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viernes, 21 de febrero de 2014

El muu...sterio de la vaca descoyuntada, de Belén Alonso de Santiago





El muu...sterio de la vaca descoyuntada
de Belén Alonso de Santiago

Jesús Guerra

El pueblo se llama Cabañas Raras, nombre que alude tanto al hecho de ser un poblado de campo, más o menos alejado de las ciudades grandes, como al hecho de que, en efecto, todo es bastante extraño en ese lugar. Hay, por ejemplo, un personaje que vive en los techos de las casas. Y cuando encuentra un desperfecto en alguno, lo arregla. En Cabañas Raras lo conocen como Reparatejados. Y hay un mimo llamado Mimo, que tiene un conejo al que llama Conejo. Pues en Cabañas Raras sucedieron hace tiempo una serie de acontecimientos, obviamente raros, que vistos a la distancia fueron muy divertidos...

Comencemos diciendo que en ese pueblo hay un único hotel, llamado, cómo no, Rarotel. El dueño es Guillermo Kasín, y un día, quizá aburrido por el letargo del pueblo, quizá porque es uno de los pocos individuos de la localidad que tienen una visión un poco más amplia, decidió que valdría la pena darle un poco de movimiento cultural al lugar, y se le ocurrió organizar una exposición de fotografías.

La organización de la exposición coincidió con la llegada al pueblo de un criminal llamado Uno, a quien ya conocían en Cabañas Raras y habían terminado por enviarlo a la cárcel, junto con sus dos compinches, dos mujeres llamadas Dos y Tres. Kasín lo vio y le pidió al jefe de la policía, el inspector Genaro, que averiguara si Uno se había escapado de la cárcel o le habían dado libertad condicional. Y el inspector dijo que se informaría.

Otro acontecimiento raro que coincidió con estos hechos fue que comenzó a ser vista en las calles del pueblo, pero sólo por las noches, una vaca. Pero no una vaca cualquiera, sino una vaca extraña, es decir, una vaca rara. Tenía que ser. Los que la habían llegado a ver decían sólo eso, que era rara, y había que preguntarles y preguntarles para que lograran más o menos explicar en qué consistía lo raro de esa vaca rara. Al parecer no caminaba como las demás vacas. Era como si cada pata anduviera por su lado, sin armonía... en definitiva, parecía una vaca descoyuntada.

La organización de la exposición siguió su curso, y Kasín le pidió a la chica que trabajaba en la recepción de su hotel, llamada Clara Toalla, que se preparara para ser la guía oficial de la exposición. Por esos días hubo un robo de unos diamantes en el museo Tosen Tos. Y luego sucedieron otros acontecimientos... raros, por supuesto. Y lo que parecía ser una simple exposición terminó convirtiéndose en un caos, junto con la vida de la mayor parte de los habitantes de Cabañas Raras. Por fortuna, se encontraba en el lugar, con sueño y todo, el inspector Genaro, para dar con las respuestas a todos los misterios.

Esta novelita policiaca para niños, escrita por la española Belén Alonso de Santiago, es una delicia, por algo fue la ganadora del VI Concurso de Literatura Infantil y Juvenil A la Orilla del Viento de 1998, en la categoría «Los que leen bien» y «Los grandes lectores»; se publicó por primera vez en 1999 y desde entonces ha tenido varias reimpresiones. Háganse un favor y consigan de inmediato este libro y léanlo de una vez. Van a ver lo que se van a divertir.

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El muu...sterio de la vaca descoyuntada. Belén Alonso de Santiago. Fondo de Cultura Económica. Colección A la Orilla del Viento. Clasificación: Para los que leen bien. 136 págs.

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Este libro se puede leer en algunas bibliotecas públicas de Coahuila.


martes, 27 de noviembre de 2012

El planeta de los ratonejos, de Renata Schiavo Campo







[Literatura Infantil]

El planeta de los ratonejos
de Renata Schiavo Campo

Jesús Guerra

Resulta que en otra parte de nuestra galaxia, el señor qu'JK y su esposa, i-Ti, compraron un pequeño planeta porque estaba en oferta. El pequeño planeta se llamaba Chqu. Yo sé que son difíciles de pronunciar estos nombres, pero así se llamaban. Si ustedes se preguntan para qué podrían querer un planeta qu'JK y su esposa, la respuesta es muy sencilla: querían cambiarse allá y sembrar pelotitas de crramps. Al vendedor le preguntaron qué había en Chqu y se enteraron de que había plantas pero no había animales de ningún tipo. Y como a los nuevos dueños del planeta se les antojaba que hubiera algunos animales, algunos que comieran hierbas y fueran tranquilos, y otros que se comieran a los herbívoros para mantener el equilibrio ecológico, los encargaron a un departamento llamado Sociedad para la Construcción y Comercio de Animales, que daba servicio a muchos planetas de la galaxia.

En la oficina de construcción de animales, el Gran Constructor no estaba, pues se encontraba en un planeta en el que realizaba un proyecto, así que el pedido se lo pasaron a su aprendiz, llamado Apollinax, el cual se dio cuenta que se trataba de un proyecto pequeño y sencillo. Apollinax les propuso a los compradores unos animales llamados ratonejos, y les dijo que «eran más pequeños que un ratoncito, con orejas larguísimas de conejo, el pelo azul con puntitos rosados y un copete en lugar de cola», además les informó que sólo comían «hierbas silvestres, no arruinarán los muebles, y tendrán un carácter apacible y cariñoso». Y como depredadores de los ratonejos, les propuso a unos gatos. A los nuevos dueños de Chqu las dos especies de animales les parecieron muy simpáticas, y aceptaron las sugerencias.

Edición italiana


Cuando el señor qu'JK y su esposa, i-Ti llegaron a su nuevo planeta comenzaron a entender porqué estaba en oferta cuando lo adquirieron: estaba descompuesto el aparato que produce la brisa, así que encontraron unas condiciones raras: cada 20 minutos hacía mucho viento por unos cuantos momentos y luego se calmaba. ¡Cada 20 minutos! Esta característica de Chqu hacía imposible sembrar las pelotitas de crramps. ¿Qué iban a hacer? Por fortuna el señor qu'JK encontró que había una planta cuyos frutos eran unos pastelillos que resultaron muy buenos, aunque podían mejorar, cosa que logró el poco tiempo el señor qu'JK. Después de hacer varios injertos, los pastelillos que daban estas plantas eran simplemente deliciosos.

Los verdaderos problemas de los nuevos dueños de Chqu comenzaron cuando llegó su pedido de ratonejos. Resultó que a éstos también les gustaron los pastelillos y ya no comieron hierbas. Para colmo de males, el efecto del viento en sus grandes orejas los hacía volar, y los gatos, cuya misión era atrapar a los ratonejos, no podían cazarlos, porque los gatos no vuelan. Los problemas aumentaron cuando el señor qu'JK le pidió a Apollinax que arreglara las cosas, y el joven aprendiz de constructor de animales, por su inexperiencia, complicó las cosas al crear versiones de gatos cada vez más extrañas, hasta que la situación en Chqu se volvió un caos.

¿Quieres saber qué sucede después y qué tipos de animales inventó Apollinax? Muy sencillo: consigue este libro maravilloso y divertidísimo y lee la historia hasta el final.

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El planeta de los ratonejos. Renata Schiavo Campo. Traducción de Fabio Morábito. Ilustraciones de Vicent Marco. Fondo de Cultura Económica. Colección A la Orilla del Viento. Clasificación: Para los que leen bien. 3a reimpresión de la 2a edición: 2006. México. 64 págs.   

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Este libro se puede leer en las bibliotecas públicas de Coahuila.
Aquí puedes consultar las direcciones y teléfonos de las bibliotecas públicas de tu localidad: Directorio de bibliotecas públicas de Coahuila.
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miércoles, 21 de noviembre de 2012

La peor señora del mundo, de Francisco Hinojosa





La peor señora del mundo
de Francisco Hinojosa

Jesús Guerra

«En el norte de Turambul, había una vez una señora que era la peor señora del mundo. Era gorda como un hipopótamo, fumaba puro y tenía dos colmillos puntiagudos y brillantes. Además, usaba botas de pico y tenía unas uñas grandes y filosas con las que le gustaba rasguñar a la gente». Así comienza el cuento La peor señora del mundo, del escritor mexicano Francisco Hinojosa, un cuento que se ha convertido en un clásico contemporáneo en nuestro país.

La primera edición es de 1992, lo que quiere decir que en este año La peor señora del mundo cumple cuatro lustros (es decir, dos décadas... es decir, ¡veinte años!), y sigue vendiéndose como pan caliente. Quizá porque es un cuento verdaderamente estupendo y muy divertido; quizá porque a sus lectores les encantan las ilustraciones maravillosas de Rafael Barajas, mejor conocido como el Fisgón; quizá porque a los niños les da curiosidad de saber cómo es y por qué dicen que esta señora es la peor del mundo. Esta señora es la peor del mundo, entre otras cosas, porque «A sus cinco hijos les pegaba cuando sacaban malas calificaciones en la escuela y también cuando sacaban dieces» y «Los castigaba cuando se portaban bien y cuando se portaban mal». Pero no sólo era mala en su casa. Todos en el pueblo corrían cuando la veían venir. Era una mujer mala, malísima. Hasta que a los habitantes del pueblo se les ocurrió cómo tratar con esta señora.




Si nunca has leído este cuento, tienes que leerlo, ya, de inmediato. Te vas a divertir muchísimo. No te puedes quedar atrás. Desde hace 20 años los niños de México, y de muchos otros países, leen encantados de la vida las desventuras de los pobres que se cruzan en el camino de la mujer más malvada de la Tierra. Los niños que leyeron este cuento cuando tenían seis años, hace dos décadas (o sea hace cuatro lustros), ya tienen 26 años y ellos ya les compraron el libro a sus niños. Hay dos ediciones en las librerías, la normal, de pasta suave, y una de lujo, grande y de pasta dura.   

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La peor señora del mundo. Francisco Hinojosa. Ilustraciones de Rafael Barajas, el Fisgón. Fondo de Cultura Económica. Colección A la Orilla del Viento. Clasificación: Para los que están aprendiendo a leer. 1a edición, 1992. 2a edición, 1995. 18a reimpresión, 2012. 48 págs.

La peor señora del mundo. Francisco Hinojosa. Ilustraciones de Rafael Barajas, el Fisgón. Fondo de Cultura Económica. Colección Los Especiales de A la Orilla del Viento. 3a edición, 2010. 68 págs.

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Este libro se puede leer en algunas de las bibliotecas públicas de Coahuila.
Aquí puedes consultar las direcciones y teléfonos de las bibliotecas públicas de tu localidad: Directorio de bibliotecas públicas de Coahuila.
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martes, 6 de noviembre de 2012

La silla fantástica de Tili Maguili, de Vivian French





[Literatura Infantil]

La silla fantástica de Tili Maguili
de Vivian French

Jesús Guerra

Tili Maguili es una niña que vive en un departamento que está mjuy arriba en un alto edificio. Tili usa silla de ruedas, así que no puede salir mucho a la calle, aunque tiene tres tíos que a veces la cargan pero se cansan mucho de bajarla y subirla y por eso se la pasan resoplando. Tili tiene también cuatro tías que se preocupan por ella, pero a veces se preocupan de más y se la pasan tejiéndole ropa de lana.

Tili tiene también una abuelita, y ella es muy diferente a sus tías. Cuando su abue llega a visitarla, opina que Tili lo que en realidad necesita es aire fresco. Pero sus tíos se cansan cuando la bajan hasta la calle, y se cansan más cuando la suben de la calle al departamento. Y resoplan. Sin embargo, la abue de Tili es muy especial, y cuando saca su pañuelo moteado y lo agita, cualquier cosa puede pasar.



Lo primero que hace la abue es sacar a los tíos y a las tías del departamento para que no se preocupen por lo que piensa hacer, luego agita su pañuelo y la silla de ruedas de Tili se eleva en el aire, sale por la ventana y le da a Tili un gran paseo. Pero eso no todo, ni es tampoco lo más extraordinario. ¿Quieres saber qué sucede en el paseo de Tili en su silla voladora, y lo que sucede después? Pues muy sencillo, todo lo que tienes que hacer es conseguir el libro y leerlo hasta el final. Te vas a divertir mucho.

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La silla fantástica de Tili Maguili. Vivian French. Traducción de María Teresa Solana. Ilustraciones de Juan Gedovius. Fondo de Cultura Económica. Colección A la Orilla del Viento. Clasificación: Para los que empiezan a leer. 30 págs.

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lunes, 3 de septiembre de 2012

El búho fantasma y los ratones, de Sigrid Heuck





El búho fantasma y los ratones
de Sigrid Heuck

Jesús Guerra

La escritora alemana Sigrid Heuck cuenta un muy simpático enredo fantasmal para los que empiezan a leer. En apenas 24 páginas, que contienen también unas estupendas ilustraciones de Francisco Nava Bouchaín, narra la historia de un búho blanco —que son rarísimos—, el cual vivía en una jaula muy estrecha para él, tan apretado se sentía que ni siquiera podía extender sus alas.

La jaula de este búho blanco se encontraba entre otras jaulas de animales de un circo que estaba de gira en un lejano país. Como el búho siempre estaba en su jaula y le llevaban de comer, jamás en su vida había cazado un ratón, pero esto no lo sabía un hombre que llegó a hablar con el dueño del circo. El hombre quería comprar el búho. Luego de una pequeña charla, los hombres se pusieron de acuerdo en el precio y hasta ahí llegó la vida circense del búho blanco.




Resulta que este hombre era el jardinero de un hombre muy rico que vivía en un castillo con su esposa. Y en el castillo se escuchaban ruidos que tenían aterrorizados a los señores de la casa y no los dejaban dormir. Los dueños del castillo estaban convencidos de que en el desván había... fantasmas.

Pero el jardinero sabía que esos ruidos no eran de fantasmas, sino de ratones. Por eso compró al búho, para ganarse el premio que el señor del castillo le daría para que se deshiciera de los «fantasmas».

El hombre regresó al castillo y metió al búho blanco en el desván. El búho, atemorizado, se quedó muy quieto en un rincón. Y en la noche, cuando los ratones salieron a divertirse se asustaron muchísimo al ver al búho, porque como era blanco creyeron que lo que veían era un fantasma. Y ése fue el motivo de que hubiera gran tranquilidad y silencio en el castillo esa noche, y tanto el dueño de esa enorme mansión como el jardinero estaban muy contentos por ello.

Pero un ratoncito, más valiente que los demás, se puso a platicar con el búho... ¿quieres saber qué sucedió después con este enredo de fantasmas que no lo son? Muy sencillo, puedes ir a las bibliotecas públicas de Coahuila y leer ahí o pedir prestado este libro.

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El búho fantasma y los ratones. Sigrid Heuck. Traducción de María Ofelia Arruti. Ilustraciones de Francisco Nava Bouchaín. 1a edición en alemán, 1992. 1a edición en español, 1994. 3a reimpresión en español: 1998. Fondo de Cultura Económica. Colección "A la orilla del viento". Clasificación: "Para los que empiezan a leer". 24 págs.

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Este libro se puede leer en las bibliotecas públicas de Coahuila.
 
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jueves, 9 de agosto de 2012

Lucas afuera, Lucas adentro, de Carmen Leñero





Lucas afuera, Lucas adentro
de Carmen Leñero

Jesús Guerra

La niña protagonista de esta historia tiene problemas de actitud (aunque quizá eso lo comparte con muchos niños): hay muchas cosas que no le gustan. Y, eso sí, como casi todos los niños, hay muchas cosas, personas y situaciones a las que le tiene miedo. Y otra cosa, tiene una excelente imaginación. Tiene, por ejemplo, una amiga imaginaria que se llama Anastasia, con quien platica, aunque en muchas ocasiones no le hace mucho caso que digamos.

Uno de sus compañeros de escuela se llama Carlitos. A la niña le gusta Carlitos pero como a él le encantan los insectos ella se tiene que aguantar el miedo y el asco que estos animales le producen. Carlitos cree que a ella también le gustan los insectos y le regala el que, según él, es su gusano más bonito. ¡Uaj! La niña se lleva el gusano en un frasco y lo guarda en el jardín de la vecina, y lo alimenta con hojas y pedacitos de galletas. Pero la imaginación de la niña hace de las suyas.

Un día, Anastasia, la amiga imaginaria de la niña, le dice que el gusano parece comerse todo lo que a la niña le molesta, como unas moscas que andaban por ahí. La niña pone a prueba al gusano y le parece que es cierto. Está tan contenta con su mascota que hasta nombre le pone: Lucas. ¿Se imaginan? ¡El gusano se llama Lucas!

Cuando Lucas no se puede comer directamente lo que a la niña le molesta, ella le da un dibujo que representa eso que le molesta, el gusano se come el dibujo y el molesto objeto desaparece también. Lucas crece y crece porque todo lo que le molesta a la niña va a parar a su estómago y las cosas muy pronto se salen de control cuando empiezan a desaparecer los autos, las escuelas y las personas… ¿Qué, se les antoja saber qué sucede con esta niña y su monstruosa mascota capaz de comerse cualquier cosa? Pues todo lo que tienen que hacer es leer este librito maravilloso, Lucas afuera, Lucas adentro de la escritora y cantante Carmen Leñero. De verdad se van a divertir mucho, aunque quizá también se asusten un poco…

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Lucas afuera, Lucas adentro. De Carmen Leñero. Ilustraciones de Mauricio Gómez Morín. Fondo de Cultura Económica. Colección A la Orilla del Viento. Clasificación: Para los que leen bien. México. 1ª edición, 1997. 5ª reimpresión, 2011. 42 págs.

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viernes, 3 de agosto de 2012

La escuela vuela, de Eveline Hasler




La escuela vuela
de Eveline Hasler

Jesús Guerra

En La escuela vuela, su autora, la escritora suiza Eveline Hasler, nos cuenta la historia de Andi, un niño que siempre estaba molesto. Su propia mamá se expresa así de su hijo:
—Este Andi es una cosa seria —decía a menudo su madre—. Cuando horneo un pastel de manzanas, él quiere uno de ciruelas. Cuando lo hago de ciruelas, se le antoja un bizcocho de chocolate. Lo que tiene no lo quiere y lo que quiere, no lo tiene.

Al parecer, Andi nunca estaba contento y por eso siempre tenía la cara avinagrada. Su compañera de asiento, una niña llamada Nina, a veces intentaba interesarlo en algunos juegos a la hora del recreo, pero Andi no quería jugar... Andi siempre tenía cara de col avinagrada. Caminaba con la vista fija al frente, no saludaba a nadie, no se reía.

Una mañana, en la parada del autobús que tomaba Andi para ir a la escuela, una anciana le dijo al niño que durante ese día le concedería tres deseos, a ver si eso lo hacía sonreír. Cualquier cosa que deseara Andi se convertiría en realidad de inmediato. Andi, por supuesto, no le creyó y llegó a su escuela tan fastidiado como siempre, sólo para enterarse de que, para colmo de males, iban a tener dictado con la maestra Schneider.

Portada de una edición en la lengua
original de este libro: alemán.


El primer deseo de Andi, casi automático, llevó a la escuela entera volando hasta aterrizar en una calurosísima selva de África, llena de animales peligrosos. Andi al principio estaba, por primera vez a los ojos de Nina, interesado en algo. Pero el calor intenso y el hecho de no poder nadar en el río porque estaba lleno de cocodrilos, pusieron otra vez a Andi con su cara de col. Y con eso llegó el segundo deseo, que no hizo más que empeorar las cosas…

¿Quieres saber lo que les sucedió a Andi y a sus compañeros en la selva de África? ¿Quieres saber cuál fue el segundo deseo de Andi? ¿Y el tercero? Bueno, lo único que tienes que hacer es leer el libro La escuela vuela, que de seguro te va a encantar.

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La escuela vuela. De Eveline Hasler. Traducción de Ana Garralón. Ilustraciones de Juan Gedovius. 1a edición, 1997, 1a reimpresión, 1998. Fondo de Cultura Económica. Colección A la Orilla del Viento. Clasificación: Para los que están aprendiendo a leer. 40 págs.

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Este libro se puede leer en las bibliotecas públicas de Coahuila.
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Este libro se puede conseguir en:





jueves, 2 de agosto de 2012

Mirko y el mamut, de Elisabeth Heck






Mirko y el mamut
de Elisabeth Heck

Jesús Guerra

Mirko es un joven que pertenece a una tribu de la prehistoria. Su hermano menor se llama Repu. Su tribu está formada por cazadores, y están todos entre aterrorizados y emocionados porque han visto un mamut. ¿Saben lo que era un mamut? Si no lo saben consúltenlo aquí. Eran los tatarabuelitos de los elefantes actuales y tenían pelo largo.

La mayoría de los niños de la tribu se esconden junto a la anciana sabia de la tribu cuando escuchan que el mamut anda cerca. Le tienen mucho miedo. Y aunque a los adultos también les da miedo, se ponen a hacer planes para cazar al mamut, saben que si lo matan tendrán carne para muchos días. Repu está ahí, con los cazadores, porque le emociona formar parte de ellos. En cambio a Mirko no le gusta la idea de que maten al mamut, que también le da miedo pero le parece un animal que debería de vivir.

La anciana sabia se da cuenta de esto y le dice a Mirko que tal vez él sea «ése», el hombre que según una leyenda  antigua de la tribu, se subirá a un mamut y ambos se irán a otras tierras. A Mirko le llama la atención esa leyenda.

Mirko y Repu se enteran de los planes de los cazadores: hacer una trampa para atrapar al mamut y poder, así, matarlo para comerlo. Mirko acompaña a los hombres que hacen la trampa y se queda escondido cerca de ahí, y no regresa con los hombres de su tribu a su cueva esa noche. ¿Será Mirko el hombre de la leyenda? ¿Será él quien monte al mamut para irse juntos a otra parte? Lean este libro, corto pero interesantísimo, para que conozcan las aventuras de Mirko en la selva prehistórica.

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Mirko y el mamut. Elisabeth Heck. Traducción de Mela Cevallos. Ilustraciones de Eric Beltrán. Fondo de Cultura Económica. México. 1a edición, 1996. 34 págs.

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Este libro se puede leer en las bibliotecas públicas de Coahuila.
 
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viernes, 6 de julio de 2012

Cuento negro para una negra noche, de Clayton Bess





Cuento negro para una negra noche
de Clayton Bess

Jesús Guerra

En un pueblo africano (en Liberia), una noche que se va la luz debido a una tormenta, un hombre, para entretener a los niños que no pueden salir a jugar debido a la oscuridad, les cuenta una historia. Pero no es sólo una historia para divertirlos, es una historia que le sucedió a él y a su familia, años atrás, cuando él era un niño de unos 10 años, y es una historia que trata sobre el bien y el mal, en momentos en que éstos se vuelven confusos. Él decide contarles esta historia a partir de que su hijo le pregunta: «¿Anda el mal por aquí esta noche, Pá?»

Y el hombre, que se llama Momo, le responde, a él y a los demás niños que lo escuchan: «Les voy a contar todo acerca del mal. Y también les voy a contar del bien. Es cosa del corazón. Es la gente y lo que la gente hace. Eso es el bien y el mal, y es la pura verdad».

Cuando Momo era niño la casa en donde se encuentran no formaba aún parte del pueblo en donde ahora están, Kakata; era una choza solitaria en medio de la selva, junto al río, a cientos de metros de la última casa de la aldea. Ahí vivía él, junto con su mamá (Hawah), con su abuela materna, ciega, y con su hermana menor, una bebé llamada Meatta. Una noche en que ya estaban encerrados para dormir, tocaron a la puerta. Eran tres mujeres: la abuela, la madre y la hija, y la hija era una bebé más o menos de la edad de Meatta. La abuela de Momo le dijo a su hija que no les abriera, que era peligroso, ¿qué andaban haciendo esas mujeres de noche en esa zona? Finalmente la madre de Momo decidió dejar entrar a las mujeres a dormir.




La primera sorpresa que tuvieron Momo y su familia, al amanecer, fue que las dos mujeres adultas habían desaparecido y habían dejado a la niña. La segunda sorpresa fue que la pequeña tenía viruela. Y la viruela en esos años (debe de haber sido a mediados del siglo XX) y en África era una enfermedad terrible. La decisión que tuvo que enfrentar la madre de Momo consistía en escoger una de dos soluciones posibles: quedarse con la niña y tratar de curarla con la esperanza de que ni ella ni sus hijos se contagiaran, o bien deshacerse de la niña en la selva, lo que equivalía a matarla, o a dejarla morir.




Esta breve novela para jóvenes es muy interesante porque le muestra al lector un mundo desconocido, el África que comenzaba a modernizarse pero cuya modernidad se mezclaba constantemente con la cultura ancestral, con las religiones antiguas, con las creencias en espíritus de la noche, brujería y otros asuntos sobrenaturales. Y al mismo tiempo, enfrenta al lector a cuestionamientos importantes. Nos obliga a preguntarnos ¿qué hubiera hecho yo en esas circunstancias?

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Cuento negro para una negra noche. Clayton Bess. Ilustraciones de Manuel Ahumada. Traducción de Rafael Segovia Albán. Fondo de Cultura Económica. Colección A la Orilla del Viento. México. 78 páginas.

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Este libro se puede leer en las bibliotecas públicas de Coahuila.

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domingo, 27 de mayo de 2012

Los vampiritos y el profesor, de Francisco Serrano





[Literatura Infantil]

Los vampiritos y el profesor
de Francisco Serrano

Jesús Guerra

El profesor Persiles Tarantado es un químico que trabaja en un laboratorio de análisis clínicos, pero de noche trabaja en un mínimo laboratorio que tiene montado en el baño de su casa, con la intención de encontrar una sustancia que, mezclada con la sangre humana, reduzca la necesidad de comer: un plan excelente, piensa él, para eliminar las crisis de alimentos en nuestro planeta.

Una noche, al llegar a su casa, encuentra un mensaje del servicio de correos, en el que le avisan que a la mañana siguiente le entregarán unas cajas que le llegaron del extranjero. El profesor se sorprende porque no conoce a nadie ni tiene parientes lejanos en el extranjero, pero se le olvida el asunto mientras sigue sus experimentos en su baño-laboratorio.

Sin embargo, a la mañana siguiente le llegan las cajas. Dos. Grandes. Cuando las abre se sorprende aún más: en una hay un muñeco que parece realmente un niño, y en la otra, una muñeca que parece niña de verdad. ¿Y esos envíos qué significan? Por suerte encuentra también una carta en que se le explica que una familia en apuros de Rumania, le manda a sus hijos para que se haga cargo de ellos, y le agregan un cheque ni más ni menos que por un millón de dólares… para que se ayude con los gastos… Así que los muñecos no parecen niños, sino que son niños que parecen muñecos. Y para cuando el profesor termina de leer la carta, los niños ya están despiertos y a su lado, llamándolo «tío». Los niños se llaman Kiria, ella, y Lop, él. Luego le cuentan la historia de su familia y el profesor se da cuenta que los niños, que son muy simpáticos, son en realidad vampiros. ¡Menudo problema en el que se encuentra el profesor Tarantado!

¿Quieres saber en qué termina esta historia? Ven a las bibliotecas de Coahuila y pídelo para que lo puedas leer. Es muy breve y divertido, y las ilustraciones, de Claudia Legnazzi, son estupendas.

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Los vampiritos y el profesor, de Francisco Serrano; con ilustraciones de Claudia Legnazzi. CIDCLI / CONACULTA. México, 1998. 36 págs.

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viernes, 11 de mayo de 2012

La cena con el tío Enrique, de Bénédicte Froissart




[Literatura Infantil]

La cena con el tío Enrique
de Bénédicte Froissart

Jesús Guerra

A los tres niños les encanta cuando su tío Enrique se queda en su casa a cuidarlos, porque juega con ellos y les cuenta chistes y cuentos, pero esta noche el tío Enrique ha ido a cenar con los padres de los niños, así que la cena es mucho más «seria», más «adulta», y los niños no tienen más remedio que sentarse a la mesa con sus padres y su tío a cenar.

El tío incluso ha llegado con traje, muy serio. Bueno, no tanto, porque al quitarse el saco los niños ven que su camisa, de cuadros grandes, tiene en el centro de cada uno de los cuadros el dibujo de una gallina, y se trata de gallinas de diferentes colores.

En medio de la muy seria cena, en la que el padre de los niños platica con el tío de los niños, los niños ven que una de las gallinas comienza a moverse y picotea la panza de su tío, el cual, claro está, se rasca. Los niños se ríen y los padres, por supuesto, no entienden nada; pero esto es sólo el principio. Un rato después, todas las gallinas de colores de la camisa del tío Enrique han salido de sus cuadritos y han inundado la mesa, con lo cual empieza un relajo fenomenal.

Este libro, divertidísimo y ganador de varios premios, fue escrito por Bénédicte Froissart, y fue ilustrado por Pierre Pratt con unas pinturas sensacionales. No se lo pierdan. Está recomendado, sobre todo, para niños de entre seis y nueve años de edad, pero en realidad lo pueden disfrutar incluso los papás de los niños.

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La cena con el tío Enrique, de Bénédicte Froissart; con ilustraciones de Pierre Pratt; traducción al español de Francisco Segovia. Fondo de Cultura Económica, Colección Los Especiales de A la Orilla del Viento. México, 1992. 32 págs.

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Este libro se puede leer en algunas de las bibliotecas públicas de Coahuila.
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sábado, 5 de mayo de 2012

El país de las cosas perdidas, de Ángela C. Ionescu




[Literatura Infantil]


El país de las cosas perdidas,
de Ángela C. Ionescu

Jesús Guerra

El país de las cosas perdidas es un librito espléndido que reúne seis cuentos de la autora, Ángela C. Ionescu, una escritora española, hija de padre español y madre rumana (de hecho, ella nació en Bucarest, Rumania, pero desde muy chica se fue a vivir a España en donde estudió); es doctora en Filosofía y Letras, y siempre ha trabajado en cuestiones relacionadas con la educación y con la literatura, especialmente la literatura infantil y la juvenil. Los cuentos de este libro son «El país de las cosas perdidas», que le da el título al libro; «El cuadro»; «La cometa azul»; «El pan de Andrés»; «La caza» y «La torre de las horas». Hay que apuntar que éste es un librito tan pero tan bueno que se ganó el Premio Europeo de Literatura Juvenil Ciudad de Trento.

«El país de las cosas perdidas» nos narra la pequeña aventura de un niño que escala un pequeño monte que está muy cerca del pueblo en donde vive, y encuentra un lugar en donde están muchas cosas que ya no existen en su tierra. Pero él no lo sabe. Cuando se va de ahí y luego intenta regresar se da cuenta que eso no es tan sencillo... como si el país de las cosas perdidas fuese un lugar perdido también.

En «El cuadro», una niña entra de pronto, mágicamente, al mundo de un cuadro que tiene en su recámara, en donde se ve una casita en un bosque. Y en esa casita vive otra niña y se hacen amigas. «La cometa azul» nos narra la historia de un niño que hace una gran cometa y aunque en un principio no logra echarlo a volar, logra, gracias a un joven que lo aconseja, echar a volar su imaginación.

«El pan de Andrés» nos relata la historia de un niño que quiere ser labrador y cómo, con esfuerzo y tesón, y también con la ayuda de su padre y de otros labradores del lugar, logra sus objetivos. Y lo hace tan bien y es tan serio en su trabajo, que hasta una fiesta local se crea para recordar sus hazañas.





«La caza» nos cuenta, muy brevemente, la desilusión de un niño que ama a los animales cuando se da cuenta lo que significa la cacería al acompañar a su padre y a un tío a un fin de semana de caza.

«La torre de las horas», el cuento más extenso del libro y el más detallado, es la aventura de 24 horas de un niño, la cual comienza cuando él decide subir a la famosa Torre de las Horas, que está en las afueras del pueblo en donde vive, una torre a la que nadie va porque creen que es sólo la torre en donde está el viejo reloj que marca las horas con música. Todos conocen la música de cada una de las horas del día (pues hay una música especial para señalar cada hora), y todos ven la torre desde el pueblo, pero nadie le da la verdadera importancia que tiene. Y cuando este niño entra a la torre y sube sus altísimas escaleras, se encuentra con una sorpresa mágica y fascinante, que le permite ver la realidad de otra manera.

Los seis cuentos de este libro mágico están llenos de imaginación y fantasía y, al mismo tiempo, están escritos con la intención de que no perdamos de vista la realidad, pero para que la miremos con otros ojos. De manera especial, estos cuentos invitan a sus lectores, a apreciar y a amar la naturaleza y, sobre todo, a los animales.

En este libro no hay batallas, no hay pleitos, todos sus cuentos son como pequeños viajes de descubrimiento.  Muy, muy, muy recomendable. Ojalá lo disfruten tanto como yo.

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El país de las cosas perdidas. Ángela C. Ionescu. Ilustraciones de Carmen Andrada. Editorial Gondomar. Colección El Dado Loco. México, 1986. 120 págs.

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Este libro se puede leer en las bibliotecas públicas de Coahuila.

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