jueves, 28 de mayo de 2020

Erik Vogler: La venganza, de Beatriz Osés





Erik Vogler: La venganza
(Serie Erik Vogler, volumen 8)
de Beatriz Osés

Jesús Guerra

Erik Vogler: La venganza es el octavo y último tomo de la serie juvenil de Erik Vogler, de la escritora española Beatriz Osés. Si han leído los volúmenes anteriores (lo cual recomiendo, además recomiendo leerlos en orden) estarás enterado de la aventura y los dramáticos acontecimientos con los que termina la novela anterior (Erik Vogler: Jaque Mate) en la peregrinación del Camino de Santiago, en el norte de España, por lo cual Berta, la abuela de Erik, se encuentra en Bremen con ambos brazos enyesados debido a las fracturas que sufrió (a Berta siempre le ocurre algo); pero todo el grupo (Erik, Berta, Albert, Frank y un elemento adicional que no menciono por aquello de que no hayan terminado de leer el tomo siete) se encuentra en Bremen pero no en su departamento, pues Ilse Zimmer sigue desaparecida y podría atacarlos en cualquier momento, sino en un hotel de lujo y bajo protección policial. De hecho, los Vogler, luego de todos los casos que han resuelto, son vistos en Alemania como héroes, aunque, como siempre, para los elementos de la policía de Bremen son un dolor de cabeza, en particular Berta y Erik.

Sin embargo, aunque se supone que deberían de permanecer encerrados, Albert quiere desvelar ya qué fue lo que sucedió realmente con sus verdaderos padres, los Ackermann, y a Erik le conviene ayudarlo en la investigación debido al pacto que existe entre los dos, así que ambos, con la ayuda de Berta, se dan a la tarea de realizar las averiguaciones necesarias para desenterrar (nunca mejor dicho) la verdad.

En esta novela, por una parte, se realiza la investigación sobre la misteriosa muerte de los Ackermann, por otra tienen que seguir escondidos o intentar pasar desapercibidos (aunque, por supuesto, es casi imposible para ellos) para que Ilse Zimmer no los encuentre, y además tienen que realizar labores de vigilancia para que Ilse no los agarre desprevenidos, si es que los encuentra primero. Todo esto crea una serie de situaciones tensas y emocionantes y, al mismo tiempo, sumamente divertidas. En esta novela hay mucha sangre y abunda el humor negro, gracias, en buena medida, a la presencia del nuevo elemento del grupo.

Hay que mencionar que hay una escena particularmente interesante y disfrutable que es, de hecho, un homenaje a la película La ventana indiscreta, de Alfred Hitchcock (se los digo porque vale la pena que la vean y eso les permitirá entender este juego de la autora). Con todos estos elementos, el argumento se torna muy complejo, pero nunca enredado, es muy claro y comprensible. Y, por supuesto, tiene varios de esos diálogos graciosísimos entre Erik y Albert, que se detestan, pero tienen que colaborar, que son, quizá, el elemento que más extrañaré de esta serie. Me parece que es este libro cierra muy, muy bien la serie de Erik Vogler y que lo van a disfrutar enormemente.

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Erik Vogler: La venganza (volumen 8 y final de la serie de Erik Vogler). Beatriz Osés. Edebé. 212 págs. (Todos los volúmenes de la serie se consiguen también en edición digital.)

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Te puede interesar leer las reseñas de los otros siete libros de la serie:












miércoles, 13 de mayo de 2020

El libro de los días malditos, de Marcus Sedgwick





El libro de los días malditos
de Marcus Sedgwick

Jesús Guerra

La historia se desarrolla en algún momento del siglo XIX, aunque nunca se menciona el año, sólo los días en que transcurre, del 27 al 31 de diciembre, que son precisamente los días malditos a que alude el título (aunque en realidad en inglés, idioma en que fue escrita esta novela para jóvenes, se trata de los «días muertos», ya que el título original es: The Book of Dead Days), en una ciudad cuyo nombre tampoco se menciona pues los personajes sólo se refieren a ella como la Ciudad, la cual es sucia, llena de lodo, mugre y basura, llena de callejones estrechos y barrios muy peligrosos, y como además están en invierno es húmeda y oscura. Además, es burocrática y corrupta, gobernada por un Emperador Federico que vive encerrado en su palacio y del que la gente no ha sabido nada durante años. La ciudad también tiene un río y está rodeada por un gran muro.
 
Edición en inglés
Ahí vive Chico, un joven de unos 15 años que no conoció a sus padres y no tiene idea de cuándo nació. De hecho, tampoco tiene un nombre, por lo menos que él conozca. Hasta donde alcanzan sus recuerdos, siempre vivió solo, en las calles de la Ciudad, sobreviviendo como podía, hasta que lo encontró un hombre extraño, mago de profesión, mago de los que hacen trucos en los teatros, y lo tomó como su asistente. El mago se llama Valerian y al muchacho comenzó a decirle Chico.

Valerian es un tipo raro, un hombre muy alto y demacrado, de humor cambiante, que tiende a maltratar a Chico, y si éste lo soporta es porque prefiere tener un cuarto donde dormir y algo de comida, así como algo de compañía, pues todos sus recuerdos de infancia son de soledad y miedo. En el teatro donde se presenta Valerian, se presenta también una cantante llamada Madame Beauchance, cuya asistente, más o menos de la misma edad de Chico, es una joven de nombre Willow.

A partir del 27 de diciembre, la complicada pero relativamente rutinaria y segura vida de Chico empeora, pues empeora el carácter de Valerian, el cual le pide a Chico hacer una serie de mandados extravagantes y en circunstancias y lugares peligrosos. Y como Valerian no le da explicaciones a Chico, éste tiene que ir uniendo cabos, junto a su amiga Willow, cuya vida también se complica a partir de que encuentra el cadáver de Korp, el director del Gran Teatro.
 
Edición en francés
Empiezan a aparecer cadáveres en la ciudad, y los chismes hablan de la presencia de un fantasma. Y Valerian emprende la obsesiva búsqueda de un libro que le dará la solución para eliminar el misterioso mal que pende sobre él. Para esto, Valerian recurre a un viejo amigo suyo, un filósofo natural (para nosotros sería una mezcla de físico, químico y médico) de nombre Kepler, quien tiene inventos maravillosos. La búsqueda del libro conduce a Valerian, Chico y Willow a visitar cementerios a media noche, iglesias antiguas, túneles misteriosos y catacumbas, así como a ser perseguidos por aldeanos enfurecidos, por criminales y por la policía de la Ciudad.

El libro de los días malditos es una novela muy bien escrita, que tiene una ambientación extraordinaria; a partir de breves descripciones logra hacernos visualizar los paisajes nocturnos de esa extraña ciudad en la que se mueven los personajes, que, por lo menos en mi imaginación, es una mezcla del Londres de Dickens, escenografías de películas expresionistas alemanas y filmes japoneses de animación. La historia, interesantísima y muy emocionante, está llena de aventuras en una espléndida atmósfera gótica y sobrenatural.
 
Otra edición en inglés
Debo confesar que mi ejemplar (el libro se publicó en español en 2004, y el original en inglés se publicó en 2003) lo compré hace algunos años en una librería de viejo, así que ahora es difícil de conseguir en nuestro idioma. Intenten buscarlo, pues su lectura es muy recomendable. Y si saben el suficiente inglés, intenten leerlo en ese idioma, pues es mucho más sencillo de conseguir, sobre todo en e-book. Si no quieren o no pueden leerlo en inglés, consigan cualquier otro libro para jóvenes de este autor, Marcus Sedgwick, pues realmente es un escritor estupendo, que ha recibido una buena cantidad de premios de literatura juvenil.

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El libro de los días malditos. Marcus Sedgwick. Traducción de Rosa Pérez. Ediciones B (Barcelona, 2004). 332 págs.




jueves, 30 de abril de 2020

Los zapatos de fierro, de Emilio Carballido





Los zapatos de fierro
de Emilio Carballido

Jesús Guerra

Los zapatos de fierro es un cuento tradicional, aunque no sé de dónde provenga, ni lo sabía tampoco el autor, Emilio Carballido (dramaturgo y narrador, 1925-2008), quien escribió en el breve prólogo del libro que este cuento se lo contaba a su abuela su nana, que a su vez lo había escuchado de niña, así que el autor calcula que el cuento debe de ser anterior a Miguel Hidalgo. «Oí el cuento toda mi infancia, con otro tesoro de relatos que sabía decir mi abuela espléndidamente. [...] Si todos los fui encontrando impresos años más tarde, o me los regaló ella misma en libros, para que los leyera, éste de los zapatos no apareció nunca. [...] Y lo escribí. [...] Como es de rigor, he puesto detalles de mi cosecha. Y he conservado la atmósfera jarocha, de río Papaloapan, con que sus narradores lo ambientaron».

Los zapatos de fierro nos cuenta la historia de María, la menor de tres hermanas de una familia muy pobre. Mientras que el padre trabajaba en el campo, la madre cocinaba, y las hermanas eran las encargadas de lavar la ropa en el río. Un día iba la mayor a lavar un bulto de ropa, al día siguiente le tocaba a la de en medio, y al día siguiente a la menor, y al siguiente día volvían a empezar. Hasta que una vez le pasó una cosa muy extraña a la mayor: se dio cuenta que una lechuguilla que iba flotando en el río no seguía la corriente, como todas las demás cosas que arrastraban las aguas. Esta lechuguilla bajaba por la corriente y luego subía en contra, se acercaba a la orilla y luego se iba hasta el centro del río. La muchacha intentó agarrarla, pero terminó tirando la ropa al agua.

En la noche, la muchacha se lo platicó a sus hermanas y éstas pensaron que eso no era posible. Pero al día siguiente le sucedió lo mismo a la hermana de en medio y ésta perdió toda la ropa, con el consiguiente enojo de su mamá. Cuando llegó el turno de la menor, ésta hizo como que no veía la lechuguilla y primero lavó toda la ropa, luego, todavía haciéndose la disimulada, de un manotazo atrapó las hierbas y las aventó al suelo, y la planta se convirtió en un príncipe, joven y guapo.

Como sucede en todos los cuentos tradicionales, el príncipe, al verse libre del hechizo, le propuso matrimonio a María, la cual aceptó. Sin embargo, el príncipe le dijo que, aunque ella había roto el hechizo, él debía obedecer ciertas reglas del encantamiento y, de no hacerlo, se volvería a convertir en planta. Y la primera regla era que ella no podría despedirse de su familia. Tendrían que irse de inmediato para que la familia de María creyera que ella se había ahogado. Esto, por supuesto, tendrá algunas consecuencias que, a su vez, tendrán otras más... Este cuento apenas empieza, pero ya no les puedo platicar nada más para no echarles a perder las sorpresas que irán encontrando en la lectura, que son muchas y muy interesantes.

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Los zapatos de fierro. Emilio Carballido. Ilustraciones de Carmen Cardemil. Fondo de Cultura Económica, colección A la Orilla del Viento (1a. ed. en Editorial Grijalbo, 1983; 1a. ed. en el FCE, 1998; 12a reimp. 2019). 88 págs. Existe edición electrónica.




miércoles, 22 de abril de 2020

El hombre que fue un mapa, de Ignacio Padilla





El hombre que fue un mapa
de Ignacio Padilla

Jesús Guerra

El hombre que fue un mapa, de Ignacio Padilla (1968-2016), debe de ser uno de los cuentos para niños (de unos 9 años en adelante) más interesantes que se han escrito en México. Su argumento, compuesto en realidad por varias historias entrelazadas, es complejo (pero no complicado), inteligente y muy divertido. Sus historias están hechas con los materiales de la aventura, a la que con enorme placer nos sumamos los lectores.

La historia comienza en la antigüedad, «En tiempos del Gran Microbio Peritoneo, Emperador de Todos los Guapos del Mundo», con un personaje llamado Hipotálamo de Quimera, el cual obtuvo, en circunstancias muy particulares, un «regalo de los Dioses», el cual quiso entregárselo al sabio Arquímedes, pero éste lo despreció, acto con el que, sin saberlo, puso en marcha una serie de eventos que tendrían repercusiones hasta nuestros días.

Cuando ya Hipotálamo estaba muerto, pero debido a él, los habitantes del pueblo de Quimera construyeron un enorme y complejísimo laberinto que, como todas las grandes construcciones de esa época, desapareció en algún momento y su historia se olvidó, pero no del todo pues se transformó en leyenda, la cual se fragmentó y se ramificó a lo largo del tiempo. Algunas de esas leyendas se deben a un personaje de vida azarosa llamado Bramagán Vorax.

Muchos años después, en la Edad Media, los monjes de un monasterio compilaron todas las leyendas relacionadas con el laberinto de Quimera, pero con el paso de los siglos esta información también cayó en el olvido. Sin embargo, en nuestro tiempo, un académico de Nueva Zelanda y una profesora de Islandia unen sus vidas y sus conocimientos para buscar las ruinas de Quimera.

Yo sé que, contado así, a saltos, la historia no parece tener mucho sentido, pero créanme que sí lo tiene, sin embargo, si les contara más les echaría a perder la lectura de este formidable cuento. Al leerlo entenderán, entre otras cosas, el proceso de formación de las leyendas, y se van a divertir muchísimo. Vale la pena que consulten las palabras que no conocen, incluidos los nombres de los personajes y de los lugares mencionados.

Ignacio Padilla escribió también Los papeles del dragón típico (1991), Las tormentas del mar embotellado (1997), Por un tornillo (2009) y Todos los osos son zurdos (2010).

Las ilustraciones son de Rafael Barajas, mejor conocido como el Fisgón, y son, como de costumbre, espléndidas.

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El hombre que fue un mapa. Ignacio Padilla. Ilustraciones de Rafael Barajas, el Fisgón. Fondo de Cultura Económica, colección A la Orilla del Viento. Clasificado «Para los grandes lectores». 88 págs.




jueves, 2 de abril de 2020

Inchi farofe, de Francisco Hinojosa





Inchi farofe
de Francisco Hinojosa

Jesús Guerra

Óliver Valencia es un niño de 10 años y medio y asiste a la Escuela General Piripitache. Tiene la costumbre de que a todo, absolutamente a todo lo que dice le agrega el adjetivo inchi en alguna parte y hasta más veces si la frase es algo extensa o si, según él, lo amerita. A un amigo le puede decir, por ejemplo: «Inchi Lorenzo, dame un trago de tu refresco», y a Lorenzo no le importa. Pero cuando a la niña que le gusta le dice: «Inchi Juana Margarita, ¿quieres ser mi inchi novia?», la verdad es que a ella no le suena muy romántico.

A sus papás les molesta que diga esa palabra a cualquier hora y en cualquier parte, pero sus abuelos decididamente odian que diga cosas como: «Inchi abuela, qué delicioso está tu inchi espagueti», y hasta le prohíben regresar si sigue hablando de esa manera. Y ya no hablemos de sus maestros de la escuela.

Entonces, Óliver, cansado de que lo regañen y, además, porque quiere volver a la casa de sus abuelos a comer esas delicias que prepara su abuela, tiene una ocurrencia genial: sustituir esa palabra por otra, inventada por él. Así, un día empieza a utilizar farofe en sustitución de inchi. «Farofe Juana Margarita, quieres ser mi farofe novia», le dice un día a la niña que le gusta. La verdad es que tampoco suena romántico, pero no suena insultante, más bien parece una frase exótica y algo confusa.

«¿Y se puede saber qué significa para ti inchi o farofe?», le pregunta un día su mamá. «Pues muchas cosas», le contesta Óliver, «Me la pones difícil. Puede ser que algo me guste o no, que una persona me caiga bien o mal, que el arroz que haces con zanahoria quede rico o espantoso. O sea...» Por supuesto que la mamá de Óliver no entiende gran cosa y es que la explicación de su hijo no es muy clara que digamos. En los términos de Óliver, podríamos decir que su explicación es muy farofe.

Sin embargo, por esas cosas raras que pasan en la vida, la palabrita nueva se pone de moda entre los alumnos de la escuela Piripitache. Los maestros, confundidos buscan el significado, pero no lo encuentran por ninguna parte, así que no pueden regañar a sus alumnos por utilizar una palabra cuyo significado desconocen. Más raro todavía es que el farofe uso de farofe salta de la escuela de Óliver a la gente de la calle, hasta que empieza a ser utilizada en los medios de comunicación. Óliver se queda asombrado cuando escucha un día en un noticiero que el locutor dice: «No se vayan, después de unos anuncios tenemos para ustedes las noticias más farofes del día». Y poco después aparece en el Diccionario del uso del español la siguiente farofe definición: «Farofe. Adjetivo neutro que puede significar cualquier cosa, según el hablante que la pronuncia».

A Óliver eso ya no le gusta nada, porque el autor de esa palabra es él y nadie le da el crédito que merece. Lo que Óliver no sabe es que los señores que hacen el diccionario le piden a un detective de la lengua que encuentre al autor de esa nueva palabra... El farofe caso apenas empieza, pero por supuesto yo ya no les puedo contar nada más.

Inchi farofe es, entre otras cosas, una invitación a que reflexionemos sobre el significado de las palabras que utilizamos y por qué, algo que parece claro, en realidad no lo es tanto y por eso puede producir malos entendidos.

El libro tiene muchas y estupendas ilustraciones del reconocido caricaturista Rafael Barajas, mejor conocido como el Fisgón.

Mi farofe recomendación es que consigan este librito maravilloso y divertidísimo, y lo lean de inmediato. Se van a divertir como farofes enanos.

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Inchi farofe. Francisco Hinojosa. Ilustraciones de Rafael Barajas, el Fisgón. Fondo de Cutura Económica, colección A la Orilla del Viento (1a. ed., 2019). Clasificado «para los que leen bien». 72 págs.

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Libro para jóvenes:



viernes, 20 de marzo de 2020

Erik Vogler: Jaque Mate (núm. 7 de la serie Erik Vogler), de Beatriz Osés





Erik Vogler: Jaque Mate
(Serie Erik Vogler, volumen 7)
de Beatriz Osés

Jesús Guerra

Sí, sé que hace apenas algunas semanas recomendé aquí el volumen 6, de los ocho existentes, de la serie juvenil de Erik Vogler, de la autora española Beatriz Osés, llamado Erik Vogler y el secreto de Albert Zimmer, lo que pasa es me quedé muy picado con la historia así que de inmediato leí el volumen siguiente, cuyo título es Erik Vogler: Jaque Mate, o sea que estoy casi al final de esta divertidísima serie que, a su manera, es policiaca, mezclada con una serie de elementos sobrenaturales debido a la percepción extrasensorial del protagonista, y con un estupendo humor. Es intrigante y misteriosa, a veces algo aterradora, y muy, muy divertida.

Como recordarán los lectores de la serie, en la novela anterior Berta Vogler, la abuela de Erik, estuvo técnicamente muerta durante algunos minutos, y en su viaje al más allá vio y habló con su hijo Leonard (quien murió al inicio del volumen 3). Leonard le dijo algo a Berta que ésta no ha querido decirle a nadie, relacionado con la seguridad de Erik y de la familia, y Berta le hizo una promesa, que tampoco le quiso decir a nadie en ese momento.

Ahora descubrimos, junto con los personajes de la serie, que la promesa de Berta fue hacer la famosa peregrinación del Camino de Santiago. Esta es una peregrinación de origen medieval que va del sur de Francia pasando por todo el norte de España hasta llegar a la tumba de Santiago el Mayor, en la Catedral de Santiago de Compostela, en Galicia. Se puede hacer de muchas maneras, pero la verdadera gracia está en realizarla a pie.

Como Berta sabe que su nieto va a protestar, pues no le gusta caminar y ahora tiene el pretexto de que le duele la pierna (por el balazo que recibió en el volumen 5), Bertha primero hace todos los preparativos con una agencia de viajes de Bremen, y luego les anuncia en una comida sus planes. Su hijo Frank, el padre de Erik no está en ellos pues él siempre está ocupadísimo, pero Berta planea llevar con ella a Erik, a Albert —que ahora vive con ellos después de los acontecimientos de la novela anterior— y hasta al chofer de Erik.

Erik, claro está, pone el grito en el cielo, pero a fin de cuentas sabe que debe ir porque el mensaje de Leonard tiene que ver con él directamente. Cuando los Vogler le avisan a la policía que saldrán de la ciudad, el jefe les dice que tengan mucho cuidado y que contraten seguridad privada pues ellos, como policía municipal, no pueden cuidarlos en otro país. Así, aunque Erik y su familia están conscientes de que los persigue Ilse Zimmer, para vengarse, y alguien más (recordemos el intento de asesinato a Erik en un elevador, en la novela anterior), realizan el viaje, por la terquedad de Berta (sí, claro, está el asunto de la promesa) pero también porque, en realidad, tampoco están del todo seguros en Bremen.

No sólo la ruta de la peregrinación es complicada y cansada, sino que además los pronósticos del clima dicen que hará un frío extremo. Así, las cosas se ven difíciles.

El viaje resulta ser muy peligroso para Erik y sus acompañantes, pero para nosotros, los lectores, es sumamente divertido, no sólo por todo lo que les sucede, incluida una serie de accidentes normales, que les pasan a muchos turistas, sino por las reacciones de Erik. Para colmo, parte del enorme equipaje de Erik —pues viaja con todos sus carísimos y exclusivos productos de aseo y belleza personal— lo pierde la aerolínea, así que Erik comienza a sufrir y sentirse humillado desde que llegan al sur de Francia.

Y, como de costumbre, los pleitos entre Albert y Erik son una verdadera delicia por los insultos que se dicen uno al otro. Pero luego las cosas se ponen realmente serias.

Recuerden que esta novela iba a ser la obra que cerraría la serie. Su autora sólo había hecho planes para escribir siete novelas, pero debido a las repetidas solicitudes de sus lectores, Beatriz Osés decidió escribir una novela más. Por eso, en esta obra, Erik Vogler: Jaque Mate, que está muy bien armada, se van uniendo y anudando elementos que quedaron en suspenso desde varias de las novelas anteriores. Y por eso, precisamente, si quieren leerla, es necesario que lean las seis obras anteriores, si no, va a ser difícil que entiendan la trama de ésta. Y es que, aunque cada novela tiene una trama principal que se desarrolla y se resuelve en cada libro, hay una trama de fondo, general, que recorre toda la serie; así como sucede, por ejemplo, con muchas series de televisión o en la saga de Harry Potter. Yo les recomiendo que las lean todas y que las lean en orden.

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Erik Vogler: Jaque Mate (volumen siete de la serie de Erik Vogler). Beatriz Osés. Edebé. 216 págs. (Todos los volúmenes de la serie se consiguen también en edición digital.)

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martes, 10 de marzo de 2020

Emita y Emota en... ¿Ahora quién me aúpa?, de Graciela Montes





Emita y Emota en... ¿Ahora quién me aúpa?
de Graciela Montes

Jesús Guerra

¡Qué cuento más bonito! De verdad, es maravilloso, y es para niños pequeños que apenas están aprendiendo a leer, por eso es breve y con muchas ilustraciones, espléndidas, de la argentina Claudia Legnazzi. La autora, Graciela Montes, también es argentina, por eso vale la pena hacer una aclaración para empezar. El verbo aupar, que se utiliza en muchos países de lengua española, casi no se usa en México, y quiere decir alzar, levantar, subir a alguien. Nosotros decimos más bien cargar. Y la expresión a upa, así en dos palabras, significa llevar en brazos. Lo aclaro para los niños mexicanos. La primera línea del cuento dice así: «Ema ya está grande pero todavía, a veces, le gusta que la lleven a upa». Con lo que les acabo de explicar entenderán que la parte final de la frase significa que a Ema a veces le gusta que alguno de sus papás la cargue en brazos o de caballito.

Y es que eso es precisamente lo que hace el papá de Ema, Venancio, cuando llega del trabajo, la saluda con un beso en la nariz, le revuelve el pelo con la mano y la carga. Así es siempre, Ema está acostumbrada y le encanta. Pero un día llega su papá y se sienta en un sillón, y no en cualquier sillón sino en el peor de todos, el casinegro. Esto le parece de lo más extraño a Ema, entonces lo saluda desde el rincón en el que está jugando con su muñeca, y su papá no la escucha... Oh, no, eso no está nada bien. Entonces le grita: «¡Hooooola, paaaaaa!», y Venancio levanta una mano para saludarla. Eso es todo lo que hace.

Entonces Rosa, la mamá de Ema, llega al sillón casinegro y se sienta al lado, y Ema se da cuenta que sus papás platican, pero en voz baja. Definitivamente algo no está bien. Cuando su mamá se levanta del sillón, Ema la alcanza para ver qué sucede, quiere saber si su papá se encuentra bien, y su mamá le dice que está preocupado. Y Rosa sale al patio a recoger la ropa tendida. Entonces, alguien toca en el vidrio de una de las ventanas... Y, claro, ya no puedo platicarles qué sucede, lo único que les puedo decir es que lo que sigue es interesantísimo y que tienen que leerlo porque el cuento es una belleza.

La autora, Graciela Montes, es una muy importante escritora argentina que, además de escribir libros para niños es ensayista, traductora y editora. Ha recibido el premio de la ALIJA y forma parte de la Lista de Honor de IBBY. En esta misa colección ha publicado La venganza contra el chistoso, La venganza en el mercado y La venganza de la trenza, los cuales son protagonizados por Emita y Emota.

La ilustradora, Claudia Legnazzi, también es argentina. Desde 1987 ilustra y crea libros infantiles y juveniles. El Fondo de Cultura Económica publicó su libro Yo tengo una casa.

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Emita y Emota en... ¿Ahora quién me aúpa? Graciela Montes. Ilustraciones de Claudia Legnazzi. Fondo de Cultura Económica, colección A la Orilla del Viento. Clasificación: Para los que están aprendiendo a leer (1a. ed., 1999; 5a. reimp., 2017). 40 págs.