De mano en mano
de Alicia Molina
Jesús Guerra
De mano en mano es
un libro de la escritora mexicana Alicia Molina, que quizá pueda clasificarse
de dos maneras: o bien es un libro de cuentos, los cuales tienen un par de
relaciones entre sí, como ciertos personajes que aparecen en más de una narración,
y un objeto que encontramos en todos los relatos y así les da unidad, o bien
puede verse como una novela, aunque no una tradicional, más bien episódica y
fragmentaria. El libro, en realidad, se encuentra en el límite entre estas dos
clasificaciones, que a la hora de la hora no es tan importante como el hecho de
leer el libro y disfrutarlo.
Es un libro de la colección
A la Orilla del Viento, del Fondo de Cultura Económica, y tiene el lomo verde,
lo que significa que pertenece a la serie Para los que leen bien, que a
su vez quiere decir que es para chavos de 9 o 10 años en adelante, pues es la
edad de los personajes principales de estas narraciones.
En el cuento 1 (o capítulo
1, si terminan opinando que este libro es una novela), la protagonista es
Mariana, quien lo que más desea (de momento) son unos tenis nuevos, y lo que
hace para conseguirlos está mezclado con su cambio de turno en la escuela, del matutino
al vespertino, hacer mandados, cuidar a su bisabuela, y otras tareas, pues las
cosas en su familia cambiaron desde que su papá se fue a trabajar al otro lado.
En el 2, el personaje central es Toño, para quien el futbol lo es todo, y es
bastante bueno, pero un día su vida cambia cuando una patada en un partido le
quiebra una pierna, y se da cuenta de que, por lo menos por un buen tiempo,
tendrá que replantearse sus prioridades.
En el número 3, Sofi, casi
sin querer, comprende que lo que más quiere es una mascota, y no una
cualquiera. Así que debe ingeniársela para crear un elaborado plan para lograr
su objetivo. En el 4, el protagonista es Pablo, para quien el 10 de mayo es un día
difícil, porque su mamá no está con él, no porque haya muerto, hay un motivo
interesante para esa separación, sin embargo, le molesta participar en los
ensayos de los bailables para el Día de la Madre, pues su mamá no los verá...
pero esta circunstancia le da la oportunidad de reencontrar a sus papás de otra
manera.
En el 5, Felipe, el Güero,
y su familia se cambian de casa. Él es el más chico de todos sus hermanos y
quizá al que más le afecta el cambio, pero no por mucho. Sale a buscar chavos
de su edad para entablar amistad y se encuentra con una jovencita asombrosa. En
el 6, Emilia quiere algo nuevo e interesante para aprender, y lo que se le
ocurre es, por lo menos, sorprendente. En el 7, Manuel, el Grillo, tiene
una vida difícil, va a la escuela y además trabaja, le echa ganas, pues. Y
aunque su recompensa no es, tal vez, lo que uno esperaría, la verdad es que es
magnífica.
En el 8, Lucía y su mamá
viven con muchas limitaciones, por eso el gran deseo de la niña es tener una
fiesta de cumpleaños con amigos y pastel. Ya verán todo lo que tiene que hacer
para lograrlo. En el 9, David logra, luego de varios obstáculos, asistir a una
de las fiestas tradicionales de su familia, en el pueblo donde viven sus
abuelos. Y termina aprendiendo mucho más de lo que esperaba. En el 10, Rebeca y
sus amigas entran a un concurso escolar en el que deben crear y representar una
obra de teatro en la que aparezcan sus personajes de cuento preferidos. Y lo
que hacen no sólo es espectacular sino sumamente divertido.
Además de la estructura del
libro (cuentos encadenados o novela episódica), y de los interesantísimos y
entrañables personajes, lo que más me llama la atención es la manera en que
están escritas las narraciones, pues no sólo nos cuentan lo que los personajes
quieren y lo que hacen para lograrlo, sino que esas actividades están
irremediablemente entretejidas a todas las que realizan en su vida diaria: hacen
mandados, cuidan a familiares, comen en familia, tienen conversaciones con sus
amigos, sus hermanos, sus papás y sus abuelos, van a la escuela, pasean por
calles y parques, hacen la tarea, trabajan y, sobre todo, aprenden. Son
personajes vivos, y todo lo que les sucede y lo que ellos mismos hacen que
suceda es eso, la vida.
Además de que este libro es
muy entretenido, entrañable y satisfactorio, las ilustraciones de Víctor García
Bernal son interesantes, panorámicas, complejas, personales, con una estética
particular y muy efectiva, realmente llamativas.
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De mano en mano.
Alicia Molina. Ilustraciones de Víctor García Bernal. Fondo de Cultura
Económica, colección A la Orilla del Viento. Clasificación: Para los que leen
bien. 1a. Ed.: 2024. México. 182 págs.
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