La fórmula del doctor Funes
de Francisco Hinojosa
Jesús Guerra
Martín es un niño de 11 años a quien sus papás le
regalaron un telescopio. La intención de sus papás era que Martín mirara las
estrellas y los planetas, pero a Martín le entretiene mucho más enfocar su
telescopio a la calle y a los edificios que están frente al suyo. Se entretiene
mucho espiando escenas chuscas, hasta que un día dirige su telescopio a una
ventana en donde ve a un señor de unos 60 años que está preparando algo, y
aunque al principio Martín cree que se trata de la comida, después se da cuenta
que se trata de algo más por algunos ingredientes asquerosos.
Martín ve que el señor le da unas gotas de su extraño
caldo a un gato grande. Al día siguiente, Martín ya no ve al gato en el
departamento, pero sí ve a un gatito. Y ve que el señor está muy contento. A
Martín le da mucha curiosidad ver ese departamento completo y lo único que se
le ocurre es ir directamente con el pretexto de ver si tiene un gato que le
venda. Pero el señor, que resulta ser el doctor Funes, es muy listo y pronto
descubre la mentira de Martín, y éste termina por decirle la verdad, que lo
espió con su telescopio. Al doctor Funes le resulta muy simpático Martín, y
decide contarle la verdad: descubrió una fórmula para rejuvenecer, así que el
gato grande y el gatito que Martín vio son en realidad el mismo gato. Y el
doctor le confiesa a Martín que piensa tomar de su fórmula y convertirse en un
muchacho de unos 18 años, y lo invita que pase al día siguiente a su departamento
a ver el resultado.
Pero cuando al día siguiente llega Martín al departamento
del doctor Funes, quien le abre la puerta es un niño, más o menos de su misma
edad. ¡Él es el doctor Funes!, pero no calculó bien la dosis al tomarla. Sin
embargo, al doctor no parece importarle el error, está encantado de ser un niño
otra vez, y sabe que su error se corregirá con el tiempo. El doctor le pide a
Martin que lo llame Pablo, pues ése es su nombre, y juntos inventan una mentira
para que Pablo se pueda quedar una noche en la casa de Martín. Y luego inventan
otra, para que se pueda quedar una temporada, porque resultaría muy raro que un
niño viviera solo.
![]() |
Ésta era la portada anterior. Es la misma ilustración pero, si se fijan, hay pequeñas variaciones. |
A Pablo a veces se le olvida que es un niño, y sorprende a
la mamá de Martín cuando le pide café negro en el desayuno, y cuando se pone a
leer el periódico y comenta noticias que nomás los adultos entienden. Va con
Martín a la escuela, y molesta a los maestros porque en muchas materias sabe
más que ellos. Así comienzan las aventuras de Martín y de Pablo, que se van
complicando, por ejemplo, cuando Pablo convierte a la maestra de biología en
una niña de ocho años. Y también, cuando se dan cuenta que el acérrimo enemigo
del doctor Funes, un tipo llamado el doctor Moebius, le roba el cuaderno en
donde tenía apuntada la fórmula de la juventud instantánea.
Ya no les voy a contar más, para que ustedes puedan
descubrir lo que sucede cuando lean el libro. La verdad es que es
divertidísimo. Ustedes ya conocen otros libros de este autor, Francisco
Hinojosa, es el mismo de A golpe de calcetín, La peor señora del
mundo y Léperas contra Mocosos, que ya hemos comentado aquí, entre
muchos otros libros más. Y les recomiendo que se den prisa en leerlo, o en
releerlo si ya lo conocen, pues este librito ya ha sido adaptado al cine y está
en proceso de producción, lo que quiere decir que en muy pocos meses más
podremos gozar también de la película. Pero lean el libro primero, ya verán que
lo van a disfrutar mucho. Además, podrán disfrutar de las maravillosas
ilustraciones de Mauricio Gómez Morín.
. . . . . . . . . . . . . . .
La fórmula del doctor Funes. Francisco Hinojosa. Ilustraciones
de Mauricio Gómez Morín. Fondo de Cultura Económica. Colección A la Orilla del
Viento. Clasificación: Para los que leen bien. 1a ed., 1992; 2a
ed., 1994; 16a reimpresión, 2012. 100 págs.