jueves, 15 de enero de 2026

El alma de las cosas, de Gabriela Peyron

 



El alma de las cosas
de Gabriela Peyron
 
Jesús Guerra
 
El alma de las cosas es el título perfecto para esta colección de cuentos, pues describe muy bien la perspectiva de los 17 breves e interesantísimos relatos que la componen, en su mayoría de corte fantástico (no confundir con el género de fantasía. Les aconsejo buscar las definiciones de ambos géneros para que comprendan bien las diferencias: literatura de fantasía y literatura fantástica).
 
1. Aldaba
En este cuento es la aldaba la que narra la historia (si no saben lo que es, les apunto aquí lo que dice el diccionario de la Real Academia Española: “Pieza de hierro o bronce que se pone a las puertas para llamar golpeando con ella”), y, consciente de que ha pasado de moda, se lamenta de haber quedado convertida en un simple adorno, uno, además, sin importancia, pues nadie le presta atención. Dice, con razón, que incluso la palabra que la nombra está en desuso. Hasta que sucede algo inesperado...
 
2. Jaula
En mitad del parque de la ciudad hay una jaula enorme, vacía y en ruinas. Algunas personas dicen que fue un invernadero, otras que fue un aviar. Varios niños que juegan por ahí, logran entrar, exploran y se ponen a jugar. Pero algo extraño sucede... Este cuento misterioso se encuentra a medio camino entre el cuento fantástico y el de terror. Sensacional.
 
3. El cuadro
El narrador es un cuadro de un museo. Describe el desfile de personas que pasan frente a él, y frente a todos los demás cuadros, durante todo el día, y sus reacciones. Pero al llegar la noche, el museo cierra sus puertas, se apagan las luces y empieza la verdadera magia. Es una variación a esa ¿fantasía? de que los objetos cobran vida cuando no los observamos...
 
4. La escoba
Este es otro cuento fantástico, más allá del hecho de que sean los objetos los que narran y protagonizan la historia. El narrador es un artefacto de limpieza que junto con otros hablan mal de la escoba, pues dicen que es caprichosa e impredecible. Más adelante descubrimos el motivo. Es un relato delicioso.
 
5. El autómata
El señor Gilberto Audín es un maestro relojero y su pasión es construir autómatas (yo ya les ayudé con la definición de aldaba, así que ustedes tendrán que consultar autómata). Su museo es visitado por personas de todo el mundo. Sus autómatas son famosos. Tiene un pastelero, un escribano y un trapecista, entre ellos, y también una gallinita que es un prodigio. Mueve las alas, bebe agua, pone huevos. Hasta que en una función la gallinita se queda paralizada. ¿Será sólo una falla mecánica? Este cuento responde, a su manera, a otra de las preguntas que acostumbramos hacernos acerca de las cosas.
 
6. La botella
Este es un cuento fantástico estupendo en el que los deseos y las acciones de los personajes más disímbolos se entrecruzan de maneras extraordinarias: una efrit, un genio, una botella, un biólogo y hasta un insecto. Otro relato delicioso.
 
7. La manzana
Otro cuento fabuloso, en sus dos sentidos. Una manzana roja lucha por quedar hasta arriba del montón en el mercado. Hace un esfuerzo por ser bella y lucir sabrosa. Una señora la compra y se la lleva a su casa. La manzana no tiene idea de lo que le depara el destino.
 
8. La piedra negra
Interesantísimo relato que mezcla elementos del cuento fantástico y del de misterio, contado en dos momentos históricos distintos y hasta en dos dimensiones diferentes, relacionado con el secreto de un faraón, y, miles de años después, con el misterio de la momia del faraón. Estupendo y muy bello.
 
9. Obras completas
Este es un cuento divertido y juguetón, aunque en el fondo tal vez sea algo triste. En una biblioteca con pocos usuarios algunos libros conversan, y por supuesto hablan desde la perspectiva de las obras que contienen. Uno dice que, si nadie los lee pronto terminarán por morir. En el grupo hay novelas, ensayos de filosofía y de adivinación, y también está uno con las obras completas de un premio Nobel. De pronto, llega una chica, una “candidata”, dicen ellos... y claro, sucede lo impensable. Un relato formidable.
 
10. Zapatos
Es un cuento muy bonito, extraño y con un final particularmente ambiguo que admite varias interpretaciones. Trata de un cuadro de Vincent van Gogh. Está contado también en varios tiempos, en el pasado cuando el pintor realizó la pintura de sus zapatos, y muchos años después, cuando un niño admira el cuadro en un museo. Y entonces, como en los otros relatos del libro, sucede algo que nos hace entender esta historia de una manera diferente. La verdad es que se trata de un cuento espléndido.
 
11. Luna
Luna es un cuento poético que nos permite ver la luna en las noches de una ciudad, y también lo que la luna observa. Al final descubrimos quién es el personaje que le habla de tú a la luna. Tremendo.
 
12. El muro
Es más bien una estampa y su contexto, un muro ruinoso y solitario en medio de un baldío y las cosas que de él se dicen, o sea, todo lo que el muro nos dice a nosotros.
 
13. Tino
Tino es el muñeco de un ventrílocuo. La historia principal se desarrolla años después de la muerte del dueño de Tino, cuando nos enteramos del extrañísimo destino del muñeco. Y esto, a su vez, nos obliga a reflexionar en el destino de los objetos que poseemos. Excelente.
 
14. El espejo
El personaje principal es un gran espejo que se encuentra semiolvidado en una de las muchas recámaras de un castillo. Lo peor está por venir. Es un cuento extraño, muy bonito, con la característica de ser triste y esperanzador al mismo tiempo, además de misterioso. Es otro ejemplo de relato fantástico, a medio camino entre el cuento de hadas y, a su manera, el cuento de terror.
 
15. La nube
Un relato espectacular, no sólo por lo que sucede sino por cómo está contado. Tiene diversos puntos de vista, incluido el de la nube, y el texto nos obliga a pensar en las perspectivas contrapuestas de las expectativas y las experiencias.
 
16. Tarjeta postal
El personaje principal es una joven que es aprendiz de bibliotecaria. Cuando le piden que limpie el área de los libros antiguos encuentra una misteriosa tarjeta postal entre las páginas de uno de los volúmenes, que la conduce a una revelación inesperada. Es un cuento fantástico fascinante.
 
17. Sueños
Este relato empieza casi como un ensayo acerca, por supuesto, de los sueños, y plantea algunas preguntas interesantísimas. Y luego nos muestra una suerte de ejemplo alarmante.
 
Hay que señalar que las ilustraciones del libro son muy adecuadas no sólo por sus temas, sino porque son tan inquietantes y ambiguas como los relatos a los que acompañan.
 
Gabriela Peyron nació en la Ciudad de México. Ha sido bibliotecaria, maestra de literatura, correctora de estilo y traductora. Tiene publicados más de una veintena de libros infantiles y ha recibido importantes premios.
 
Raquel Labrador es una ilustradora española. En 2011 obtuvo la beca de residencia del FONCA y desde entonces vive en la Ciudad de México. Es maestra, dibujante e ilustradora.
 
Me parece un volumen sumamente interesante, inteligente y disfrutable, pero su contenido es de esos que no son para leerse de manera superficial. Son cuentos para leerse con atención, para releerse, y tal vez para ser comentados con alguien que los haya leído también.
 
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El alma de las cosas. Gabriela Peyron. Ilustraciones de Raquel Labrador. Fondo de Cultura Económica, colección A la Orilla del Viento. (1a. ed. 2022; 3a. reimpresión 2025.) Clasificación: Para los que leen bien. 80 págs. Existe edición digital.

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martes, 30 de diciembre de 2025

Cómo cuidar un ángel, de Chihiro Nakagawa

 




Cómo cuidar un ángel
de Chihiro Nakagawa
 
Jesús Guerra
 
Éste es un libro breve, aunque tiene 96 páginas (no numeradas, para no interferir con las numerosas ilustraciones de la propia autora), porque está destinado a los que empiezan a leer. Y la historia, a su manera, es asombrosa y sumamente disfrutable.
 
Todos los amiguitos de Sachi tienen mascotas (un perro, una gata, una paloma, un gallo, una tortuga...), pero ella no. Su mamá no quiere mascotas porque, dice, viven en una casa muy pequeña y los animales son sucios. Un día, paseando por el campo, Sachi encuentra un ángel, que es un ser pequeñito y volador. Y con el ángel llega el primer problema, ¿cómo cuidar de él? Busca información, pero no encuentra nada sobre el tema. Sachi toma una caja de galletas y la decora, además le pone una camita para su ángel. Pero Sachi no sabe qué comen los ángeles hasta que se le ocurre preguntárselo, y la respuesta la deja sorprendida: historias.
 
Con el paso de los días, Sachi se da cuenta, experimentando un poco, de que a su ángel no le gustan las historias que vienen en libros, sino las que ella le cuenta de lo que le sucede en su vida de todos los días. Estas historias lo dejan satisfecho. Sachi y su ángel juegan a perseguirse y ella está encantada, lo único que le preocupa es que el angelito sólo aparece cuando ella está sola.
 
Un día llega a la escuela una nueva compañerita llamada Luz. La llegada de la nueva niña cambia las dinámicas entre Sachi y sus amigos, y como ella anda preocupada, también cambia la dinámica entre Sachi y su angelito... Pero de lo que sucede después ya no les puedo platicar nada, para que ustedes lo descubran al leer este librito delicioso, que a mí me sorprendió y me gustó muchísimo. Las ilustraciones que acompañan al texto son sencillas pero muy precisas, y, la verdad, encantadoras.
 
Chihiro Nakagawa es una reconocida artista japonesa. Con este libro ganó el IX Premio del Libro Ilustrado Japonés.
 
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Cómo cuidar un ángel. Chihiro Nakagawa. Traducción de Jaime Barrera Parra. Fondo de Cultura Económica, serie A la Orilla del Viento. Clasificación: Para los que empiezan a leer. 1a. ed. en japonés, 2002; 1a. ed. en español, 2008; 13a reimpresión, 2025. 96 págs.
 
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sábado, 20 de diciembre de 2025

Víboras vivas, de Hazel Townson

 




Víboras vivas
de Hazel Townson
 
Jesús Guerra
 
Ya las primeras líneas nos dan el divertido tono de este cuento: “Los padres de Bertín Bracho querían que, de grande, su hijo fuera neurocirujano. Pero Bertín tenía otros planes. ¡¿Por qué no mejor encantador de serpientes?!” Cuando sus padres le regalaron un libro de ciencia acerca de las maravillas del cerebro humano, Bertín se lo vendió al más inteligente de sus compañeros, llamado Sabihondo Pestaña, y con el dinero fue a una tienda de mascotas a comprar una víbora. Y con tanto tino la seleccionó que resultó ser la única víbora mágica que había en el establecimiento comercial.
 
Si al cuadro básico de personajes (Bertín, sus papás y su nueva víbora) agregamos al mago Mencos, que llega a recuperar a su víbora perdida, a la tía abuela Alicia, que llega a instalarse una temporada en la casa de Bertín, y a una maestra convertida en caja de chocolates, tenemos una muy buena receta para una historia caótica y sumamente entretenida.
 
Ya no les cuento más porque el cuento, en realidad, es muy breve pues está destinado a los que están aprendiendo a leer. Lo que sí les puedo decir es que se van a divertir mucho leyéndolo. El libro está repleto de sensacionales ilustraciones, del artista inglés Tony Ross, las cuales son muy sencillas, pero increíblemente expresivas y muy divertidas en sí mismas.
 
La autora, Hazel Townson, nació en 1928, en Inglaterra, y murió en 2010. Escribió poesía, cuento, novela y guiones para programas infantiles. Publicó más de 70 libros y fue muy reconocida. Lamentablemente, en español tenemos muy pocas traducciones de su obra. Así que aprovechen y lean este librito que sí se consigue con facilidad.
 
Tony Ross, el ilustrador, nació en 1938, en Londres, Inglaterra. Ha trabajado como diseñador gráfico, director de arte en una agencia publicitaria y profesor. Además de escribir e ilustrar sus propios libros, ha ilustrado los de otros autores, como la propia Hazel Townson y Roald Dahl.
 
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Víboras vivas. Hazel Townson. Ilustraciones de Tony Ross. Traducción de Joaquín Díez-Canedo F. Fondo de Cultura Económica, serie A la Orilla del Viento. Clasificación: Para los que están aprendiendo a leer. 1a. ed. en inglés: 1991; 1a. ed. en español: 1995; 2a. ed. 2022; 1a. reimpresión: 2024. 70 págs. Se consigue en edición digital.

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domingo, 30 de noviembre de 2025

Erizo, de Sandra Siemens

 



Erizo
de Sandra Siemens
 
Jesús Guerra
 
He leído y recomendado aquí dos libros infantiles de la escritora argentina Sandra Siemens, Kanghuru y el libro de cuentos El bandido de los mares (las ligas están al final de esta reseña), los cuales me dejaron gratamente sorprendido por su enorme calidad y porque son lecturas sabrosísimas. Así que decidí leer una novela de la misma autora, pero ahora para jóvenes, y me encontré con Erizo (un libro para lectores de 12 años en adelante), el cual, y eso ya no es una sorpresa con Sandra Siemens, me ha vuelto a dejar asombrado y feliz. Y mi reacción al finalizar el libro fue la misma que con Kanghuru y El bandido de los mares, tan pronto leí la última página, regresé a la primera y me puse a leerlo de nuevo.
 
La narradora de la historia es Lara, una jovencita de 12 años que vive en un pueblo de la Argentina con sus papás, Isabel y Juan, con su hermano, Dante, y su abuela, Dorita. Pero resulta que la abuela tuvo, años atrás, un ACV (un accidente cerebrovascular) que la dejó con un brazo y una pierna paralizados, y con problemas para hablar, y aunque en un principio tuvo rehabilitación y llegó a expresarse bien de nuevo, con el tiempo simplemente dejó de hablar, no se trataba de que no pudiera hacerlo, según les explicó un médico en su momento, sino más bien que no sentía el deseo de hacerlo, como si la señora simplemente se hubiera ido marchitando. Así que, para Lara, que casi toda su vida la había visto en esa condición, su abuela era prácticamente un mueble. En las mañanas ayudaba a su madre a levantarla, arreglarla, sentarla en su silla de ruedas y colocarla junto a la ventana, y por las noches ayudaba a acostar a la abuela, una persona de su familia que prácticamente no existía, aunque había que atenderla.
 
Un día, Dante enfermó de algo que le producía fiebre y problemas para respirar, y sus papás lo llevaron al hospital, y de ahí lo trasladaron en ambulancia a un hospital de la ciudad, así que sus papás tuvieron que irse también, y dejaron a Lara al cuidado de su abuela. En teoría esto duraría sólo un par de días. Y como Lara no podría sola con los cuidados de su abuela, le pidieron a Rosa, la vecina, que ayudara a Lara a acostar y levantar a la abuela, y que les llevara de comer.
 
El primer día que Lara estuvo sola con su abuela sucedió algo (que no les voy a revelar) que tuvo un efecto sorprendente: la abuela empezó a hablar de nuevo, pero en otro idioma que Lara no entendía (después se enteró de que era francés). Lara estaba aturdida, y cuando llegó Rosa en la noche para acostar a la abuela, ésta dejó de hablar. Más tarde, Lara se dio cuenta de que su abuela estaba inquieta y le llamó al médico (su papá le había dejado el número de teléfono en la puerta del refrigerador por si se requería) y al llegar el doctor resultó ser doctora, June, una mujer haitiana, que llegó a la casa acompañada de su hija, Maureen.
 
A lo largo de los siguientes días (pues Dante seguía enfermo y los padres de Lara tardaban más de lo esperado en regresar), Lara y Maureen se hicieron amigas, aunque al inicio la relación fue complicada, y como Maureen habla francés (recuerden que es de Haití), ella platicó con la abuela de Lara. Por medio de estas conversaciones y gracias a unas antiguas cartas de su abuela que encontró Lara, las dos jóvenes empezaron a descubrir aspectos interesantísimos de la vida de la abuela en su juventud (esto es fascinante, entre otras cosas, porque, claro, a la mayoría de los niños y los jóvenes no se les ocurre preguntarse cómo fueron sus padres y el resto de sus familiares mayores cuando eran jóvenes), y esto a su vez le permitió a Lara descubrir acontecimientos de la historia de su familia sucedidos antes de que ella naciera. Pero esta novela nos cuenta, también, el descubrimiento de Lara de algunas partes de la historia de Haití y de su cultura, del racismo de algunas personas del pueblo, y de lo que facilita o complica las relaciones familiares y de amistad.
 
Erizo toca temas importantes y entreteje varias historias con delicadeza y maestría, y el resultado es una novelita divertidísima, pero con elementos dramáticos, nostálgicos y emocionales cuya lectura, además de hacernos reflexionar, nos proporciona un enorme placer. Definitivamente, Sandra Siemens es una autora de un gran talento a la que hay que leer.
 
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Erizo. Sandra Siemens. AZ Editora. Buenos Aires, 1a. ed. impresa: agosto de 2024; 1a. ed. digital: septiembre de 2024. 82 págs.
 
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viernes, 14 de noviembre de 2025

El bandido de los mares, de Sandra Siemens

 



El bandido de los mares
de Sandra Siemens
 
Jesús Guerra
 
Quienes hayan leído mi comentario de Kanghuru, de Sandra Siemens (la liga está al final de esta reseña), se habrán dado cuenta de que es un libro que me encantó, me voló la cabeza o me dejó tonto, como quieran expresarlo, tanto por la historia que cuenta como por el estilo de la autora. El libro es inteligente, tierno, nostálgico y divertido, entre otras cosas. Así que me he dado a la tarea de conseguir más obras de esta extraordinaria escritora argentina, y hoy les comento su libro El bandido de los mares, publicado por primera vez en 1993, el cual está compuesto por cuatro cuentos que, para no variar, me han encantado también: “El bandido de los mares”, “La señora”, “G & G” y “Una nariz congestionada”, y confirman que mi descubrimiento (algo tardío, obviamente) de la obra de esta narradora, y espero que también de ustedes, ha sido un acontecimiento muy afortunado.
 
El bandido de los mares
Los hermanos Sofía y Lucas ven una película de piratas llamada precisamente El bandido de los mares, pero no se ponen de acuerdo en su interpretación de lo que ven, para Sofía es, sobre todo, una historia de amor, y para Lucas una de aventuras. Lucas opina que Sofía nunca le entiende a las películas y se sale a jugar al patio, mientras Sofía se pone a verla por quinta vez. Hay una frase, dicha en la película por el pirata Sir Thomas a “una señorita española de vestido verde que había salido de Cádiz para llegar a La Habana pero no había llegado”, que desencadena el acontecimiento central de la historia.
 
Mientras Sofía ve la película su ojo derecho se va hinchando hasta ponerse como un huevo, va al baño a mirarse en el espejo y lo que ve la deja asombrada, y a nosotros también.
 
Se trata de un cuento muy eficaz, y por supuesto divertidísimo. Además, entre otros temas, trata de uno particularmente interesante, el hecho de que cada lector de libros, o espectador de cine, o testigo de la realidad, interpreta de manera personal lo que lee, escucha y ve.
 
La señora
El narrador de este cuento es el hermano mayor, y dice que su hermano menor siempre ha sido un estúpido. La madre lo defiende diciendo que está chiquito, pero el mayor no está tan seguro, piensa que cuando su hermano crezca dirá estupideces mayores. Dice que cuando a su hermanito se le mete una idea en la cabeza, es muy terco, y que eso sucedió con el incidente de “la señora”. Explica que la señora era la reproducción de un cuadro famoso que tenía su mamá en su oficina de la casa. Era el retrato de una mujer horrible (la descripción del cuadro es una maravilla), firmado por un tal Picasso. Y sí, esa mujer era horrible, pero de ahí a creer todo lo que su hermanito decía de la señora, había un trecho muy largo...
 
La primera vez que su hermanito acusó a la señora de ser culpable de algo fue el día que desaparecieron las milanesas. Ese día su mamá tenía que salir y les avisó que había dejado milanesas en el refri. Cuando el papá, muy contento, porque le encantan las milanesas, fue a sacarlas del refrigerador, encontró que sólo había un pedazo de milanesa, y además mordido. En ese momento el hermanito lo soltó por primera vez: "¡Fue la señora!" Y para demostrarlo, condujo a su hermano y a su papá hasta la oficina de la mamá para que vieran que en el cuadro de la señora había migajas... A partir de aquí todo empeoró, pues para el hermanito la culpable de todo era siempre la señora... hasta que incluso el hermano mayor, aterrorizado, se convenció.
 
Está claro que ya no les puedo contar nada más, pero les aseguro que es un cuento delicioso, interesantísimo, misterioso, con elementos de terror, muy inteligente y muy divertido, pues lo que más sobresale, además de los momentos de pánico, es el estupendo sentido del humor. Es una maravilla, otra maravilla de esta autora estupenda. La imaginación es el elemento clave, y la de la autora está desbocada.
 
G & G
O sea, G y G, que representan las iniciales de los nombres Gustavo y Germán, que son gemelos idénticos. Y siempre hacen lo mismo. Cuando hablan, se quitan uno al otro las palabras de la boca. Pero hay una diferencia: Gustavo sabe soñar y Germán no. Cada día de la semana, Gustavo lo dedica a un tipo de sueños. Germán sólo duerme, y le tiene envidia. Pero un día Gustavo se da cuenta de que está ocurriendo algo extraño, pues al parecer Germán le está robando sus sueños.
 
Otra muestra de literatura fantástica con el sello de la autora. Además de imaginativo y sorprendente, este cuento es bello, emocionante y poético.
 
Una nariz congestionada
El Sr. Grannapia es un hombre grande, en todos los sentidos, desde sus ideas hasta su nariz. Es inmenso. Una mañana sube a su gran auto, con chofer, y parte a su oficina. Por su parte, el Sr. Zito es un hombre pequeñito. Todo él y a su alrededor, incluida su casa, su esposa, sus hijos y su carro son pequeños. Esa mañana salen en su auto para ir de vacaciones. Por cosas del destino, en un semáforo del centro de la ciudad, quedan uno al lado del otro, el carrazo del Sr. Grannapia y el carrito del Sr. Zito. Y al otro lado del auto enorme, una camioneta cargada de gallinas. Y en este momento sucede lo increíble...
 
Todos los calificativos que les quieran dar a los tres cuentos anteriores, hay que aplicárselos a este cuento, y agregarle el de surrealista. Es un cuento de una imaginación desatada que nos ayuda a liberar la nuestra. Divertidísimo.
 
El libro está acompañado de unas ilustraciones fabulosas de Virginia Piñón, artista argentina nacida en Buenos Aires en 1966.
 
La autora, Sandra Siemens, nació en 1965 en un pequeño pueblo de Argentina llamado Wheelwright. Ha escrito una buena cantidad de libros y ha ganado un gran número de premios argentinos e internacionales. Hay que buscar los libros de esta narradora excepcional y leerlos tan pronto nos sea posible. A veces no están disponibles sus libros en versiones impresas, pero se pueden conseguir en ediciones digitales. ¡Recomendabilísimo!
 
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El bandido de los mares. Sandra Siemens. Ilustraciones de Virginia Piñón. 1a. ed. 1993. Sudamericana, 1a. ed., Buenos Aires, 2013. Ed. en formato digital, Pan Flauta eBook, 2013 (Random House Mondadori). 65 páginas.
 
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jueves, 30 de octubre de 2025

El fantasma de Canterville y otros cuentos, de Oscar Wilde

 



El fantasma de Canterville
y otros cuentos
de Oscar Wilde
 
Jesús Guerra
 
En esta ocasión quiero recomendarles cuatro cuentos del escritor británico Oscar Wilde (1854-1900): “El fantasma de Canterville”, “El príncipe feliz”, “El gigante egoísta” y “El ruiseñor y la rosa”. El primero es para todas las edades, pero es más popular entre los jóvenes, los otros tres están considerados cuentos infantiles porque pertenecen a lo que a grandes rasgos podemos llamar cuentos de hadas. Sin embargo, como todos los buenos cuentos, tienen la característica de que pueden ser leídos a cualquier edad, o releídos en diferentes etapas de la vida, y siempre nos dirán algo nuevo.
 
Oscar Wilde escribió una novela, famosísima: El retrato de Dorian Gray, y también cuentos, obras de teatro, ensayos, poemas, conferencias y artículos. 
 
Hago la aclaración, de una vez, de que, como la obra de este autor, muerto ya hace 125 años, es del dominio público, tiene muchísimas ediciones tanto impresas como digitales, e incluso gran parte de sus obras se pueden encontrar en Internet para ser leídas en línea o para descargar. Así que busquen estos cuatro cuentos, para empezar, y disfrútenlos. En cuanto a los eBooks, hay algunos baratísimos. Algunas ediciones incluyen estos cuatro cuentos que les recomiendo, otras son de un solo cuento, otras tienen alguno o algunos de estos relatos y otros distintos, así que verifiquen el contenido. Yo, por mi parte, las versiones que he leído son las clásicas en español, traducidas por Julio Gómez de la Serna, y publicadas en las Obras Completas de Oscar Wilde, en un sólo volumen, por la Editorial Aguilar.

 



El príncipe feliz
El título original es The Happy Prince, y fue publicado en 1888 en el libro The Happy Prince and Other Tales, o sea El príncipe feliz y otros cuentos. Los personajes de este relato son muy interesantes por varios motivos, entre otros porque son una golondrina y la estatua del Príncipe Feliz. La muy bonita escultura se encuentra sobre un pedestal en una plaza pública, está recubierta de oro y tiene piedras preciosas en los ojos y en la empuñadura de la espada. La estatua representa, precisamente, a un príncipe de la ciudad que vivió muy feliz, siempre protegido detrás de los muros del castillo. Podemos suponer que murió joven pues inocentemente vivió y murió creyendo que toda la gente vivía tan felizmente como él. Pero ahora que su estatua está en la plaza pública, y que de alguna manera maravillosa contiene, por decirlo así, el alma del príncipe, se da cuenta de que mucha gente tiene vidas tristes, llenas de preocupaciones y pobreza. Así que la estatua del Príncipe Feliz realmente contiene un príncipe triste.
 
Por su parte, la golondrina se ha quedado atrás. Todas las demás ya iniciaron su viaje de emigración anual a Egipto, pues ya llega el invierno. Antes de emprender su viaje, la golondrina decide resguardarse durante la noche precisamente a los pies de la estatua del príncipe. Por motivos que no les voy a contar, la golondrina y la estatua empiezan a platicar y el príncipe le habla de todas las escenas que ve de la vida de muchas personas y le causan pesar. Entonces crea un plan para ayudar a la gente, para el cual la golondrina será una pieza fundamental.
 
Esta narración es lo que se conoce como un cuento moral, porque tiene enseñanzas muy claras, además de una visión panorámica y una crítica social. Es muy eficaz y sorprendentemente emotiva.

 



El gigante egoísta
Este relato, cuyo título original es The Selfish Giant, formó parte de los cuentos publicados en el libro El Príncipe Feliz en 1888. Es otro clásico que muchísimos niños, jóvenes y adultos, hemos leído y disfrutado. El gigante egoísta es otra obra que forma parte del género de cuentos de hadas, y que tiene evidentes enseñanzas morales.
 
Un gigante tiene un castillo con un gran y bellísimo jardín, pero el gigante ha estado ausente durante siete años. Los niños de la ciudad han adquirido la feliz costumbre de ir a jugar a ese lugar después de sus clases. Pero el gigante regresa y ve su jardín invadido por niños que suben a los árboles y corren entre las flores. El gigante corre a todos los niños pues ese es su jardín y no quiere compartirlo con nadie. Incluso construye un muro altísimo y pone un letrero de “Prohibida la entrada”.
 
Llega el otoño y luego el invierno. El frío, la nieve, el hielo y el viento del norte se instalan en el lugar, encantados de la vida. Cuando llega la primavera no entra al jardín. El gigante se sorprende que el invierno dure tanto tiempo. En un momento dado, por supuesto, el gigante recibirá su lección y luego una doble recompensa... pero para que entiendan de qué hablo, tendrán que leer esta bellísima narración.

 



El ruiseñor y la rosa
Este cuento, cuyo título en inglés es The Nightingale and the Rose, pertenece también a la edición de 1888 de El príncipe feliz, y pertenece igualmente al género de los cuentos de hadas. También tiene enseñanzas morales y una marcada crítica social, aunque quizá de los tres que hemos visto hasta ahora sea el que tiene una interpretación más compleja. Nada que no puedan resolver analizando el cuento, releyéndolo, o comentándolo con amigos y maestros. Esto es importante porque se trata de un cuento que nos hace reflexionar. Además, es un relato de una gran belleza.
 
Por casualidad, un ruiseñor escucha a un joven estudiante lamentarse de su mala suerte, pues la muchacha que le gusta le ha dicho que, en la próxima gran fiesta, bailará con él si le regala una rosa roja. Pero el jardín del joven no tiene rosas rojas en ese momento y está desesperado. El ruiseñor, otra de las aves generosas de estos relatos, decide ayudar desinteresadamente al muchacho, aunque esa ayuda le saldrá al ruiseñor extremadamente cara. Los acontecimientos siguientes son algo desconcertantes para los lectores, pero, por lo mismo, muy iluminadores. Es en realidad una narración interesantísima que contrasta puntos de vista respecto al amor, a la belleza, al materialismo, y por extensión, también al arte y a la vida.
 
Hay que tener en cuenta de que estos cuentos fueron escritos a fines del siglo XIX, en un momento en el que el mundo entraba en una nueva fase de la historia, y la sociedad estaba perdiendo valores esenciales. Ahora, casi siglo y medio después, estamos de lleno en esa fase, por eso es tan importante leer estas obras y reflexionar acerca de su contenido.

 



El fantasma de Canterville
El título original de este cuento es The Canterville Ghost, y fue publicado primero en una revista, en 1887, y posteriormente como parte de un volumen de relatos publicado en 1891 llamado Lord Arthur Savile's Crime and Other Stories, es decir El crimen de lord Arthur Saville y otras historias. Este cuento no es específicamente para niños, aunque lo pueden leer y los va a divertir y a sorprender, lo que sucede es que quizá, aunque comprendan el argumento, no entenderán todas las sutilezas de la narración hasta que estén más grandes y tengan más estudios. La comprensión de este relato va a cambiar si lo leen de niños, de jóvenes y de adultos, pero siempre lo van a disfrutar, aunque de diferente manera o por distintos motivos.
 
Es, por supuesto, un cuento de fantasmas, aunque su tono, o más bien sus tonos, sorprenden. Mezcla el ambiente del terror con el humor, y es, ante todo, una crítica social dirigida por igual a los estadounidenses y a los ingleses, aunque por distintas razones.
 
El cuento inicia cuando el norteamericano millonario Hiram B. Otis le compra al muy inglés lord Canterville la mansión llamada Canterville Chase. El vendedor le aclara al comprador que la mansión tiene un fantasma que ha aterrorizado a su familia durante 300 años. Y le cuenta de los parientes que han enfermado, muerto o enloquecido por haber pasado unos días en la mansión. El pragmático estadounidense le dice que le encanta la idea de comprar la casa con todo y fantasma. Y luego empieza la pesadilla, pero para el fantasma. Es un cuento que muestra el fino sentido del humor de Oscar Wilde, sin embargo, luego el tono se transforma en dramático. Es otro relato clásico de Wilde, con lectores en todo el mundo que lo adoran (al cuento y al autor).
 
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