H.P. Lovecraft y los mitos de Chtulhu (1)
Jesús Guerra

Lovecraft nunca vio sus cuentos reunidos en un libro. Publicaba en
las revistas llamadas pulps, en las especializadas en terror y fantasía,
sobre todo en la conocida Weird Tales (un paréntesis informativo: en
Estados Unidos, durante las primeras décadas del siglo XX, las pulps
eran revistas baratas, de consumo masivo, que publicaban cuentos y novelas
cortas y estaban especializadas en un género popular. Había revistas de cuentos
de terror, de ciencia-ficción, de cuentos de vaqueros, de cuentos románticos,
de aventuras, fantásticos y de cuentos policiacos, entre otros. El nombre de pulps
viene del tipo de papel que utilizaban para la impresión, hecho con desechos de
pulpa de madera. Algunas de las revists famosas de esa época eran, por ejemplo,
Weird Tales y Amazing Stories, que publicaban terror, fantasía y
ciencia-ficción, y Black Mask, que publicaba relatos policiacos. Ya para
los años 30 o 40, se comenzó a utilizar el nombre pulp como adjetivo
para referirse al tipo de ficción publicado en estas publicaciones, de ahí
viene, por ejemplo, el nombre Pulp Fiction, de la película de 1994 de
Quentin Tarantino).

Sin embargo, sus seguidores y amigos, que llegaron a ser conocidos
como el Círculo de Lovecraft, entre los que se encontraban los escritores
Robert Bloch, Clark Ashton Smith, August Derleth, Frank Belknap Long y Robert
E. Howard, comenzaron a introducir elementos de los cuentos de Lovecraft en sus
propios relatos, como los nombres de ciertas sectas, los de algunos de los
dioses principales del panteón lovecraftiano, menciones al Necronomicón
—el libro maldito inventado por Lovecraft—, y a su vez crearon monstruos y
personajes que forman parte de ese mismo universo, de tal manera que lo que
ahora conocemos como los relatos de los mitos de Cthulhu, que son muchísimos,
son en realidad una creación colectiva, aunque se considera a Lovecraft como el
iniciador. Sin embargo, de toda la producción de Lovecraft, que es amplia, sólo
ocho cuentos —según algunos estudiosos—, o trece —según otros— pertenecen a los
mitos, y los estudiosos que se ponen generosos, agregan otros cuatro relatos. O
sea, 17 cuentos de Lovecraft, cuando mucho. Los títulos de estos relatos son
los siguientes:
* La ciudad sin nombre (de 1921)
* El ceremonial (de 1923)
* La llamada de Cthulhu (de 1926, de donde los mitos toman su
nombre).
* El color surgido del espacio (1927)
* El caso de Charles Dexter Ward (1927-1928)
* El horror de Dunwich (1928)
* El que susurra en la oscuridad (1930)
* La sombra sobre Innsmouth (1931)
* En las montañas de la locura (1931)
* Los sueños en la casa de la bruja (1932)
* La cosa en el umbral (1933)
* En la noche de los tiempos (1934)
* El morador de las tinieblas (1935)
Los cuatro cuentos que algunos consideran que también pertenecen a
este ciclo, son:
* La declaración de Randolph Carter (1919)
* El horror de Red Hook (1925)
* El modelo de Pickman (1926)
* A través de la puerta de la llave de plata (1932)
August William Derleth (nacido en 1909 y fallecido en 1971) fue el
escritor que más hizo por la literatura de Lovecraft luego de la muerte de
éste. Creó la editorial Arkham House (que lleva por nombre el de una de las
ciudades inventadas por Lovecraft para ubicar algunos de sus relatos), y en
esta editorial publicó en libro, por primera vez, los cuentos de Lovecraft.
Escribió junto al Lovecraft algunos de los últimos trabajos de éste, y se dio a
la tarea de terminar algunos relatos largos que había dejado inconclusos
Lovecraft. Pero fue él, también, August Derleth, quien sistematizó los mitos.
Los organizó. Sin embargo, se le critica porque le dio a los mitos de Chtulhu
un orden y un sentido que remite al cristianismo, a la lucha entre el bien y el
mal, etcétera, cuando al parecer no era ésta la intención original de
Lovecraft, quien se sentía más a gusto insinuando el caos, desde una prosa y
unas descripciones más bien ambiguas. Otros atacaron a Derleth de haber
aprovechado la obra de Lovecraft, de creciente popularidad, para hacerse
propaganda a sí mismo y a su obra. Es posible que esto sea cierto, pero me
parece que de no haber sido por August Derleth la obra de Lovecraft hubiera
caido en el olvido.
Hay una antología que en español publicó originalmente la
editorial Bruguera y ahora la publica Ciudad de Libros —la nueva edición por lo
menos en formato electrónico—, y con la misma traducción de Bruguera debida a
Francisco Torres Oliver, llamada Relatos de los mitos de Chtulhu
(que comentaré en una entrada posterior) cuya edición original, en inglés, de
1969, es una recopilación hecha precisamente por August Derleth. En español se
encuentra en tres tomos y contiene un prólogo del propio August Derleth muy
informativo. Entre otras cosas dice que los relatos de Lovecraft que pertenecen
al ciclo de los mitos son trece (los primeros trece que apunté líneas arriba).
Dicho prólogo comienza con una cita de un texto, quizás una carta de las miles
que escribió, en donde el propio HPL explica cuál es el meollo de los mitos. La
transcribo a continuación:
Todas mis historias —escribió HP
Lovecraft—, por inconexas que parezcan, se basan en el saber o leyenda fundamental
de que este mundo estuvo habitado en un tiempo por otra raza que, al practicar
la magia negra, perdió su posición establecida y fue expulsada, pero que vive
en el exterior, dispuesta siempre a tomar posesión de esta Tierra nuevamente.
Y luego Derleth comenta:
Cuando tal esquema se hizo evidente a
los lectores de Lovecraft, particularmente en los relatos que siguieron a la
publicación de «La llamada de Chtulhu», en Weird Tales, en febrero de
1928, los corresponsales y colegas de Lovecraft denominaron al conjunto «los
Mitos de Chtulhu», aunque el propio Lovecraft nunca lo designó así.
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