearse sus prioridades.
En el número 3, Sofi, casi
sin querer, comprende que lo que más quiere es una mascota, y no una
cualquiera. Así que debe ingeniársela para crear un elaborado plan para lograr
su objetivo. En el 4, el protagonista es Pablo, para quien el 10 de mayo es un día
difícil, porque su mamá no está con él, no porque haya muerto, hay un motivo
interesante para esa separación, sin embargo, le molesta participar en los
ensayos de los bailables para el Día de la Madre, pues su mamá no los verá...
pero esta circunstancia le da la oportunidad de reencontrar a sus papás de otra
manera.
En el 5, Felipe, el Güero,
y su familia se cambian de casa. Él es el más chico de todos sus hermanos y
quizá al que más le afecta el cambio, pero no por mucho. Sale a buscar chavos
de su edad para entablar amistad y se encuentra con una jovencita asombrosa. En
el 6, Emilia quiere algo nuevo e interesante para aprender, y lo que se le
ocurre es, por lo menos, sorprendente. En el 7, Manuel, el Grillo, tiene
una vida difícil, va a la escuela y además trabaja, le echa ganas, pues. Y
aunque su recompensa no es, tal vez, lo que uno esperaría, la verdad es que es
magnífica.
En el 8, Lucía y su mamá
viven con muchas limitaciones, por eso el gran deseo de la niña es tener una
fiesta de cumpleaños con amigos y pastel. Ya verán todo lo que tiene que hacer
para lograrlo. En el 9, David logra, luego de varios obstáculos, asistir a una
de las fiestas tradicionales de su familia, en el pueblo donde viven sus
abuelos. Y termina aprendiendo mucho más de lo que esperaba. En el 10, Rebeca y
sus amigas entran a un concurso escolar en el que deben crear y representar una
obra de teatro en la que aparezcan sus personajes de cuento preferidos. Y lo
que hacen no sólo es espectacular sino sumamente divertido.
Además de la estructura del
libro (cuentos encadenados o novela episódica), y de los interesantísimos y
entrañables personajes, lo que más me llama la atención es la manera en que
están escritas las narraciones, pues no sólo nos cuentan lo que los personajes
quieren y lo que hacen para lograrlo, sino que esas actividades están
irremediablemente entretejidas a todas las que realizan en su vida diaria: hacen
mandados, cuidan a familiares, comen en familia, tienen conversaciones con sus
amigos, sus hermanos, sus papás y sus abuelos, van a la escuela, pasean por
calles y parques, hacen la tarea, trabajan y, sobre todo, aprenden. Son
personajes vivos, y todo lo que les sucede y lo que ellos mismos hacen que
suceda es eso, la vida.
Además de que este libro es
muy entretenido, entrañable y satisfactorio, las ilustraciones de Víctor García
Bernal son interesantes, panorámicas, complejas, personales, con una estética
particular y muy efectiva, realmente llamativas.
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De mano en mano.
Alicia Molina. Ilustraciones de Víctor García Bernal. Fondo de Cultura
Económica, colección A la Orilla del Viento. Clasificación: Para los que leen
bien. 1a. Ed.: 2024. México. 182 págs.
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El monstruo Groppopol
de Sandra Siemens
Jesús Guerra
El cuento inicia con la
descripción del personaje central: “Groppopol era un pequeño monstruo. Todo
verde brillante. Sin pelos. Grandes ojos colorados. Y garras afiladas”. Y según
vemos en las interesantísimas, divertidas, deliciosamente extrañas y muy
coloridas ilustraciones de Carlus Rodríguez, Groppopol utilizaba pañal y usaba
chupón para dormir. Y precisamente al dormir aparecía el gran problema de este
monstruito verde, el cual, en su “cueva sucia y fría”, tenía dulces sueños.
¿Y por qué tener dulces
sueños era un problema? Porque Groppopol era un monstruo, todavía chiquito,
pero al fin y al cabo un monstruo, y se supone que debía prepararse para ser un
ser horroroso y muy malo. Entonces, a mitad de la noche, Groppopol se despertaba
asustadísimo y llamaba a gritos a su mamá, la cual llegaba a calmarlo con
pellizcos y arañazos, y Groppopol se tranquilizaba y volvía a dormirse, y de
nuevo tenía dulces sueños. Era un problema de nunca acabar. Y Groppopol, de
dormir tan mal, terminó por enfermarse. Y la cosa no empezó a solucionarse
hasta que su horrorosa mamá monstrua le contó un secreto.
Si quieren saber cuál es ese
secreto y cómo se compuso el monstruito Groppopol, tienen que leer este
divertido y esclarecedor cuento. Además, se van a quedar con los ojos cuadrados
al admirar estas monstruosas ilustraciones. La verdad es que lo van a disfrutar
muchísimo y tan pronto lo terminen van a querer comenzar a leerlo de nuevo.
Este cuento de la
extraordinaria narradora argentina Sandra Siemens es para niños que apenas
están aprendiendo a leer. Fue publicado por la editorial Sudamericana en el año
2013, y la manera más sencilla de conseguirlo es en edición digital. Búsquenlo
y léanlo, no se van a arrepentir.
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El monstruo Groppopol.
Sandra Siemens. Ilustraciones de Carlus Rodríguez. Sudamericana, 2013, Buenos
Aires, Argentina. 34 págs. Existe edición digital.
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Más chiquito que una arveja,
más grande que una ballena
de Graciela Montes
Jesús Guerra
Puede ser que con sólo leer
el título del libro ya tengas una duda: ¿qué es una arveja? La respuesta es
sencilla, en algunos países de América del Sur le dicen arvejas a lo que los
mexicanos le decimos chícharos. Bueno, pues, el título se refiere a dos gatos
estupendos, uno diminuto y otro gigantesco.
Hay que aclarar que este
libro es para niños pequeños, pero que ya sepan leer relativamente bien, por eso
el cuento es sencillo pero muy divertido. En un barrio de la ciudad (una de
Argentina) vive un gato enorme, al que todos los vecinos se encargan de alimentar,
porque come cantidades enormes, y todos lo quieren mucho, aunque el tamaño del
felino tiene algunos inconvenientes, cuando maúlla, parece que sonaran varias
sirenas de bomberos, y cuando ronronea, parece que pasaran unos helicópteros
volando a baja altura.
Por ahí cerca vive un gato
chiquitito, que duerme en una lata de paté, y nadie sabe que existe porque
nadie lo ve, y los que lo llegan a ver probablemente piensen que es una pelusa.
Un buen día, ambos gatos
pasean por la misma larga avenida, cada uno viene desde una dirección opuesta,
y en un momento dado quedan frente a frente, y se molestan, y mientras uno hace
¡ffffff! el otro hace ¡FFFFFFF!, y entonces pelean... con consecuencias
difíciles de prever.
Uno de los aspectos más
interesantes de estos gatos es el impacto que tienen entre los vecinos del
barrio, lo cual es sensacional. Y el impacto que esos gatos y el resto de los personajes
tienen en los lectores se lo debemos al lenguaje de la autora y a su manejo de
la narración, que como sucede también con las otras obras de Graciela Montes
que he comentado, producen un cuento simpatiquísimo.
Por supuesto, no hay que
olvidar las estupendas ilustraciones de Marcelo Elizalde: son divertidas,
amplias, detalladas y muy coloridas, y complementan de maravilla el trabajo de
la autora. Vale la pena agregar que es más sencillo conseguir este libro en edición
digital.
Graciela Montes,
nacida en Argentina en 1947, además de escritora es traductora y editora. Y fue
elegida en dos ocasiones para representar a su país como candidata al Premio
Hans Christian Andersen.
Marcelo Elizalde ha
trabajado en periódicos y revistas, ha ilustrado libros de las más grandes
editoriales argentinas, y ha realizado trabajos para diversos países como
España, Estados Unidos, Inglaterra y Corea.
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Más chiquito que una arveja,
más grande que una ballena. Graciela Montes.
Ilustraciones de Marcelo Elizalde. Alfaguara Argentina (la edición original fue
de Editorial Sudamericana, en 1989). La primera edición de Alfaguara: 2019.
Existe edición digital. 50 págs.
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